martes, febrero 21, 2006

capítulo cuadragésimosexto:
kill blog

ahorita llego de mi trabajo, mejor dicho de mis evaluaciones. mañana continúan. en casos como este es cuando me pregunto, de veras vale mi sueldo tanto esfuerzo. honestamente creo que la respuesta es no sé. pienso que no es tan malo trabajar sólo dos días al mes.

no me gusta que me miren trabajar. menos me gusta la compañía indeseable, pero cuando toca no hay forma de evadirse.

*ricardo weblog se baja de un subaru 1979 junto al señor que lo evalúa en una farmacia de portete y la 39

RICARDO WEBLOG: -gritando- buenos días, hay alguien allí?

*se escucha el eco de la voz que retumba en lo que parecen frías catacumbas.

*sonidos de cadenas y portones de madera abriéndose.

*aparece el cliente con un mandil de médico manchado de sangre. cuando logra verme pone cara de ya me cayó este hijueputa.

*el señor que me evalúa se queda tan callado como si fuera mudo y alista su cuaderno de calificaciones.

RICARDO WEBLOG: cómo está.
CLIENTE: mal.
RICARDO WEBLOG: no me diga la verdad porque corre el riesgo de que se la crea.

*el doctor cambia de expresión y pone cara de circunstancia.

RICARDO WEBLOG: ya son seis meses que no me paga nada.
CLIENTE: lo que pasa es que he estado esperando una situación favorable para darle su cheque.
RICARDO WEBLOG: por lo menos págueme con monedas.
CLIENTE: ni eso tengo, no tengo plata ni para un licuado de tierra.
RICARDO WEBLOG: yo no le pido tanto, sólo le pido de regreso lo que le dí.
CLIENTE: eso no se va a poder, porque yo invertí ese capital en este negocio.
RICARDO WEBLOG: usó mis medicinas sin autorización. sabe cómo se paga esa afrenta?
CLIENTE: lo sé, pero confío en usted. tiene fama por su corazón sano y su espíritu desinteresado. usted es muy respetado y codiciado por varias mujeres. mucha gente lo quiere y lo admira, en especial quienes visitan su blog.
RICARDO WEBLOG: bueno, eso es cierto. pero sigamos. dígame cuándo me va a pagar.
CLIENTE: en estos días no podrá ser. tengo muchos problemas, el desplome del mercado internacional, la firma del tlc, el atentado contra las torres gemelas, el tsunami en asia, los conatos de tornados en jipijapa.
RICARDO WEBLOG: entonces qué sentido tiene seguir con este negocio.
CLIENTE: si le cuento, usted no va a comprender los motivos.
RICARDO WEBLOG: voy a entenderlo.
CLIENTE: todo empezó precisamente la tarde en que me llegó el pedido que le hice hace seis meses, bla bla bla.

*ricardo weblog deja de escuchar a los dos minutos y se pone a pensar en la cartera azul de la helow kitty.

CLIENTE: entonces eso fue lo que sucedió, mi pana.
RICARDO WEBLOG: -regresando a la realidad aun confundido por la ensoñación- ah. eh. qué hago aquí? quién es usted? ah, sí. ya me acuerdo. eso es todo?

*el señor que me evalúa se da cuenta de mi falta y finge tomar notas. en realidad está coloreando un libro para niños.

RICARDO WEBLOG: vamos por partes, si consiguió todo eso con el dinero de las medicinas, entonces significa que la farmacia, su casa y su carro son míos.
CLIENTE: ya le dije que no iba a entenderme, aquí nunca hubo ganancias.
RICARDO WEBLOG: debe haber una forma en la que pueda pagarme.
CLIENTE: cuando era joven yo sabía cantar.
RICARDO WEBLOG: a ver.

*el cliente saca su guitarra y empieza a cantarse una de julio jaramillo.

RICARDO WEBLOG: usted vende.
CLIENTE: gracias.
RICARDO WEBLOG: no, no me entendió. yo le digo que usted vende. me vende la guitarra, el carro, la farmacia y me paga.
CLIENTE: no hay nada que me gustaría más que complacerlo, pero eso no se puede.
RICARDO WEBLOG: por qué.
CLIENTE: si cierro el personal se quedaría sin trabajo. la chica de la caja se está pagando la universidad. después está el personal de aseo, el portero. no puedo dejar a tanta gente desempleada.
RICARDO WEBLOG: de modo que usted es un buen samaritano.
CLIENTE: no soy un santo pero tengo mi corazón.
RICARDO WEBLOG. es que usted tiene un buen corazón con todo el mundo, pero menos conmigo. ni mi mujer, ni mi hijo, ni mi perro me quieren, ya sabía que no debí comprarlos a todos en ese almacén de segunda.
CLIENTE: lo siento, socio, son tiempos muy complicados.
RICARDO WEBLOG: esos seiscientos dólares que le dí ayer son una fortuna hoy.
CLIENTE: que yo sepa, nunca nadie ha ido a la cárcel por deudas.
RICARDO WEBLOG: pero sí han habido muertos por menos de eso.

