jueves, marzo 24, 2005

no rain.

En el mundo cada vez me van quedando menos cosas de qué hablar, o mejor dicho, hay muchas cosas a las prefiero no referirme. Por qué, se preguntará el cultísimo público. La verdad es que no lo sé, o sí sé, pero prefiero no decirlo. Es por eso que éste blogger, indefinidamente y por el resto del día de hoy se tomará libre. Hasta que me vuelvan a quedar ánimos para estar dejaré puesto el piloto automático:

New york es como yo: tiene prisa de ser. ¿Ser qué? Lo que tú quieras. O lo que tú no quieras, pero no va a haber términos medios. Puedes vivir alejada de la calle y ser todo lo desgracia que decidas, pero sal y verás: New York te jala. Ven para acá, putita. Y tú dices: Yo no, te estás equivocando, cómo puedes creer. Pero New York siempre te llega al precio. Lo que no alcanza a comprar con Broadway lo compra con la Quinta, con Park, con la Séptima, con Bowery. ¿Qué veneno buscabas? New York te lo regala. En New York comes mierda a la carta. Y si te duele el alma todavía mejor, porque a New York le encantan las ratas vulnerables. Y esa noche Violetta era algo así como La Más Hipersensible de las Ratas.


Fragmento de Diablo Guardián, JAVIER VELASCO.

domingo, marzo 20, 2005

yo soy el rey y amo la ley.

Como hoy es domingo y por lo tanto el día más largo de la semana, quise aprovecharlo de la mejor manera, fui a visitar a Karem. Lastimosamente no la encontré, pero no importa, será otro día, uno de estos días que salga con la intención de recorrer el camino que conozco de memoria, es más, podría dibujar en éste instante la fachada de su casa a la sombra perpetua del árbol de mangos que florece con cada invierno y cuyo tamaño parece aumentar conforme arrecian las lluvias.

Vine a este ciber porque sentí que este domingo me sobra. Por eso es que escribir es siempre la mejor manera de fugarse de una situación sosa. Es una fuga saludable. Es mentira eso de que se escribe cada vez que uno está en la joda, uno escribe bien cuando se tiene el dominio completo de la realidad.

Mañana es lunes, se dice que por culpa de los domingos los lunes existen. Eso es cierto. Yo siempre digo, para no tener que vivirlo el domingo haré. Pero llegará un domingo en el que yo ya no esté aquí, será el primer domingo sin mí. Un día devastado por mi ausencia en el amanecer de las sillas volteadas al revés de las cafeterías inocentes de los centros comerciales, un día cualquiera en esta ciudad que ya no será la mía, un cielo con una nube solitaria en el pavoroso calor de las dos de la tarde sin mí. Entonces habrá alguien que esté disparándole a mi nube con un rifle para que llueva.

miércoles, marzo 16, 2005

creo que he visto la lluvia.

Estoy en esta casa abandonada. No hay fantasmas y eso me gusta, creo que soy el único ser humano que ha entrado en años. Solamente me acerqué a la puerta por pura curiosidad y ésta se desplomó sin más impulso que el resuello de mi respiración cansada de haber caminado tanto y haber buscado tanto sin encontrar. Atravesé los salones desiertos, pude ver las ventanas cubiertas con los trapos deshilachados de las cortinas, el piso de tablas desordenadas cubiertas de polvo, no quedan mas muebles que un grupo de palos desperdigados en los que si uno se acerca lo suficiente es posible percibir el rumor metódico del tijereteo de las polillas. Como si fuera poco en la cocina existe una avalancha de platos sucios con restos de comida petrificada. Sólo hace falta una mano solícita y mucho entusiasmo para arreglar todo, para pasarle unas brochas de pintura a las paredes y comprar unos corotos y unos bancos de los mas ordinarios para sentarse, y las demás cosas me las traigo de mi casa, y ya está, se acabó la tontera de vivir en mi casa materna, me quedo a vivir aquí, que es donde puedo encontrar toda la inspiración que necesito para escribir mi novela.

domingo, marzo 13, 2005

Look and feel sexier

No sé por qué el corazón se me ha llenado de arena de playa barata, de la que llegan las gentes a carretadas con sus perros y sus niños, arena de playa sucia con residuos del sancocho de ayer y agua salada de sudor humano.

A veces me da por decir, me gustaría encontrar a alguien que este peor que yo. No sé, alguien que esté en aquella situación por puro gusto, estrecharle la mano y quitármele el sombrero, hijo mío, sí que estás jodido. No quiero compasión ni que me tengan lástima, no quiero nada de nadie, ni siquiera compañía. Ahora que lo pienso, es una babosada decir yo soy tu amigo, te quiero mucho. Es acaso mi amigo el chico de pacifictel, no me vería raro si un día de estos entro muy fresco a su local y le digo, sabrás que hoy amanecí queriéndote mucho. Por supuesto, el muchacho pensaría, ví, a éste man se le moja la canoa.

Este es uno de los postes de los que uno se arrepiente en cuanto los publica, y espero que me entren ganitas antes de que alguien lo lea. Se me hace que la noche me cayó repentinamente, que este aire nocturno está fuera de lugar, que este cielo y este aire lavado por la lluvia reciente no me pertenecen, soy extraño a lo que me rodea. Digo que no quiero a nadie y sin embargo siento que extraño mucho a nadie.

Estoy creando una fosa a mi alrededor, llena de cocodrilos que yo mismo alimento con cada persona que se me acerca. Antes de que me eche el saludo yo la empujo, y a veces hasta me río, pobre pendejo. Así evito encariñarme con ella cuando de todos modos los caimanes la devoran en uno de mis descuidos.

Lo digo porque el viernes se me acercó mi vecinita, la que llega todos los días a la una de la madrugada. Yo estaba en el ciber revisando el correo sin levantar la mirada de la pantalla y de ponto percibo que algo de cabellos negros con las puntas rojas se me sienta a lado, era ella, Lissette, y me saluda como si hubiera amanecido en su cama. No me brincó el corazón, ni me alegré, ni se me congelo el estómago cuando le cogí la mano so pretexto de que así no se hace con el maus sino así. Mas bien sentí una enorme sensación de contrariedad. Al final, cuando terminamos de hacer su trabajo, ella pagó las impresiones de las hojas y por consiguiente a mí me tocaba pagar por el tiempo de Internet, el señor del ciber me dijo es tanto, y yo en lugar de pagarle la miro a ella y le digo lo mismo que me dijo el señor en nuestro delante, es tanto. Ella comenzó a rebuscar en su cartera hasta que más bien el señor se sintió comprometido y me dijo, no se preocupe, mañana me paga. Nos fuimos del lugar y la acompañé a su casa como si nada. Ella me contaba muchas cosas y yo iba en piloto automático, diciendo, si si claro, pero pensando que nunca antes esa distancia se me había vuelto tan extensa.

Y no se pierda el día de mañana, cómo arrastrase sobre vidrios, la conmovedora historia de un individuo que no sale de la porquería, un libro de auto superación para perdedores arrepentidos, por el Eminente Profesor R. J. Weblog.

sábado, marzo 12, 2005

not comments.

Hoy es sábado, doce de marzo, el consultorio ha estado desierto toda la semana, la última operación que realicé fue de urgencia hace catorce días, debido a la gravedad del estado del paciente tuve que realizarla en plena calle con lo tenia a la mano, una piedra y un palo, el paciente cuyo nombre he decidido no poner en el informe, y no porque no quiera comprometerme a que me eche un abogado, sino para defender su integridad moral, ha presentado una razonable mejoría, desde ayer pudo pronunciar las primeras palabras, pidió de comer y beber, se le complació, pero debido al bajo presupuesto de las asignaciones del gobierno hacia el sector salud, hubo que darle lo que había, agua del charco con gusarapos y tuve que compartir mi almuerzo, figúrense, qué horror. Por lo pronto eso es todo lo que tengo que decir en honor a la verdad.

martes, marzo 08, 2005

from 1234

Nunca me ha cuadrado mucho la filosofía, es que en el primer ser o no ser yo me quedo dormido, es más potente que atragantarse con Somese, peor, como si te sentaran en misa a la edad de ocho años. Pero encontré algo no tan aburrido, que a medida que lo leía me decía, sí, es cierto. Estaba leyendo algo que me interesó mucho, referente al amor, el autor del libro hace una comparación entre la gramática escrita del amor en inglés y el amor en español, en español amor se escribe asi, amor. Diferente al inglés, fall in love, y allí es donde viene el examen exhaustivo, pues los gringos tienen una idea trágica y talvez acertada de lo que es el amor, pues va precedido del verbo caer, o sea, no es que te enamoras y eres feliz y todo es color de rosa, no. Tú te quedas entrampado en el amor, te friegas, te caes y te das duro a lo bien bruto. Y si a mi me preguntan estoy de acuerdo con la definición gringa del amor, caerse en el amor, te dejas arrastrar y si tienes el valor suficiente o la cobardía recontra que super hiper ultra que descarada lo cortas con los dientes, y luego te las arraglas como puedas, aunque te toque chille que chille.