*ricardo weblog saca su lista tipo kill bill y se pone a escribir con aire de muy importante. estoy llenando mis tres en raya.

RICARDO WEBLOG: no puedo ir a mi empresa y hacer pasar sus desaciertos y hurtos como si fueran obras de caridad.
CLIENTE: me va a matar?
RICARDO WEBLOG: estoy pensándolo.
CLIENTE: usted tiene cara de que nunca ha matado a nadie.
RICARDO WEBLOG: no, hasta ahora.
CLIENTE: usted tiene que ponerse en mis zapatos, no sea así.
RICARDO WEBLOG: yo ya me puse en sus zapatos, caminé con ellos y eso que ni siquiera eran de mi talla. malditas ampollas.

*el señor que me evalúa mira al cliente con cara adusta y del maletín de muestras médicas saca su revolver con silenciador. el balazo es para mí si no le cobro al cliente.

RICARDO WEBLOG: de aquí no me voy sin mi cheque.

el doctor ve el arma y reacciona como si le hubieran lanzado un objeto. escarba entre una pila de periódicos viejos y saca una chequera.

CLIENTE: ya, aquí está su cheque.
RICARDO WEBLOG: este cheque tiene fecha para el 31 de febrero del 2015
CLIENTE: no, socio, lo tiene al revés. fíjese bien que tiene la fecha de hoy.
RICARDO WEBLOG. ah, sí, cierto. qué brutos somos.
CLIENTE: quiero hacerle un nuevo pedido.
RICARDO WEBLOG: claro, por supuesto.
CLIENTE: despácheme lo mismo que la vez pasada.
RICARDO WEBLOG: para mañana a esta hora le llega su encargo.

ay, la verdad es que últimamente las ventas han estado bajas y aun no completo mi cupo.

*y vivieron felices para siempre. snif.

domingo, febrero 19, 2006

capítulo cuadragésimoquinto: audio blog

tengo los oídos tapados. dentro de mi cabeza hay suficiente material como para armar una instalación en un museo de cera. me refiero a mi imaginación y creatividad.

tengo un problema con el oído izquierdo, ya estoy así desde hace una semana. me pregunto si uno podrá quedarse tuerto de las orejas.

fíjate bien que cuando miras un espacio en blanco empiezas a ver unos puntitos negros que flotan conforme mueves la vista. a eso los oftalmólogos les dicen ruido.

en un libro de saramago los protagonistas se ven afectados por una epidemia extraña, una ceguera que es como un resplandor deslumbrante. la describen como mirar un mar de leche.

los especialistas afirman que los ciegos no pueden soñar. el hecho es simple, nunca han visto los objetos. si eso es cierto muy pronto mis sueños carecerán de sonidos. se me acabaron los sueños en dolby digital.

desconozco la causa de esa inflamación. será por escuchar tantas babosadas de mis clientes. me duele si dejo de tomar mis naproxenos. mañana no podré ver al medico porque tengo reunión. el martes y el miércoles me toca evaluación. y el jueves a lo mejor se me cura y me dará pereza preguntar qué era.

cuando era chico veía un comercial de cotonetes yonson y yonson en la que un dibujo animado, que representaba a un señor, salía del baño con los oídos tapados. empezaba a darse golpecitos en la sien, pero al ver que no resulta se metía la toalla por una oreja y se la sacaba por la otra. luego agarraba los dos extremos y se la pasaba como si estuviera destapando un caño. me pregunto si eso se podrá hacer en la vida real. creo que en el baño había un par de guantes de caucho y un frasquito de sello rojo. ya voy a ver.

viernes, febrero 17, 2006

capítulo trigésimocuarto: not blog

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ahorita vengo del produbanco. en la tarde salí vestido de civil para hacer un depósito. dejé en el armario mi disfraz de trabajo, el de tableta de alkasetlzer porque sino también me lo roban. hoy me bajaron el fono.

fue como a las dos de la tarde. estaba parado en la esquina de una conocida zona roja, capitán nájera y machala. estaba vendiendo mi virginidad. ya saben que acá en el tercer mundo la crisis pega fuerte y uno tiene que arreglárselas. en realidad no la estaba vendiendo, sino cobrando. já, si un día lo hago la venderé por metro cuadrado a alguna turista europea. ay, sí, cómo no, como que si ellas compraran puro rechazo.

lo que sucedió es que venía para mi casa y justo cuando me iba a subir a la buseta siento que una mano se mete en el bolsillo derecho de mi pantalón. fue un movimiento tan rápido que por reflejo agarré mi bolso. cuando el tipo pegó la carrera me di cuenta lo que había sucedido.

en realidad era un fono bien feo que no servía ni para relleno sanitario. pero era mío, mejor dicho de la compañía, y ya le tenía cariño, eso y además que estaba en plan de 120 minutos a cualquier fono de porta.

hice lo que tenía que hacer, quedarme frío. llamé para que lo reportaran. creo que nadie me lo va a creer en mi trabajo. es como estarlo viendo en la reunión del lunes. que le robaron el fono, dice. sí. cómo fue. ni siquiera lo llevaba en la mano. no me diga. iba a subirme a un bus y me lo sacaron del bolsillo. no me diga. fue muy rápido. no me diga. casi me caigo como condorito exigiendo una explicación. no me diga. lo bueno es que no me robaron el bolso. no me diga. podría darme otro fono. sí, espérate nomás sentado, ahorita te lo traigo.

lo bueno es que no se me llevaron el bolso. eso sí habría sido una pérdida, tres cheques que suman casi seiscientos, ciento ochenta dólares en efectivo, mis sobres de coca, mis pastillas de éxtasis, mi frasco de cianuro que siempre es bueno llevar por si acaso haga falta matar a un amigo cuando llegue la hora.

creo que más lo habría lamentado por las pérdidas de mis dos libros que estoy leyendo, ama y no sufras de walter riso y el vuelo de la victoria de antonio skamertra. el primero de autoayuda, el segundo premio planeta 2003. ambos a diez hojas de terminarlos. si el dilema hubiera sido volver a comprar uno de los dos definitivamente habría sido el de walter riso. no es que sea un perdedor desesperado buscando consuelo en un libro, pero a veces me comporto como tal. está lleno de frases, por decirlo así, liberadoras. como ésta, “nos parecemos más en el dolor que en el placer. la mayoría de las personas soportarían más fácilmente la ausencia del placer que la del dolor: lo primero deprime, lo segundo enloquece”. eso es cierto y más les vale que me crean.

cuando regresaba con cara de aguacero a mi casa, vi al cobrador de la buseta que se agitaba en su puesto, gritaba a la gente para que pasaran rápido por el sensor. acá no hay leyes de tránsito pero sí tecnología en los buses, han enseñado a los burros a conducir. el cholo no daba el vuelto completo y como si fuera poco les reclamaba a los que pagaban lo justo. a pesar de su avaricia yo no lo vi más rico que yo, ni más contento, ni nada.

de nada te sirve anhelar tanto si no sabes apreciar lo que tienes. oi, ya le voy a quitar el puesto al bill gueits. voy a ser un empresario de la filososofía. titular en el universo de mañana, ricardo weblog inventa el chancho sin grasa. el éxito. yo ya lo he dicho, no debo hacerle caso a nada que no sea del tamaño de mi grandeza.

creo que mientras más pobres, somos más apegados a las cosas. yo no soy aniñado, pero mentiría si paso necesidades graves. una noche una amiga me preguntó, oye, pretencioso ricardo weblog punto blogspot punto com, cuanto ganas, y yo le respondí, lo suficiente como para invitarte esos sánduches de pollo. ella se rió con ganas y dijo, eres un sabido, pero yo hablaba en serio.

mis temores van para otro lado. no se los voy a decir porque no es bueno que ustedes sean tan sapos. ya confórmense con las cosas que digo.

martes, febrero 14, 2006


capítulo cadragésimotercero: big blog


Smashing pumpkins,
mellon collie and the
infinite sadness. este
talvez sea el mejor
disco que he e
scuchado, sin
embargo
no son mi
banda favorita.









estoy de “abuenas” y comiendo rico. yomi, yomi. pancito de dulce de diez centavos que pasaron vendiendo por mi casa. a ver, ya les quiero ver si en mexico df les pasan todas las tardes una bicicleta vendiendo pan de piña.

antes del pan igual estaba de “abuenas” y era porque recordaba las cosas buenas de mi adolescencia. eso fue producido por 1979 de smashing pumpkins que escuchaba guindous media pleyer.

en esta etapa de la vida, la adolescencia, las cosas ridículas hacen fila para sucederte, en especial si eres hombre. si eres mujer, pos, no sé, nunca he sido mujer.