El domingo rectifiqué mi conducta, yo estaba equivocado y realmente lo siento, y aquí es donde los bloggers arrepentidos escriben un párrafo que nadie entiende salvo la persona en cuestión, que en este caso eres tú, Karem, siento mucho haberme distanciado de esa manera, sé que antes de hacerlo debía explicarte mis razones, pero como ya te lo dije, ni yo mismo las sabía y si las hubiese conocido no hubiera tenido el valor suficiente de decírtelo en voz alta. Mi error fue elegir la puerta de servicio para salirme a mitad de la función, y esas cosas nomás las hacen quienes andan huyendo por cosas malas que han hecho o que creen que son malas las cosas que sienten, tambien quiero disculparme por pretender echar asi, de ese modo, tantos años de amistad por el simple hecho de un ego herido. Bueno, creo que eso es todo Señor fiscal, acepto su veredicto.

viernes, marzo 04, 2005

destino paraíso.

Cuando abrí este sitio creo que era el más entusiasta de los bloggers, no me dio prereza pasarme horas en el internet para saber qué es el HTML, pero ahora el entusiasmo se ha dejado arrastrar por la inercia y la creatividad por la costumbre.

Es por eso que exigimos a la Direccion Nacional de Regularizacion de Blogger, con oficina matriz en Washinton DC, o Monterrey, o Milagro, en realidad no se sabe su ubicación concreta porque simplemente no ocupa un lugar en el mundo, un mejor trato a sus empleados, que los azotes ya no sean con cuero de vaca y clavos en las puntas como castigo a los que nos retrasamos, sino con helados de fresa y chocolate con azúcar free, exigimos un dólar de aumento en nuestras pensiones jubilares y un pan adicinal de sal de ayer de la California por cada quincena, asi mismo que se abaraten los costos de la pornografía, si es de las películas Empire Evil, mejor. Tambien rechazamos la política del actual directorio de reducir nuestras horas de autocompadecimiento, queremos su remoción o cuando menos nos permitan tener unos loritos colgados de los hierros de nuestras jaulas.

Obedézcase y cúmplase, firmado yo, sólo yo y no tú, Ricardo weblog, Representante General y único miembro de la Asamblea Nacional de los bloggers inconformes.

miércoles, marzo 02, 2005

coche rascuache.

Fragmento de la novela Diablo Guardián de Javier Velasco, premio Alfaguara 2003:

Había una vez un buen pastor, que un día se escapó con la oveja más negra del rebaño. Nadie podía explicarse cómo un hombre tan bueno se había dejado seducir por aquella putilla de mala entraña. Cierta vez sus antiguas ovejas que por supuesto eran todas mestizas, los vieron bajar juntos de un Corvette amarillo. Cuando le preguntaron de dónde había sacado ese coche tan lindo y tan cabrón, el pastor les contó que se había ganado el dinero en un casino apostando toda la lana de su oveja negra. Y ellas, claro, se derretían del rencor, porque sabían que nunca en sus re corrientes vidas iban a tocar un coche así de lindo y de cabrón. Pero se equivocaban porque al día siguiente vino el Corvette y las atropelló, por envidiosas. Mientras sus almas de borrego rascuache se elevaban por los aires, se escuchaba una voz en la tierra diciendo: “yo soy el Buen Postor, quien apueste por mi no volverá a ser prángana.”

Está demás decir que el día que escriba quinientas hojas de aquella belleza tendré un Alfaguara durmiendo bajo mi cama, y apropósito de mejicanismo quisiera que Ed o Candy Belén, pues ustedes son como los embajadores mejicanos, me digan qué significa rascuache y prángana, y a qué le dicen arañas, ya me imagino que no debe ser nada bueno porque igual me reí. Además si es cierto que en Monterrey los taxis son carísimos y a qué distancia está de Laredo.

domingo, febrero 27, 2005

CaRol Blog

El viernes hablé con Carol, es la primera vez que marco su número, en realidad había pensado hacerlo, siempre me ocurría que no tenía saldo para hablar en mi fono, pero fue la mañana de ese día en que se presentó la oportunidad y dije, ahora sí ya se jodió, la voy a llamar.

Carol es de Quito y yo de Guayaquil, ambas ciudades son como dos países distintos a dos niveles diferentes del mar y a temperaturas extremas opuestas, de tal manera que en ocho horas de viaje en bus es posible pasar del tórrido calor del trópico al frío ártico del altiplano, tenemos distinta manera de hablar, es así que en la sierra cecean a murmullos y en la costa hablamos a gritos y con mayor vehemencia, creo que esta historia se repite en todos los países latinoamericanos.

Nunca la he visto, salvo por las fotos que me ha enviado al correo, es muy bonita y alegre, lo malo es que tiene un gran defecto, no tiene blog. Empezamos a escribirnos desde hace unos seis meses, casi todos los días, a partir de un comentario en el cual me decía que se había leído todo mi blog, y yo pensé, Dios mío, qué vergüenza, pero está bien. Desde entonces hemos mantenido una correspondencia bastante frecuente de manera que estoy informado de su vida y ella de la mía como si hubiésemos pasado horas al teléfono.

Su voz es un poco grave, reposada y serena, tan familiar al escucharla que me dije, es idéntica a la de Rosa, mi hermana. Mi voz no es de lujo, tiene bastante de cotorra y eso lo pueden confirmar quienes me conocen, pero es la mía y es la que me sirve para comunicarme o incomunicarme.

Quería hacer publico que me agrada mucho encontrar cada día una carta tuya y te agradezco que tengas tanto aguante y tanta paciencia para soportar todas mis quejumbres. Qué bueno es saber que aunque no te vea estas allí, respondiendo a cada una de mis cartas y levantándome el ánimo a distancia, y viceversa.

miércoles, febrero 23, 2005

not jodido.

Quiero pensar que escribo porque se me antoja hacerlo y no por que sea miércoles y hoy toca obligado un post, también puse mi foto para acordarme como soy y cómo me ven las otras personas.

Según yo estos días andaba tratándome como un rey, comprándome libros caros de los que cuestan doce para arriba, viendo peliculas en formato dvd los domingos mientras no hago más que existir frente al televisor y comiendo lo que se antojara sin el menor remordimiento de que puedo despertar mi genes diabéticos heredados de mi madre. Y es que mi burbuja de automplacencia se me revento ayer, o fue antes de ayer, no importa.

Todo comenzó el lunes cuando me cayeron del cielo seis teléfonos para activar, gracias Diosito santo, sé que me he portado muy bien, y yo ya estaba sacando cuentas de en qué me gastaría la plata que aun no tenía, primera(da)mente me compraría Son de Mar de Manuel Vincent, aplazaría una vez más Ama y no Sufras de Walter Risso, y alargando los numeros y volviendo más alegres las cifras hasta el sábado la plata me alcanzaba para comprarme una camisa muy bonita que vi en Super Exito e invitar a salir a Anita que hace una semana me pidió que vaya a merendar a su casa porque desde los días de los exámenes no hablamos, iria antes de la hora para decirle que comeríamos fuera.

Pero antes de que terminara de hacer mis planes llegó la hora de las tonteras, al verificar las series de los teléfonos en el departamento anti secuestros de telefonos choripateados de PORTA te conecta, cinco de los seis estaban robados, qué rabia, por lo tanto mi capitalito se reducía a seis dólares más dos rezagados que tenia por ahí, ocho. A mi clientazo le dije que nomás activé uno, y le devolvi los otros cinco, ahistan, y el muy hijo del vecino me pregunta con cachita, no pudo activar los otros y yo le respondo que fijese estan reportados.