con las espinillas te vienen muchas ganas. ganas de qué. ganas de todo. pero en realidad nunca estas seguro, porque el mundo es tan grande que no sabes por dónde empezar a comértelo. una tarde cualquiera entras al baño y te haces un pajazo con condón puesto y la mano izquierda porque quisiste sentir cómo era el mundo de los zurdos que usan preservativos. eso sí que es un asco, no se lo recomiendo ni a los osos más experimentados.

pero no todo es miseria. hay también cosas bonitas, cosas que te cambian la vida para siempre. lo mío fue 1979 de smashing pumpkins.

la letra no dice mucho, pero la música es un himno que canta al extravío de esta etapa y de lo confusas que son las cosas que luego, cuando crecemos, nos parecen tan obvias.

el video empieza con un grupo de cinco o seis muchachos entre los 16 y 17 años que juegan alegremente a agarrarse a patadas, a arrancarse los pelos de la nariz y lanzarse por los barrancos dentro de una rueda. o sea, los muchachos demuestran en el mundo real lo que einstein en las teorías. luego, una neurona a modo de engrane enmohecido gira con mucha dificultad. entonces, una idea, quebrémonos a un chinito, sugiere uno de ellos. los otros con las patas medio quebradas y con los dientes incompletos, sonríen.

se embarcan, chicos y chicas, en un subaro bastante perruño que más parece un chicle masticado y allá, en el asiento de atrás va billy corgain, el vocalista de samashing pumpkin, y está tranquilito el mierdita, tranquilito y seriecito como cura circuncidado. allí está el desgra sin hacerle mala leche a nadie. va asustando sin querer a los niños que lo ven por accidente a través de la ventanilla. el auto gira en círculos. no tiene ni un solo pelo en la cabeza, el man está rasurado hasta las cejas y más pálido que madonna cuando era pobre. todo él parece enharinado, como si se tratara de un pescado frito y no de un ser humano. y entonces, viene el deshuve. el mierdofis se sonríe y se le ven unos dientecitos chiquitos y tan amarillos como los de un tiburón fumador. y alli empieza la tontera. alli empieza tun tun tun del coro y el inicio de la canción, que en la traducción dice mas o menos así, en el temblor de 1979 los chicos cool nunca tienen tiempo, a nosotros no nos importa dónde descansen nuestros huesos. o sea, toda una oda a la amistad y la inocencia que implica esa edad.

los muchachos se dirigen al hipermarket del chino que toca la guitarra en el grupo. algunos traen el pelo corto y otros el pelo largo y todos tienen los zapatos del chavo del ocho y unos jeans azules igual de perruños que el carro. inclusive las chicas cargan sus suéteres de lana para el frío de las reumas que le quitaron a la abuelita y que diez años después pondría de moda el nirvana en el desconectado de mtv, pero eso es otra cosa.

se bajan todos a las vez del carro y sin palabras todos llegan al consenso de que ahora sí chino conchatumadre, ya te jodiste, te vamos hacer tonteras y, suácate, que los chicos revientan con un bate de beisbol las botellas y las chicas, suácate, riegan las fundas de los cachitos y el más guapo y más listo de todos, un tipo que se parece muchísimo a mi, coge su vasito de say no to drugs y se bebe un sorbo de gelatina y lo tira sobre el hombro derecho por pura nota. no es un acto muy violento, pero el piso queda barreteado de gelatina azul. es grandioso y muy sexy ese panita. en qué estaba. ah, sí. en eso el chino que toca la guitarra saca su escopeta y se dirige a los muchachos y bum bum, toma tu maduro. lo bueno es que nadie resulta herido, pero las chicas se asustan y como todas las mujeres que siempre resultan mas listas que los hombres se salen corriendo del almacén y se escapan en el coche dejando atrás a los muchachos para que el chino para que se los meriende.

son varias escenas y todas igual de bonitas. también me gusta la parte en que los chicos están en una fiesta en la casa de los amigos y echan a la piscina todo lo que encuentran, hasta las sobras de la merienda las tiran y cuando no les queda nada se tiran ellos también con las enamoradas y nadan y juegan y se toquetean y se besan en el fondo de la piscina y apenas salen a la superficie para tomar aire sin dejar de besarse. qué bonito.

al principio no le hacía mucho caso a la canción, pero con la persistencia que lo pasaba mtv fui cogiéndole gusto. lo más formidable de todo es la canción, aquellos acordes poderosos y esa voz tan melancólica del vocalista que parecía a punto de morir si no se sacaba del alma esa canción tan terrible y tan hermosa, una canción que no pudo haber sido creada por un hombre, sino, por un monstruo, por un centauro, por un dios.

de mi adolescencia no recuerdo nada con más intensidad que ese video. no recuerdo palabras más claras que las de esa canción. ha estado presente todos los días desde mis 16 años. creo que eso es la adolescencia. tomar algo efímero y volátil, retenerlo el tiempo suficiente hasta que toma su propia autonomía. jamás muere, te sobrevive. y de algún modo te ayuda para estar de “abuenas”.

domingo, febrero 12, 2006

capítulo cuadragésimosegundo: muchas basuritas

cuando niño tú te crees todo lo que te cuentan. si te dicen que el mierdita de drácula está con sus dientazos debajo de la cama allí mismo te cagas de miedo. una vez que creces, le crees todo lo que te cuentan, nomás a las personas que te caen bien. queda demostrado científicamente, la niñez es una etapa de insuficiencia mental y la adultez no es gran cosa.

desde ayer me compré un frasco de supradín, el multivitamínico de roche. en mi laboratorio se enteran que estoy beneficiando a la competencia me botan a patadas.

como todo joven sueño a diario con mis ideas de cambiar el mundo. una tía dice, pensando en los huevos del gallo. ya tengo listos mis discursos para tener la gracia de las marcas que me patrocinen mis antojos. así, a lo mal intencionado, digamos que a lo marilin monrrou pero en perverso. sí, señorita periodista, todas las tardes me tomo una pastillita de supradín, antes de escribir me encorcho una tacita de noescafé y por las noches para dormir una pastilla de somese 0.25

en mi laptop han de ir las adhesivas de american, nestlé, pfíser y chevrolet. eso sí, nada de éxtasis, ni antidepresivas, ni ansiolíticos, ni esas mierditas porque ya estoy crecidito y hay que ser ejemplo para las nuevas generaciones.

ni hablar de los blogs. yo a ustedes ni los conozco. otra cosa es que ustedes hayan soñado conmigo y me hayan cogido cariño, pero de allí mas no hay.

por supuesto que seré muy buen ecuatoriano, a mí que me pongan mi poncho, mi sombrero montubio y mi cancioncita del lindo ecuador y yo les bailo payasito todo el día. y claro, desde lejitos nomás, todas las cosas amargas de este país de mierda quedarán aliviadas por la nostalgia.

usted señor empresario. no vaya al ecuador ni para escupir, ni para echarse un pajazo. cuando sienta los ramalazos de los mosquitos de malaria saque su basura porque habrá llegado y échela con confianza por la ventada y no se detenga, pase de largo hasta bajarse en argentina o chile.

hablando en serio. ya dejándonos de pendejadas. muchas veces les echamos la culpa de las cosas que nos ocurren a nuestro país o a dios o a lo que sea. en parte puede que cada uno de ellos tenga su parte de culpa. puede ser que de verdad vivas en un país que no vale ni para limpiarte los mocos y que dios en su infinita sabiduría te haya cogido como su unidad biológica favorita para hacerte tonteras. sin embargo, también debemos reconocer nuestra responsabilidad. pero mucho cuidado, una cosa es el autoanálisis y otra cosa el harakiri, ustedes saben, eso de que los chinos se meten su machete por la panza porque descubren que las tripas truenan rico.

ay diosito santo, por qué nadie le hace un harakiri a juanes. el maldito canta peor que una pelea de machetes.

no soy sociólogo, ni sicólogo ni cosa que se le parezca, pero he de decir que gran parte de la culpa de que este país sea lo que es, es precisamente por la gente que se detiene a pensar cuán mierda es todo esto y que qué es lo que le pasa a bush que no se avienta una bombita para que nos termine nuestra miseria.

una cosa es ser pobre. otra es ser borracho, bruto y pendejo. pero lo peor de todo, peor que ser ecuatoriano, mejicano o marciano es quedarse cruzado de brazos esperando a que todo se resuelva solo.

afuera de mi casa los ladrones han cogido un cuarto para hacer de puterío. durante toda la semana se han estado afuera con su drogui, con su marihuna y sus carros robados. los policías, bien gracias. yo tampoco tengo plata para pagarles a los mierdas sus borracheras y sus putas. no se trata de acostumbrarse al olor de la mierda. se trata de hacer algo.

el cielo esta negrísimo. como que bush esta haciendo caso y dirige sus misiles hacia este cagadero de indios. pero por encima de eso, de los misiles y el aire y los ladrones. está el cielo. permanece ajeno a la tierra. corre un aire que favorece a la lluvia. se escucha un temblor en lo alto. caen las primeras gotas. por más que trata, la miseria no me alcanza y el dolor se ha quedado atrás. yo ya no soy una unidad biológica. yo soy este momento. soy el presente.