Con ocho dólares listos para gastar en mí, me fui a la librería la Iliada que está por la nueve de octubre, entré, rebusqué, me tomé mi tiempo pero me di prisa entre los montoners de libros, yo que preguntaba por varios desde una pila enorme y la chica de la caja me respondía, no, no, no, pero sólo uno me interesaba, Son de Mar de Manuel Vicent, ya lo dije y se lo vuelvo y repito niña , Son de Mar de Manuel Vincent, pero al final no hubo nisiquiera la Hojarasca de Garcia Marquez, al preguntarle que cuánto cuesta la Rayuela de Cortázar, el gerente o mejor dicho no sé la función que desempeñe el individuo que se me apareció por las espaldas, me dijo, ese le cuesta catorce. Me miró como quisen quisera reconocerme y luego ladró: no se preocupe, me dice, que para la semana próxima me traen unos más baratitos, y me lo dice con tal cinismo que aún me acuerdo, y es que me lo dijo un hombre tan indio y tan cholo el desgraciado infeliz que sólo le faltaban las plumas y las flechas para parecerce a los shiris. No soy de los que arman una escena, pero ganas no me faltaban, sin embargo preferí buscar entre mis pensamientos una réplica para su gracia y encontré en una de las paredes de mi cerebro una nota mental: notifíquese al Señor Weblog que su autoestima está en la mierda.

Anoche estaba revisando Volar Sobre el Pantano del Pautemoc Sánchez, es incleible la sabiduría de este hombre, él dice, la soledad no es la ausencia física de las personas, pues podemos trabajar, hacer planes y una vida en un lugar aislado siempre y cuando sepamos que en algún lugar hay alguien esperándonos, pero las personas solitarias estan mortalmente solas aunque estén rodeadas de amigos porque simplemente la soledad es la carencia de afecto. qué lindo!

domingo, febrero 20, 2005

el oficio de vivir.

Este ha sido un día perfecto, y no sólo porque no he hecho nada que no quisiera, sino porque además recordé la cantidad de felicidad que puede contener la televisión.

Durante mi adolescencia pasé enamorado de una sola persona, Melissa Joan Hart, Sabrina la bruja adolescente, y es que al despertarme este medio día y sentarme frente a la televisión con el plato del desayuno en las piernas y la taza de café en el suelo, la volví a ver luego de muchos años en su serie, pero esta vez a través del canal Nick, y me acordé, cierto tanto que yo amaba a esta niña.

Cuando se puso de moda el Internet allá por los años de mil novecientos noventa y seis no me dio pereza pagar una cantidad exorbitante de dinero por buscar información sobre ella. Descubrí que teníamos tantas cosas en común que resultaban incontables, de las cuales sólo me acuerdo: que le gustaban los Smashing Pumpkins, el verde y el azul, conocía treinta maneras distintas de preparar el café, nacimos el mismo día del mismo año, tres de abril de mil novecientos ochenta, vi todas las fotografías que de ella se habrían sacado y hasta llegué al extremo de hacer un test de la personalidad para saber cuán compatibles seríamos en una relación de enamorados en el caso de que ella hubiese vivido en el tercer mundo, en la misma ciudad que yo y de habernos conocido en alguna cafetería, noventa y siete por ciento de éxito.

Claro, la adolescencia quedó atrás, y con ella mis obsesiones y sueños más absurdos, pero aún así, verla y acordarme de golpe lo que alguna vez sentí me devolvió la vida y por primera vez me di cuenta que aun conservo mi capacidad de amar.

jueves, febrero 17, 2005

recuerda que ya te olvidé.

El lunes que fue el día en que me fijé que mis días no transcurren en un tiempo lineal sino que giran en redondo y siguen iguales aunque anochezca y amanezca, pero la diferencia de los días repetidos vino de golpe con un accidente en el centro de la ciudad a media tarde.

La acera estaba repleta de escombros de construcciones y no había manera de atravesar el sitio que no fuera caminando por media calle, en eso se acerca un bus a toda velocidad en sentido contrario describiendo en su trayectoria una elipse fatídica en la cual yo no entraba, pero sí un hombre que caminaba detrás a menos de dos metros, sus cosas quedaron desperdigadas en el suelo.

Lo que más me impresionó no fue la imagen de un hombre tendido en el asfalto ardiente retorciéndose de dolor, sino la turbamulta instantánea de curiosos, una marea de desconocidos que comenzaban a taponar las calles y cuyo rumor unánime consistía en el regocijo de no ser el pobre infeliz medio muerto en plena calle.

Y ese fue su noticiero al instante. Gracias por la atención prestada, muy buenas noches.

sábado, febrero 12, 2005

supernova.

En la habitación contigua estaban colgados de la pared unos corazones de cartón y letras escritas en escarcha que se despegaban y caían sin peso en la alfombra, produciendo un aleteo diminuto que era escuchado desde la otra habitación por un sonámbulo.

Había leído toda la noche y aun tenía ánimos para continuar hasta que el sol saliera, pero era el ruido producido por la escarcha lo que le hizo pensar que se trataba del sonido del aire rompiéndose en la mañana luminosa de todos los días cuando el sol despuntaba siempre a las seis de la mañana, pero faltaba todavía una hora para el amanecer.

Continuó leyendo hasta que lo interrumpió la alarma vibrante de un reloj despertador en una casa cercana, escuchó el insulto sordo del hombre que era interrumpido su sueño y supo entonces que el sol había salido por completo y que no entraba a su cuarto debido a que no había en la pared ningún hueco por donde la luz entrara, sintió sueño de golpe y se durmió antes de que el despertador terminara de romperse a trescientos kilómetros por hora en una pared distante debido a un repentino impulso de cólera de su propietario.

Lo despertó el caldo de su propio sudor pegajoso, despertó aún con sueño y terminó de despertarse mientras desayunaba a las cinco de la tarde, se bañó con el agua recalentada en la tubería y se sentó a mirar la televisión hasta que la zozobra del amanecer se diluyó ya muy entrada la noche. En aquel momento tuvo ánimos para empezar de nuevo con su lectura hasta que lo volvió a interrumpir el aleteo de la escarcha en el cuarto contiguo, pero esta vez era una escarcha mucho más reciente que la anterior, y lo supo, era una escarcha que no había parado de caer con su peso ingrávido desde hacía muchas noches, pudo adivinar su color y su densidad y los gramos que aún faltaban por desprenderse de los corazones de cartón de color rojo, unos corazones puestos a secar desde hacía veintiún años por la madre de una niña tras la experiencia sobrenatural de haber sobrevivido a su parto luego de dos minutos de muerte clínica.

miércoles, febrero 09, 2005

too late.

En este instante llueve, no sé, puede llover cien veces un mismo día, pero siempre me sorprende como si fuera la primera vez. La lluvia es un misterio que aún ahora que sé de dónde viene no deja de impresionarme al igual que hace quince años cuando también me desesperaba por conocer el origen de los ríos, la extensión exacta del universo y la naturaleza de dios.

Ayer fue el último día del carnaval y de igual forma llovió, fue una lluvia transparente que no pudo espantar a los borrachos, ni logró lavar las calles de la pintura desparramada en la celebración multitudinaria de cuatro días con sus respectivas noches consecutivas de duración. Es una festividad más respetada que la navidad.

Durante estos cuatro días nadie trabajó, salvo el que tenía que comer, en ese caso yo, y además tuve que encargarme de la difícil manutención de un gato mucho más aniñado que los que viven en los Ceibos (ciudadela aniñada de Guayaquil) y de su alimentación rebuscada. Creo que el no haber matado de hambre al gato en cuatro días que estuve solo en mi casa es un signo de que ya puedo tener un hijo.

Un punto aparte: el sábado por querer arreglar mi página la eché a perder. En un descuido se me fueron por los barrancos del html los commets, es por eso que tuve que abrir una nueva cuenta en Haloscan.com y los postes anteriores marcan cero. Además, la carreta de contenía mis enlaces se me fueron con mula y todo por el desfiladero, por lo que pido de favor a todo el que lea esto me deje un comment con su link para irle añadiendo, no quiero buscarles con Google, no dispongo de mucho tiempo para eso. Gracias.

domingo, febrero 06, 2005

carnival.

Estoy en la casa de mi hermana, en el cuarto de mi sobrinita, en medio de ropa sin doblar, un ventilador detenido en el techo y una cortina muerta cubriendo el boquete de la ventana. En este sitio no hay nadie, ni cucarachas, ni polvo, ni sonidos que delaten vida, salvo los que produzco con el teclado. Yo creo que la soledad se debe parecer a esto.

He venido a esta casa para trazar la historia que me hará famoso, lo malo es que no tengo idea de cómo empezar y en este instante se me viene la cabeza las palabras proféticas de Princesa de las Tinieblas, escribir sin un plan.