empieza a llover.

domingo, febrero 05, 2006

capítulo cuadragésimo: domingo

el viernes en la noche llamé a anita. me dijo que mejor háblame más tarde porque ahorita no me siento muy bien. volví a marcar su número diez minutos después. la habían llevado a una clínica.

no es una enfermedad, pero casi. tiene un embarazo complicado y cada vez que ve a un médico le dicen que no debió de levantarse de la cama ni para ir al baño.

ayer hablé a su casa y la mamá me dijo que por suerte no era grave y que a pesar de los medicamentos ya está mejor.

hoy no la he llamado para nada y he pasado todo el día pensando en el modo de escribir este post. he tenido la sensación de que en cualquier momento sería tío de nuevo.

aún le faltan dos meses. hay que ver si el niño no tiene prisa. si lo que los médicos dicen es cierto para abril hay que aumentar otra fecha al calendario de los cumpleaños. durante veinticinco años he tenido la exclusividad de ser el único aries que conozco. creo que ya es hora de compartir el sitial con alguien más.

capítulo cuadragésimoprimero: antes de morir


gato turro

creo que no estoy alegre ni triste, sino, todo lo contrario.

hace días que no sé nada de tamara. el último mensaje que recibí de ella fue, quieres hablar, prometo no quedarme dormida. no recuerdo lo que le respondí. pero esa noche debimos de haber dormido en camas separadas, en nuestras respectivas casas.

ella le tiene un miedo feroz a que el enamorado me descubra. en cambio, yo le tengo miedo a que mis amigos me olviden.

me levanté un rato y me miré al espejo. me vi. no me he bañado en todo el día. tengo una camisa tan impresentable que me daría vergüenza ir a comprar a la tienda de la esquina. me cepillé los dientes, eso sí, tampoco soy tan cochino. y no me he rasurado. sin embargo, me gustó lo que vi. después de todo no soy tan feo como pensaba.

si saliera a la calle seguramente sería asediado con sonrisas y autógrafos de múltiples chicas, igual que ben aflec en el comercial de axe, pero en una escala más realista. lo malo es que llueve y no tengo mi pluma a prueba de agua.

se dice que cuando uno se enamora empieza a ver las cosas corrientes de un modo distinto, más bonitas. talvez ese sea mi caso. ahora empiezo a verme con ojos más compasivos. talvez empiezo a parecerme a tamara.

martes, enero 31, 2006

capítulo trigésimonoveno: yo me acuso

siguiendo una cadena que me han encomendado de hábitos extraños:


  • me baño tres veces al día. en ocasiones me gustaría treparme en un avión en miniatura y escapar de los gérmenes hacia otro país, pero el señor berns y el dicaprio ese que me cae mal ya se me adelantaron.
  • siempre termino haciendo el doble del trabajo usual por aplicar mi filosofía del mínimo esfuerzo.
  • me observo demasiado a mí mismo y a la parte de mi que hay en las otras personas.
  • me gusta la cancionsita de samurai-x y la de sedal, la de la amistad despeina, sólo esa, las otras no me gustan para nada. también me gustaba la canción de arial de indurama y la cancioncita de serena super seca sin alas, hace tiempos que no las escucho.
  • cuando me estan hablando por mucho tiempo yo termino pensando en otra cosa.
  • odio estar tristre.

jueves, enero 26, 2006

capítulo trigésimoctavo: KAME BLOG


Shinji

lo que más me gusta son esas binchas que usa shinji cada vez que pilotea su eva.

estuve buscando con google hasta llegar a la imagen adecuada. así mismo salieron, con los resultados, una cantidad impresionante de chinos que se creen shinji. aparecen con todo, con su traje de latex, con su escudo AT, con sus binchas para combate nuclear y con sus miradas de odio lento y minucioso. pero definitivamente, hay cosas que les quedan bien a los dibujos animados y mal a las personas.

una vez mi hermana se enamoró de un dibujo animado. mejor ni me acuerdo.

hola, soy el televisor de ricardo.

cuando empecé a ver la serie yo estaba bien creído que los monstruos los mandaba un chino malo. pero resulta que han sido los ángeles del juicio final que dios envía para destruir la tierra. sin embargo, ahora los hombres cuentan con el poder necesario y la tecnología suficientes para hacerle frente. sí, esos chinos se van a ir de cabeza al infierno.

lo que más me gusta es el eslogan de nerv, la rama de la onu encargada de la defensa del planeta, si dios en el cielo, todo esta bien en la tierra. yo siempre he sabido que dios era malo. es una pena que no tomen sobre evangélion en el examen que tengo que rendir hoy.