He venido a escribir el segundo cuento del año, el que me hará famoso, el que será de tan atractivo que los del Universo me lo publicarán sin preguntar, sin consultar mi nombre en un arrebato puro de emoción excesiva en el cual se lancen de las escaleras para detener las imprentas, se arrojen las hojas los unos a los otros, que desbaraten a patadas los escritorios para parar el arrebato que les dio una historia que les sacó el aire y se pongan a trascribirlo directamente sobre los linotipos entintados con tanto énfasis que hacerlo pudiera devolverles el dominio de la vida que tenían antes de leerlo. Porque yo no me voy a parar hasta que no vea una de mis historias impresas en la letra inamovible de la imprenta, protegida del anonimato por las trescientas mil copias del diario del domingo. Es que tengo que hacer que me la publiquen, ya no quiero escribir cosas que sólo yo recuerdo y lo haré aunque me toque amenazarles con una bomba, aunque me tenga que comprometer a ser cura en mi próxima encarnación, a ser célibe de por vida, aunque tenga que renunciar a encontrar el amor. Por dios juro sagrada Bandera que en el aire en el mar y en la tierra, en la paz o en la horrísona guerra defenderte con honor o morir. Bueno, esto último es una proclama que me enseñaron al igual que a otros niños de mi generación en la escuela.

Siempre he creído que mil quinientos caracteres es la extensión normal de mis posts, pero ya me doy cuenta que no es así. Hay postes que son muy atractivos y que miden poco menos de dos hojas, como los de Candy Belén. Otros de tan solo un expresivo y demoledor párrafo como los de la Vecinita sexy. Eso significa que las cosas hay que hacerlas con pasión o sino, no hacerlas. Para ser escritor, alguien dijo, son necesarias la vocación, formación y obstinación.

El otro día estaba escuchando en la radio del bus una entrevista que le hacían al baterista de Tranzas, el supuesto grupo ecuatoriano más famoso de México. Al preguntársele acerca de la falta de apoyo a los artistas nacionales él respondió que en el Ecuador no hay competencia, sino incompetencia, comenzando con el presidente y terminando con cada habitante. Y al cerrar la entrevista el periodista le pregunta que, qué es lo que le recomienda a los chicos que siguen los pasos de fama, y él respondió, que cojan la guitarra y le den a lo bruto. Eso nomás, preguntó el reportero. Eso nomás, respondió el de Tranzas.

jueves, febrero 03, 2005

dónde andarás.

Anoche terminé de leer por segunda ocasión Desayuno en Tiffanis. Me dieron ganas de llorar, quise llorar por la señorita Holly y por Truman Capote, y por el gato que ella abandonó por su propia voluntad en un barrio latino de Nueva York, Harlem, y que se arrepintió dos cuadras más adelante cuando iba en el taxi, lo hizo deterse, se bajó bañada en lágrimas buscando desesperada, el gato el gato el gato, en medio de la lluvia prehistórica de 1950 pero nunca lo volvió a encontrar.

Quise llorar por el exceso de libertad que le impedía amar a la señorita Holly, por todo lo que vivido entre Truman Capote y ella, y que no vendría al caso contarlo aquí. Me gustó tanto la historia del amor truncado que quería llorar a gritos ahogados en la almohada, pero no pude, busqué lástimas y penas en mi corazón pero no las hallé, lo que encontré fue rabia, pues esos cholos borrachos salseros ballenateros pandilleros hijos de puta que para conseguir dinero sólo tienen que salir a robar se pusieron a escuchar el perreo 2004 hasta no sé que hora.

Tuve que tomarme dos tabletas de Somese de 0.25 para conciliar el sueño y me dormí con la imagen de la señorita Holly cuando le regalaba a Truman Capote la jaula de pájaros que tanto deseaba con la promesa de que nunca pusiera nada vivo en su interior. Me quedé dormido de largo hasta la mañana de hoy. No recuerdo haber llorado, pero creo que lo hice, debí haber llorado dormido, un llanto tranquilo y metódico de rabia por la señorita Holly y por Truman, por mí también y por la misma decisión terminante que tomo cada día y que me duele como si siempre fuera la primera vez, por las cosas que siempre quise y nunca tuve, y por las cosas que tuve y que no fueron como yo pensaba.

Voy a reunir dinero para comprarme un tiburón y una pescera bastante grande y me mandaré a mudar de esta ciudad de mierda. Me iré a Quito, allá no hay tantos cholos.

lunes, enero 31, 2005

ya puedes irte.

Hoy vi a Gabriela, una chica que me gustaba hace unos, no sé, cuatro años. La vi igual pero distinta, no parecía ella, pero era ella misma, estaba un poco gordita, alegre, bien contenta, podría jurar que le dió gusto verme. Pero en eso yo soy bien bruto y no sé identificar las emociones de las mujeres, ni comprendo eso de que si dicen que no es en realidad que sí, y que cuando dicen que si es porque significa que ya.

Me estoy haciendo la idea de quedarme solo, más solo que un espejo, más solo que un trompo, más solo que una piedra en el fondo del mar. Y lo peor de todo es que no me duele.

La otra vez se me acercó una chica bien linda, era mi vecinita y cuyo nombre no recuerdo, pero parece llamarse Mariana o Martina. Vive junto a mi casa y cuando me desvelo o cuando me quedo completamente solo flotando en la nada a la una de la madrugada puedo escuchar sus pasos que irrumpen en la noche espantando a los gatos. Siento el reguero dulce y añejo de su perfume que se filtra por la ventana de mi cuarto y la escucho pararse frente a la puerta de su casa, apenas a dos metros de distancia de mi cama, tantear en la oscuridad la llave que le permitirá entrar y escucho el balazo seco y certero de la puerta que cierra tras de si dejando al mundo sin su presencia. Todas las noches llega a esa hora, dejando a su paso el estruendo estéril de su perfume en el aire vacío de la una y quince de la madrugada que perdura hasta cuando llega el día y es espantado por los ladridos de los perros callejeros.

viernes, enero 28, 2005

este miércoles.

La mañana del miércoles 26 de enero soñé con helados y queso (y yo sé de dónde vienen esos sueños), pero queso del aniñado, no del cholo que venden en la tienda del cuartillo por un dólar, sino del que venden en el Supermaxi de cada onza por el cambio de su peso en oro.

Aun dormido abrí la puerta de la refri y encontré unas verduras enmohecidas y platos vacíos helándose en su interior, tan fuerte fue la desilusión que terminé de despertarme de golpe.

Unas horas más tarde fui al centro. Cuando quise entrar al Malecón 2000 para hacer pis, encontré la puerta cerrada. Un hombre que más parecía escapado de las calles de la Habana que de guayaquil por su sombrero de capataz y su traje blanco, su habano en la boca y sentado el mismo sitio donde se terminó mi camino, respondió sin que se me haya ocurrido formular la pregunta, están cerradas todas las entradas por la marcha de hoy. Y era cierto, la única actividad de vida en el interior del malecón era la de los empleados vestidos de naranja que regaban las plantas con las mangueras a presión en la ardiente mañana, arreciaba tanto el calor que el agua se pulverizaba formando nubes artificiales al nivel del mar que desaparecían al instante de cerrar la llave.

Todos los locales del centro trabajaron a media puerta, con prevenciones para evitar saqueos por parte de los pandilleros y es que la marcha que se efectuó en la 9 de octubre (que es tan representativa de la ciudad como la avenida Reforma de México) era para protestar contra eso mismo, la delincuencia. Fue un éxito ya que ni siquiera fue una marcha, lo que fue es una concentración de mas de un kilómetro de longitud donde había tanta gente que resultaba imposible caminar de un lado al otro de la calle entre tal cantidad de vida. Eso fue lo que vi a través de la televisión y la imagen que nunca se me borrará fue la del alcalde Nebot alzado en vilo y transportado por sobre las cabezas de los ciudadanos más ilustres de ciudad, por no decir los más aniñados, hasta la tarima donde daría su memorable discurso.

Ayer, jueves, el gobierno que es un simulacro de dictadura, porque ni eso pueden hacer, son tan incompetentes los pobres. En lugar de aceptar tamaña manifestación como un llamado de atención, el presidente la minimizó diciendo que nomás fueron los aniñados que salieron a pasear y que agradezcan que él no sacara a los indios para desfilar desnudos por los barrios de mayor alcurnia.

martes, enero 25, 2005

yo estuve muerto para siempre.

Cada domingo debo pasar inevitablemente por el aeropuerto de la ciudad, en la pista estaban los aviones de pasajeros, arrumados de cualquier modo, dejados como al descuido, tan parecidos y tan idénticos uno de otros que creo que han sido los mismos que se encuentran en mi memoria desde los primeros años de mi vida. Pero, particularmente, el domingo, se me vino a la mente un recuerdo que había quedado sepultado en mi vida anterior. Vi en la torre de vigilancia, la mas alta del aeropuerto, su radar que giraba en balde, estrepitosamente en silencio y la seguridad de que en cualquier momento le caería a un cristiano matándolo en el acto. Entonces recordé, en mi vida anterior yo viví eso, en este mismo lugar, un domingo cualquiera, a diferencia de que en lugar de los aviones estaban las casas de dos pisos de madera de mangle y techado de hierro de dos aguas del tiempo del Guayaquil antiguo en el auge del cacao.

Sin embargo no logro recordar quien era yo, ni puedo discernir si eso lo viví o lo soñé, pero de que la rememoración es real, es real, inevitablemente cierta. Al ver el cielo nublado a las seis de la tarde y esa cosa girando sin fin hasta el término de la eternidad me di cuenta que yo estuve en algún sitio viendo eso mismo en un instante muy importante de mi vida.

Y apropósito de vidas, muertes, nacimientos y cumpleaños. Este ha sido el mes de esto último, los cumpleaños, empezando el trece con Princess cuya página de cuentos y seños recomiendo para todos los aprendices de brujerías, el dieciocho fue el de Carol, con quien he tenido una nutrida correspondencia y de quien he determinado que las lectoras pueden tener muchas cosas más interesantes que decir que el autor, el veinte le tocó a Hector, y finalmente le domingo veintitrés de enero del 2005 a Karem, con eme, Karem, y no con ene, estará bien escrito cuando el corrector de word señale un error ortográfico en el nombre. Muchas felicitaciones a todos.

Además, soy blog de la semana en BLOGS ECUADOR, eso me ha levantado mucho el ánimo, justo en el momento por el que andaba por los suelos. Alguna vez escuché, si usted no piensa vivir de lo que escribe, entonces no escriba, dedíquese a otra cosa. Me ha dejado pensando eso.

Y lo del fotoblog, yo creo que tendrá que esperar, pues con una foto dos veces a la semana ya tengo suficiente, al mismo tiempo me gusta mucho eso de ponerle el cursor a la imagen para que se vea el mensaje subliminal, eso no le he visto a ningún fotoblog.

Esta es la primera vez que trato más de un tema en un post.

viernes, enero 21, 2005

los amigos que perdí.

Se relaciona el calor con la alegría, la bulla con la celebración y la luz con la luminosidad. Guayaquil tiene todo eso, además del olor a cangrejos podridos que inunda la ciudad y arrasa con sus calles a las seis de la tarde. Pero, sin embrago, a pesar del trópico y del carácter alegre (eso se dicen por ahí) de sus habitantes ésta es una ciudad muy triste.

Por las noches y en la tardes y por la mañanas sale más caro coger un bus que un taxi. Se suben personas a vender cualquier cosa, cosas de comer y cosas que no se sabe para qué sirven, se suben los que salen de la penitenciaría a exigir plata y asaltar al menos amparado para no robar en las calles, los drogadictos que piden dinero para la institución que dicen ellos los rehabilitó, se suben los enfermos, los leprosos, los juegos de ruleta y los payasos y las jirafas. Hubo un día un hombre que se trepó con una culebra de mentira enrollada en el cuello para vender un elixir mágico de su propia invención que aparte de restituir los dientes a los ancianos con una tercera dentición, podía doblar el rumbo de las balas disparadas a traición, y podría hacer invisible al que lo tomara y reducir a tamaño minúsculo cualquier problema que usted tenga.

No me gusta esta ciudad pero no conozco otra salvo Quito y tampoco me gusta tanto el frío extremo. Alguien dijo, creo que fue Gauguin (un pintor) que la patria no es lugar donde uno nació, sino el sitio donde se vive. Y el tipo se fue a buscar su patria escapándose de Francia e internándose en las primitivas tribus de Tahití con el afán de volverse un caníbal experto.

Yo no quiero ser un caníbal, lo que quiero es irme, pero el problema es que donde yo vaya siempre estaré yo allí, persiguiéndome.

lunes, enero 17, 2005

hello.

Un día de estos lloverá con tanta intensidad que el agua del mar se mezclará con el diluvio y muy probablemente vemos tiburones que pierden el rumbo y mueren asfixiados en plena calle. Uno de estos días el sol será tan intenso que los colores serán consumidos por completo por la luz sin límites de la tarde y del trópico no quedarán más árboles en pie, ni agua en los ríos horizontales, ni el olor a pescado podrido sino una escala de tonos grises. Un día llegará una tormenta tan intensa que con su cuchillas giratorias de vientos desmedidos cortaran a destajo todas las piedras y los edificios más resistentes, serán tan intensos como perros rabiosos que aunque cada parte de la patria sea clavada en cu propio sitio y el presidente dicte la orden de que al primer síntoma de pánico disparen dos tiros al aire y un tercero al cuerpo, nada quedará como antes del desastre.

Claro, no soy la encarnación de Nostradamus, y yo ya quisiera por lo menos tener la mitad de los poderes de Samira, pero tendré que contentarme con ser quien soy y tener tanto tiempo para pensar que talvez un día de estos termine por volverme adivino y gane dinero por cumplir milagros ociosos. Me contentaría de sobremanera parecerme a mi mismo antes que a todas las cosas que he leído.

Mensaje pesimista del día: hoy toca examen.

jueves, enero 13, 2005

nuevos tiempos

Desde el balcón del último piso de mi colegio se puede ver el arrecife del centro comercial que sobresale por encima del techado del patio. Hace unos años, antes de que me graduara, el techado era una distracción que nos vendieron a todos los estudiantes chamuscados desde el primer año, y el centro comercial se construyo de manera tan precipitada que mas parece que lo sembraron.

Después de varios años ayer me di una pasada, tenia el tiempo y la curiosidad suficiente para entrar, subí instintivamente hasta el ultimo piso y divisé lo que había alrededor, y al ver el centro comercial tuve la impresión de que el mundo nunca antes estuvo tan próximo, del otro lado de la calle.

No quería encontrarme con ningún profesor, ni que nadie me reconociera, pero eso fue inevitable. Me encontré con el profesor de matemáticas Daniel Guin, me pareció más viejo desde la última vez que lo vi y ya no conserva su raya matemática a un costado del cráneo, sino que ahora tiene todo el pelo echado hacia atrás y se le notan los primeros rasgos de la amargura que vienen con la edad.

Al caminar en los corredores tuve la ilusión de que se habían encogido por lo me hago al consuelo de que he crecido unos centímetros desde entonces. Y también las aulas han cambiado, las bancas en el salón de Quibio son ahora tan inclinadas que seria imposible escribir en ellas y les sobresalen unos cables por debajo de las bases, por lo que parece sólo funcionan con electricidad.

Por lo demás, todo sigue igual, en especial el antiguo salón de Fima, ubicado en el último nivel de altura y al que únicamente se puede acceder por una estrecha escalera de incendios que se sostiene en el vacío, tal parece que con el tiempo el vértigo subirla se ha acentuado.

este colegio no es aniñado.

jueves, enero 06, 2005

sé que puedes escucharme.

Anoche cayó la primera lluvia del año. Fue al principio, a las seis de la tarde, una leve garúa, pero al cabo dos horas evolucionó hacia un aguacero cerrado que duró hasta el amanecer. Al salir de mi casa a las seis de la mañana me di cuenta de los estragos que había causado en el mundo, se apagó el olor natural de la ciudad de guineos podridos por el de nubes de algodón empapadas de tierra. Había tanta humedad en el aire que crecieron algas en los panes recién salidos del horno, la basura más ligera quedó flotando a más de dos pisos de altura y las aves que no encontraron refugio murieron ahogadas en pleno vuelo.

En el trópico la lluvia trae humedad, de tal manera que las personas que aprecian el diluvio desde el interior de sus casas quedan ensopadas en el caldo volátil del viento que se mete por las ventanas como si fuera el vapor del agua que cae en una plancha ardiendo.