no me sorprendería verla en unos años en las carteleras de los cines. allí hay suficiente material como para hacer una trilogía tipo el señor de los anillos, pero en tecnológico. tiene valores familiares, lo devastador de la soledad, el terror a quedarse solo, el amor contrariado y batallas de robots biológicos. barrería con los premios de la academia. mejor en todo. ojalá y no lo inviten al dicaprio ese que me cae mal para hacer de shinji.

lunes, enero 23, 2006

capítulo trigésimoseptimo: anime

trigre tristre

esta semana termino mis exámenes parciales y como buen estudiante de la laica me he hecho con un número significativo de películas. sólo es un pasatiempo para no aburrirme mientras estudio.

yo siempre me ando mimando y comprando cosas innecesarias. como hoy, por ejemplo, que me hice con la serie de evangélion. ya saben, esos dibujitos animados chinos. son ocho cidis a razon de dos dólares cada uno.

no soy muy apegado al anime, al gentay sí, pero al anime no. evangélion, por su parte, relata una historia muy particular, un adolescente, shinji, que se enfrenta a sus temores, a la dialéctica del lenguaje, la importancia del alma y lo ilusorio del tiempo. es una transición entre la firme coraza del espíruto humano hacia la insoportable levedad del ser. iguales connotaciones filosóficas tiene el pókemon, de eso hablaré otro día.

miércoles, enero 18, 2006

capítulo trigésimosexto: 19

se dice que el día del año nuevo no ejerce ningún cambio cósmico sobre nuestras vidas, el día verdaderamente significativo es el de nuestro cumpleaños.

Carol cumple un año más o un año menos, todo depende el humor con que se lo mire.

quiero hacerme la idea de que hoy, 18 de enero, Carol está un año mas cerca de mi, aunque en realidad las circunstancias parece que nos fueran alejando, tus estudios, mi vaguería, etc.

quisiera llamarte pero me ha ocurrido algo imperdonable, he perdido tu número. con todas espero que las ondas de buenos deseos te alcancen allá donde creo que estas en estos momentos, en el barullo de viajeros confundidos y aeroplanos volando bajo.

hace un años nos escribíamos a diario, en cambio ahora ya no tan seguido. te extraño, un poquito. bueno, te extraño mucho y espero me perdones por haber perdido algo que debo tenerlo siempre presente, ya sabes que en mi vida anterior debí de haber encarnado en pollo y todavía me quedan algunos rezagos.

espero que estes contenta con Manolo ((te acuerdas??)), bueno, con Marco, ya. que celebres bien. una semana completa, por lo menos. quiero torta, ah!?

martes, enero 17, 2006

capítulo trigésimoquinto: el tiempo pasa volando


Princess cumple años hoy. no voy a decir cuánto, pero si eres lo suficientemente curioso lo sabrás.

ella escribió hace un año:


Hoy es mi cumpleaños, o podría ser un día mas, a la final el tiempo lo inventó el hombre, los días, las horas, los meses... las fechas. Pero bueno, según mamá hoy son 21 años de mi primer gran grito... no, mas bien de mi primer gran silencio porq dice mamá que nací callada, con los ojos abiertos, quizá pensando ¿y quién me mandó a nacer, q hago ahora?


un poco de magia al nacer, inclusive desde muy pequeña se te notaba el talento.

a la distancia sólo puedo darte buenos deseos y la ilusión de entregarte como regalos, el día que te vuelva a ver, la siguiente lista:
  • una Eva de tamaño natural, la de Azuka, pa que te convine con el color del cabello y el cerquillo.
  • una lavacara pa la baba de los perritos que te andan ladrado, arf arf!! incluyendo al de alfrente que ya veo que le da odio quererte tanto.
  • y lo más importante, una sondrisa.

lunes, enero 16, 2006

capítulo trigésimocuarto: yo vi a un ángel

Princesa de las Tinieblas estuvo en el blogs and beers del manantial el viernes por la noche. yo también estuve allí, por primera vez en mi vida estuve en el lugar correcto.

mis fines de semana son de una austeridad franciscana. si no estoy leyendo estoy viendo alguna pelicula o queriendo convencer a alguna amiga que me acompañe al cine.

cuando, de pronto, sonó mi teléfono, era un mensaje, era un ángel.

eres muy bonita. sólo los que la han visto pueden saberlo. yo no sé por qué no publicas tus fotos, te aseguro que si sólo publicara tus fotos en éste blog me subirían las visitas hasta obtener comentarios de veinte para arriba sin tener la necesidad de escribir una letra.