La energía eléctrica escasea y hay cortes repentinos, las gentes cruzan las calles con el mismo apremio como si hiciera sol y las plantas se vuelven tan viejas que sus frutos se pudren en sus ramas. Ese es el producto de una lluvia contenida a lo largo de siete meses de sequía que es celebrada por las comunidades de tribus cercanas con los primeros tambores de júbilo.

viernes, diciembre 31, 2004

es otro fin de mes sin novedad.

Este año lo termino buscando empleo, aquí junto a mi tengo el diario destripado, no salió nada bueno, pero no pierdo las esperanzas de encontrar un trabajo fabuloso en el cual tenga que presentarme cada quince días a cobrar mi sueldo.

No es para tanto, sólo busco un trabajo que me permita ganar lo suficiente para seguir viviendo que eso es lo que necesito para ser feliz, además para darme el lujo de comprar libros aniñados y botarlos a la basura si resultaron aburridos. No es que no tenga ambiciones, sí las tengo nomás que no se me notan por culpa de este sueño atrasado que lo vengo arrastrando desde hace varios días sin encontrar una cama dónde dejarlo tirado.

Lo que quisiera es ganar dinero haciendo lo que me gusta, escribir y tomar fotos, para luego no estarme quejado de un empleo que me causa tanto entuerto.

El martes apareció un anuncio en el que necesitaban un editor de no sé qué cosa. Con mis datos de la U, mis cursos de cumpu y de ingles mal trecho formé una hoja de vida y los anexé con una carta que parecía una declaración de amor. No encontré respuesta. Así mismo, al día siguiente necesitaban un fotógrafo en el Manantial, junto a la farmacia Fibeca donde ocurrió uno de los crímenes mas promocionados del año. No pude ir, más fue la pelea que me lleve con mi madre. Ese es otro signo inequívoco de que necesito echar el vuelo de mi hogar.

Por ahora lo único asequible que aspiro es dormir, espero lograrlo sin sentimientos de culpa que me interrumpa el sueño, y por supuesto, sin música de cholos que es la que les encanta escuchar a los cholos a todo volumen con los parlantes que prefieren comprar en lugar de la comida para sus hijos.

Una reflexión de urgencia que la plagio del blog de Angelus, no debí de haber nacido pobre.

martes, diciembre 28, 2004

6:30 pm.

Tengo la impresión de que este lugar es tan propicio para dormir que estoy considerando tumbarme sobre el teclado, sacarme los zapatos y soñar a pierna suelta. Se me cierran los ojos de tal manera que creo terminaré de escribir esta cosa con la ayuda de la señora que atiende el ciber.

Pero mi sueño tiene una cura, está a unas cuadras, en mi casa, en la cama que duermo siempre. Basta con tirarme allí y ya, ese es el conjuro, me amanezco con los ojos bien abiertos pensando y resolviendo los problemas del mundo con soluciones tan reales y sustentables que me parece imposible que a nadie se le ocurriera antes.

Las noches han sido tan calurosas que me he despertado a la mitad de la madrugada con las sábanas ensopadas en mi propio sudor, y es muy curioso eso, porque yo no sudo ni aunque me pegue de lleno la luz espesa del sol en el momento mortal del medio día en que se desbarata a gotas de hierro fundido. Pero estoy allí, en la oscuridad, sudando como tapa de olla, haciéndome un estrip tis sonámbulo.

Ya me voy a dormir, sino, me tumbo en la cama y me pongo a pensar en la manera de cómo meterle nuevos aires a este blog que buena falta le hace. Pero antes de eso quiero escribir sobre una muy agradable sorpresa que me llevé esta mañana. Me encontré a la hora menos pensada para una cita, las once, a una amiga, Mónica y conocí a su pequeño hijo de poco menos tres años. No escribo nada más sobre ellos, porque no habría post magistral en el mundo que lo justificara, además hay cosas que quiero dejármelas para mí, aunque ahorita que lo pienso mejor no tiene sentido que lo haya mencionado.

sábado, diciembre 25, 2004

ven a buscarme.

Llegó tarde de su trabajo, era tan tarde que el aire salado y lleno de polvo del día se había asentado debido a la humedad del frío prematuro y fuera de tiempo de la noche. Cerró la puerta de su casa, la aseguró con ambas trancas, la de arriba y la de abajo, agarró el mango y lo removió para estar seguro que durante todo el tiempo que el permaneciera dentro de su hogar, la puerta café quedara firme y no se abriría desde afuera sino a palazos de buey.

No se metió al baño, no se lavó la cara, ni los dientes, no descargo su vejiga llena ni cumplió con ninguna de las costumbres de su ritual que lo mantenían aseado desde los primeros años de su vida. Se dirigió a la cama con su paso sonámbulo y se dejó caer pesadamente. Los resortes se comprimieron bajo su peso. Se quitó uno y luego el otro zapato, se arrancó las medias sin esfuerzo y las enrolló dentro del zapato y los soltó a un costado de cama, como dos barquitos de juguete que habían naufragado en una caminata de rutina.

Dejó las luces encendidas, se olvidó del tacho de basura rebozado de hormigas, las cortinas pesadas corridas y el ventilador vibrando inútilmente en la cabecera de la cama para que las pesadillas se oxigenaran mejor. Contempló el techo con su mirada triste, recordó su remota niñez y con los ojos abiertos se quedó durmiendo su muerte.

jueves, diciembre 23, 2004

los chicos no lloran.

El comercio se agudiza en estos días. Acabo de pasar por la bahía de guayaquil, que es el mayor centro de comercio informal del país. Todos andan navideños, todos cargan gorros de papá noel y se insultan a la madre bajo el sol ardiente de la diez de la mañana mientras le pitan al semáforo para que se apure a cambiar de color.

Tan grande es la fiebre de la navidad que hasta el Lucio hizo cadena nacional la noche de ayer para felicitar a todos mis conciudadanos para felicitarles y desearles una muy ballenatera y salsera navidad y una alegre borrachera de fin de año.

Cuando era chico, lo que más me gustaba de la navidad era que el 25 siempre pasaban caricaturas navideñas, los cazafantasmas navideños, los picapiedras navideños, los simpson navideños. Ahora las cosas siguen igual, las televisoras nacionales repiten interminablemente su repertorio de box boni y los cazafantasmas, y seguramente lo seguirán haciendo hasta los días en que mi octava descendencia decida fugarse a otro planeta.

A diferencia de mi niñez, me doy cuenta que la verdadera navidad y las verdaderas ansias se suceden la noche del veinticuatro, que es cuando los mayores andan por toda la ciudad sin encontrar un sitio en que se sientan en paz con su propio pellejo, así hasta la media noche, en que la comida y la bebida han llevado al éxtasis a los habitantes de esta ciudad y amanecen tendidos sin pena ni gloria al día siguiente, atravesados en las calles sin zapatos y con una borrachera de dos mil años. Feliz navidad.

percebe.

sábado, diciembre 18, 2004

never ever had.

Tengo una cábala, nunca escribo los sábados, mejor dicho, dejé de escribir los sábados porque cada vez que lo hacía ocurría algo malo. Por lo que no me responsabilizo si mañana el mundo amanece trastornado por una tormenta que lo sacó del rumbo de la órbita planetaria, ni será mi culpa si el sol amanece sin combustible, no habrá sido mi intención si un millón de cristianos se vuelven musulmanes, pues mi necesidad de expresarme es mayor a cualquier catástrofe que acarree el exterminio del mundo.

El personaje del Otoño del Patriarca nunca sintió tristeza, ni desidia de sí mismo, ni rechazo contra su propia conducta. Solía decir, yo no me deprimo, a mi no me pasan esas pendejadas. Pero creo que lo que realmente caracterizaba a ese personaje era que a pesar de ser un ser espantosamente viejo y cruel, nunca en ninguna línea, en ningún párrafo, se dió el lujo de crearse sufrimientos y eso era lo que lo volvía un ser tremendamente triste y solitario.

Otra cosa, a mi no me gusta opinar sobre el estado de la humanidad, porque eso es crear conflictos y con los que tengo son suficientes. Prefiero contar fracciones de mi vida, a manera de relatos dosificados dulcemente con gotas de ficción para que mi vida no parezca una mentira, sino para que aburra menos.

Creo que este post ha sido tan mal logrado que no cuenta como tal, así que dios sabrá comprender. Yo cuento con su indulgencia para que cada ser viviente se levante mañana y comience con sus labores sin mayores contratiempos que los del reloj. Amen.

miércoles, diciembre 15, 2004

encuentro blog.

El viernes a las ocho y treinta de la noche se organizará una reunión en el bar El Manantial de la ciudadela Urdesa ubicada al norte de la ciudad, de la comunidad blogger guayaquileña que al igual que el grupo literario de los tiempos del Guayaquil antiguo, lo conforman un pequeño grupo de jóvenes rebeldes e intelectuales en una sociedad que pone sus esperanzas en todo menos en el futuro. Por lo que cualquier blogger, de cualquier nacionalidad, de cualquier estrato y color que tenga los medios necesarios para mover el mundo queda citado para la parranda cultural.

Es una pena que yo no pueda ir, pero creo mis compañeros se las arreglarán sin mi. Tengo mucha curiosidad por conocer al manaba que ya lo he visto en fotografías y lo que más me ha sorprendido, ha sido que es exactamente igual a la imagen que me había hecho de él en mi mente por su manera de escribir.

Cuando empecé en esto de los blogs yo estaba bien creído que era el único en la ciudad, hasta que un día, de pura casualidad, me topé con la página de Aldo Dager que aparte de bloggero se servidor independiente es cantante y cuyos conocimientos de computación han sido renombrados por El universho, el univershooo. Todo un caso perdido el muchacho, pero algo me dice que si llegase a conocerlo me llevaría muy bien con él, o talvez no, quién sabe.

Cuando constaté que el Aldo era de Guayaquil sentí como que si otra botella de náufrago hubiera sido lanzada al mar. Luego, aquel mismo día me di con el inesperado link del manaba, y no se ocurrió que en éste mundo existiera algún otro manaba que los nativos de provincia de Manabí que está más arribita de la mía y que tienen fama de ser fogosos y unos apasionados a tiempo completo. Le di clic con curiosidad y entré a su página y dije, vé, pero éste man sí que ha sido.

domingo, diciembre 12, 2004

línea imaginaria.

La noche de ayer, luego de tanto meditarlo, llamé a Paola, creo que me contestó su mamá. Después de una larga lista de datos nominales, mi nombre con el apellido incluido, de dónde la conozco, que de qué sitio la llamo, etc etc etc, me advirtió, pues para que lo sepa Paola está casada. Y mientras yo pensaba, no señora, no quiero tirarme a su hija, le dije, claro, sólo la llamaba para saludarla. Ni siquiera pude terminar de decirlo, lo que escuché fue el tono del teléfono colgado.

No me gusta mucho hacer llamadas telefónicas, salvo cuando tengo deseos de hablar, cosa que últimamente ocurre muy rara vez.

La otra noche Paola fue a visitarme a la U y me dijo con autenticidad bíblica, lo que a tí te falta es labia. Y puede ser cierto, creo que sin darme cuenta me estoy resignando a quedarme solo y completamente incomunicado.

Quiero hacerme la idea de que puedo vérmelas con toda clase de problemas, aguantar de todo sin decirle una palabra a nadie, sin siquiera reflejarlo en el blog. Sin que, supuestamente, mis amigos se llegasen a enterar. Como tener una doble vida, como el personaje de Taxi Driver, un héroe urbano con dotes de mártir.

Está decidido, voy averiguar cuánto costará un taxi y un arma automática de treinta y tantos milímetros en combo a 24 meses plazo en Créditos Económicos con mi recién estrenada tarjeta Credicard.

jueves, diciembre 09, 2004

ingrávido.

Por la mañana este ciber fue asaltado. Un grupo numeroso de hombres de edad indeterminada entró intempestivamente, robaron la venta del día al señor que atiende y arrebataron a un cliente su celular, para salir a la carrera y cruzar a volandas la congestionada avenida Domingo Comín sin que un busetero de esos salseros ballenateros borrachos que asesinan niños de escuela no les hiciera el favor de arrollarlos.

En estos momentos el ambiente está como si nada hubiese ocurrido. Es un típico ciber del sur de la ciudad de Guayaquil a las nueve o diez de la noche. Un niño juega plei esteishon en una computadora y unos muchachos con cara de pandilleros entran y son atendidos cordialmente por el dependiente.

Los letreros de aviso de prohibido ver pornografía siguen atónitos pegados en las paredes azules, las fluorescentes alumbran su luz de velorio hasta la hora en que la muerte se les contagie y se fundan.

Y un hombre de edad madura, a mi izquierda, mira pornografía sin autorización. Irrespeta el aviso pegado con una gruesa cinta transparente que seguramente propuso la propietaria del ciber que es de religión evangélica al sentirse ofendida por tanta majadería, pero que vergüenza con usted señor, tan viejo y viendo cochinadas.

domingo, diciembre 05, 2004

letra muerta.

Es sábado por la mañana, las once, estaba en el sitio de siempre, aspirando humo de cigarro, aguantando polvo y escuchando música de cholos, no aguanté más y me escapé, pensando que este sitio frente a la cumpu es el mas sensato para estar.

Anoche, es decir, el viernes por la noche, salí como que si me dirigiera para la u, no tenía exámenes pero igual no quería permanecer encerrado en ningún sitio, así que no me dió pereza alistarme, armarme de mi cámara y el teléfono celular del cual no se por que siempre lo ando a cargar y me dirigí a mi antigua universidad, la Estatal de Guayaquil, en la que estudié Sistemas Informáticos por dos semestres y que los corté un buen día en que me decidí que no volvería ese puerco lugar a recibir clases, ni mucho menos vaciar mis bolsillos en esas filas bien malditas donde debía esperar horas de pie aguantando el sol canicular de nueve a doce del día para pagar doscientos dólares con el mismo entusiasmo como si me los regalasen.

Recorrí los antiguos bloques y no me parecieron tan cotidianos como hace tres años, estaba al mismo tiempo igual y cambiada, había propaganda comunista en cada pared del mac donal, el garabato y la oz de la madre rusia proletaria en el docucentro xerox, y en carretita de la señora que vende chifles al mismo precio de los cigarros estaba mal pegada, la cara triste y visionaria del che Guevara luciendo su bigotito que le copió a Cantinflas con el mal argumento comunista de que las cosas son de quien las necesita. Todo ésto estaba sobre empapelando las democráticas listas de dirigentes estudiantiles sabidos que prometen cosas que nadie puede comprender pero que da igual, nunca las cumplen.

Lo reconozco, me ha dado una rabieta y empecé a despotricar contra medio mundo. Me pregunto si Ghandi en su infinita bondad humana alguna vez habrá puteado a algún colaborador suyo por haber puesto, donde no era, un cellito que afirmaba que la paz mundial estaba contenida en aquel mismo papelito que la proclamaba. Pero a escondidas, con la puerta bien cerrada, asegurándose que no halla nadie cerca escuchando, sin más presencia de vida en el cielo que las aves gigantes que devoran cristianos en la India de aquella época, asomándose por la ventana y cerrándola firmemente para que la pueteada histórica no llegase a difundirse por el mundo y salpicarle de palabrotas su biografía.

completamente solo.

martes, noviembre 30, 2004

un día más.

Hoy hace un año empecé a escribir en este blog, en aquel tiempo apenas si podía postear, no comprendía de donde diablos debía sacar los comennts y no encontraba la brujería adecuada que me permitiera colgar imágenes. Pero ahora, un año mas viejo, puedo decir que se me ha pasado lo burro y me he vuelto más sabio.

Y la verdad es que esta celebración me ha cogido pobre, apenas si cene una empanada de esas que tienen harta manteca que venden a cincuenta, a cincuenta, dos por un dólar. Me la comí con un poquito de mayonesa con albaca y sin el correspondiente vaso de cola. Además estuvieron ausentes las velas, la mesa adornada románticamente y el buffet de conmemoración.

Cuando llegue a los cien años, allí sí, reuniré a todas las personas que han motivado a la apertura de este sitio, escarbaré entre las tumbas para encontrar la de la profesora gordita y reunir todos sus huesos, tampoco los restos de Cinthya spears tendrán descanso y será una de las invitadas de honor.

Cuando llegue a los cien años de escribidor de blogger pasará un cometa y caerá una lluvia de fósforos encendidos que iluminaran la noche del ultimo día de noviembre anunciando a todos que un siglo de excelencia literaria ha pasado, motivando a los habitantes del mundo asomarse a sus ventanas y decir, madre mía Bendición Alvarado, cómo se pasa la vida volando.

incomprensible.

miércoles, noviembre 24, 2004

go.

La mañana del lunes amanecí queriendo más de la cuenta a Candy Belen había soñado que vivía por mi casa, y que era secuestrada por un hombre cuyo parecido era sorprendente con el ministro de gobierno de lucio. Fue raptada pero sin intenciones de ser devuelta ni por todo el dinero del mundo.

Por alguna razón no podía dormir en mi sueño, y salí a dar una vuelta por mi barrio irreal de la floresta, donde no habían borrachos en las esquinas, ni la luz provenía de los focos del alumbrado público, en la que el aire tenia la misma densidad que el agua, y allí, a la vuelta de una esquina de una cuadra redonda estaba la casa pintada de dos colores indescriptibles de Candy Belen, en cuya planta baja funciona por las mañanas una panadería.

Candy Belen estaba asomada en el bacón de su cuarto en el segundo piso de su casa, estaba viendo el mundo mal fabricado y oscuro de mi sueño, era el único ser viviente despierto en aquel planeta. De pronto me ve pasar y saluda, agita la mano, Ricardo Ricardo aquí, me dijo, mientras sacaba medio cuerpo en el aire sin caerse, sube, me dijo y subí, y hablé con ella y lo que me sorprendió fue ver que era mas alta que yo, era flaquita y apenas tenía un leve parecido con el de sus fotografías, hablamos de todo menos del motivo por el cual estaba en mis sueños, de pronto se estacionó un automóvil, en la acera de su casa, sin hacer ruido se bajó el Ministro de Gobierno Jaime Damerval y dijo con la autoridad de político de estado, ésta peladita es mía, la levanto en vilo y se la llevó cargada, bajo el brazo, como quien lleva un cuaderno, y yo quede encantado ante el acontecimiento irracional sin poder moverme de mi sitio. El único estruendo que desbarato mi mundo temporal fue el que hizo el auto del secuestrador al arrancar. Me desperté.

domingo, noviembre 21, 2004

desde abajo.

Del otro lado de la mesa en este ciber se encuentra una chica en su computadora, alegremente se lleva los dedos a los labios haciendo expresiones como si su interlocutor se encontrase frente a ella, yo la he mirado varias veces y ella me ha sorprendido sin molestarse, como en este momento, que acabo de verla y estaba mirándome, bajamos la cabeza al mismo tiempo.

La chica tiene el cabellos negros, están sueltos sobre su hombro derecho, únicamente se le puede ver una parte de su rostro, su oreja y un arete un poco largo, levanta, los brazos, los mantiene en el aire por un momento para desperezarse y luego vuelve a escribir en su chat, tiene una blusa blanca de volados color naranja.

Ahora se ha ordenado nuevamente sus cabellos, sobre su hombro izquierdo, cubriéndole ahora la otra parte de su cara, su cabeza está inclinada hacia la derecha y mira la computadora con una expresión inteligente.

Yo he decidido permanecer en mi trinchera, no me moveré de aquí hasta que se termine en diez minutos mi hora de internet, ni la saludaré, ni la mirare cuando salga del salón, no porque no me guste, me gusta muchísimo, pero no se, no se lo que siento, talvez sea mi inseguridad, quizá, es hastió, desde que empezó mi día a las nueve de la mañana en la cama en posición horizontal mi único anhelo era permanecer así, acostado, horizontal, sin mayor beneficio en el mundo que el de un hongo, vivir porque el aire es gratis.

alo.

invisible.

jueves, noviembre 18, 2004

Patricia spears.

Nunca se lo he dicho a la Patricia, pero ella ha sido la primera persona que me interesó cuando estuve haciendo la pre universitaria. Y lo último que me pasó por la cabeza, en aquel tiempo, es que casi dos años después, sería ya una costumbre regresar de la U juntos la mayoría de las noches.

No recuerdo muy bien quién se le acercó quien, creo que fue ella cuando una vez en la clase de historia se me acercó a que me prestes unas hojas para el taller de hoy, y yo sorprendido le respondí, está bien. Desde allí creo que ha sido una de las personas más cercanas que he tenido en la U.

La Patricia no es muy distinta de las chicas de su edad, va a la U, se enamora del menos indicado y a veces tiene problemas con ella misma, pues tropieza con el mismo error que se supone ha superado, cuyo nombre es Alberto espirs.

El que quiera verla tendrá que ver al Au-di (cantante ecuatoriano poco reconocido en el exterior, ja ja ja), deberá hacer una fila como todos los mortales comunes y pagar en efectivo en la taquilla del teatro, plaza o estadio, para entrar al concierto y hacer esfuerzos apartando a tanta gente para verla a Patricia de cerquita porque por Audi nadie da dos centavos, o sino, para mayor comodidad del admirador, si se está de suerte y se tiene paciencia se la puede topar en la televisión en los canales de UHF o el 26 (tv mas, que es el que mas seguido lo pasa) en el video de adicto en su piel, que me parece la peor canción del Audi, horrorosa, pero que vale la pena ver porque allí aparece la Patricia espirs bailando (aunque digas que no sabes bailar, ja!) le hacen unos acercamientos provocativos a su diminuto traje de coreógrafa. A mi parecer, Patricia debería de cantar y Audi hacer la única cosa que no ha hecho en su vida y que todos agradeceríamos, quedarse callado.

La vida compensa a los feos, y esa ha sido mi suerte, todas las noches nos venimos juntos la Patricia espirs y yo, y hablamos durante todo el recorrido, desde la U hasta la Floresta, por cuarenta minutos evaluando el día rescatando lo bueno y aprendiendo de lo malo para no volverlo a repetir, aunque muchas veces eso pareciera que no estuviese en nuestras manos.

harto romance.
en el centro Audi, a su derecha Patricia. Los otros no interesan.

domingo, noviembre 14, 2004

víspera de exámenes.

Tamara (primer plano en la fotografía) y Paola (con el rostro cubierto) están en el mismo curso que el mío, se sientan en las inmediaciones del escritorio del profesor.

Lo primero que nota quien conoce a Tamara es aquella seguridad en sí misma, es como si tuviera la capacidad de controlar cualquier situación, aunque en el fondo es una persona frágil al igual que todos nosotros, tiene la tendencia de realizar chistes crueles que a la vez son inocentes, a veces, cuando me deprimo, me siento junto a ella y hablamos de lo que sea, como que hay conexión en ambos y termino con muy buen humor. También tiene arrebatos un poco infantiles que resultan graciosos, y más de una vez la he visto poner en su sitio al que intenta imponérsele, parece que eso es lo único que no soporta, que la manden.

Como la vez aquella en que una compañera le plantó groseramente sobre la banca un atado de folletos dando a entender así que debía distribuirlos entre los compañeros del curso, Tamara, sin perder la compostura, pero mostrando contrariedad le devolvió los folletos, todos nos dimos cuenta. En esas cositas sencillas se demuestran el espíritu de cada uno.

No sé, nunca antes he dudado tanto en que si debo publicar o no un post. Ojala y no me meta en problemas. Tengo la sensación de estar hablando mal.

Creo que es hora que vaya ahorrando para solventar los posibles juicios que me sigan por calumnias.

Tamara Weblog.

viernes, noviembre 12, 2004

let go.

Edit this post.

miércoles, noviembre 10, 2004

uno de estos días.

de arriba hacia abajo.

no post.

martes, noviembre 09, 2004

profano.

miércoles, noviembre 03, 2004

my way.

Frente al colegio donde pasé parte de mi adolescencia y me enseñaron que después del Flúor sigue el Bromo y que del Potasio el Litio, inauguraron un centro comercial, el lugar está tan cambiado que ha sido como transplantar una civilización completa dentro de una cancha de fútbol, con sus propios pasos a desnivel, sus propios niños gomeros metiendo las manos por las ventanillas entreabiertas de los automóviles que esperan el cambio de luz del semáforo. Toda la edificación está protegida del mundo exterior con sus paredes de concreto y vidrios polarizados que impiden que las personas que acuden de shoppin mueran calcinas por la radiación de la curvatura de la tierra en el eje cero a las doce del meridiano.

Con eso terminó el largo feriado decretado por el gobierno central, cinco días de vagancia obligatoria, mañana a clases, a retomar el cuaderno, llegar puntual a la segunda hora, entrar a clases bajo la mirada de reproche de la profesora gordita de redacción, buenas noches Señorita, buenas noches señor Tobar, y sentarme a masticar chicle para no dormirme sobre la banca. Ahora me acuerdo, a eso hay que aumentarle el pago diario de un Trident a Juan Carlos, otro a Dayanira, y otro a Anita, creo que mi puesto en la banca de clases está concesionado y tres chicles sin azúcar, de canela no, Ricardo, de canela no, sino de menta, es el valor del peaje.