también estuvieron El Manaba, a tí te reconocí de una, no hay cómo perderse. no te preocupes, un día yo te alcanzaré. también lo vi a Héctor y a un chorro de gente rara que escribe en blogs.

lunes, enero 09, 2006

capítulo trigésimotercero: tiempo record

alquilé una compu por una hora en el ciber mas caro del mundo y tan sólo he podido escribir esto.

reflexión tibetana del día, mejor hubiera comprado una porno.

viernes, diciembre 30, 2005

capítulo trigésimosegundo: resúmen 2005


cada cosa en su sitio

feliz año nuevo a las dos o tres personas que visitan este sitio. algún día su fidelidad será recompensada. los tendré en cuenta cuando mi destino sea el de gobernar el mundo, talvez en una nueva encarnación.

ya saben los cuidados que deben tomar por estas fechas, no beber en exceso, cuidado con los ladrones que se ponen como locos, ni hablar de las pastillas de éxtasis que uno las encuentra donde menos las piensa, no se mezclan las antidepresivas con el alcohol, si va a conducir no olvide llevar el auto.

el año pasado lo terminé buscando empleo, ahora este lo termino esperando no perder el que tengo. me alegra mucho saber que estoy progresando. para este nuevo año mi meta será volverme periodista y ojalá se cumpla aunque para ello tenga que poner al niño bendito y a san gorgorito de cabeza. prometo que escribiré para soho aunque tenga que voltear al mismo dios al revés, por cierto, reves se escribirá revez o reves. no importa, me conformo con que ustedes, las dos o tres personas que me visitan, entiendan.

la verdad es que para el 2006 quisera retirarme de la universidad. pero a lo mejor no lo haga. el cargo de conciencia no me dejaría en paz.

ya veré en qué gasto mi dinero procedente de las farc.

hoy es un año de creación del blog Cuentos y Sueños, del cual es miembro mi mejor amiga que nunca perderé, Princesa de las Tinieblas, cuyo nombre real no lo digo porque a lo mejor se enfada y no me vuelve ablar, ni a volverme habrir la puerta, ni a darme una sondrisa. el post de aniversario lo encuentran pinchando aquí. un beso grande a tí, princess, en el ombligo.

ah, si. la historia detrás de la foto. en primer plano se muestra el suceso más importante del año, el encarcelamiento del ex-presidente lucio gutierréz, resguardado por lo que parece ser la imitación de la cabeza decapitada del jugador de la selección brasileña, ronaldiño.

ya, esto se acabó.

a dormir.

lunes, diciembre 26, 2005

capítulo trigésimoprimero: el blog informa

hoy cayó la primera lluvia de la temporada de invierno. el cielo quedó tan próximo a la tierra que los aviones tienen que esquivar las atenas sobre los techos de las casas.

esta mañana fui a un consultorio de una doctora. en realidad yo voy siempre al consultrio de alguna doctora. en el libro de medicina merck se les llama a las personas que visitan con mucha frecuencia a los médicos como vagabundos de hospital. es una enfermedad mental cuyo nombre clínico es mas o menos así, locuris perversis de oratis desocupadis. pero no, yo no estoy enfermo ni nada. mi trabajo es el de visitar a los doctores.

el consultorio de la doctora bethsy queda en la assad bucaram y la o. eso es a cien millones de quilómetros de cualquier sitio. aún así llegué puntual. la doctora, para qué, me atendió muy bien y me pidió que regrese mañana. antes de levantarme me dijo que abriera la boca y me introdujo una paleta de helado. me iluminó con la luz de una linterna en minuatura y me dijo que si sigo asi podré vivir entre cientotreinta y doscientos cincuentayseis años de perro.

cuando salía del sitio pude ver las calles mojadas y el aire tan nuevo y la luz tan tierna que daban la impresión de que fueran recién inventadas. había llovido y yo ni cuenta me había dado.

lunes, diciembre 19, 2005

capítulo trigésimo: existe la antimateria?

definitivamente no soy de los que se amargan con la navidad, esta es la época del año que más me gusta. me gusta todo. los chocolates con envolturas navideñas, inclusive las pélículas tontas de navidad, el perro que salva la navidad, la barby que salva la navidad, las pastillas de éxtasis que salvaron la navidad. la tele se llena de esas cosas durante ésta semana.

hoy le dí gusto al diablo y me compré la 5ta parte de harry potter, en libro, obvio. ya me leí la 4ta y la 3ra. me doy cuenta que cuadrón, el de y tu mamá también, se tomó bastantes libertades al dirigir la del prisionero de azkaban. el libro apenas se parece a la película. el inicio es idéntico, lo único, cuando harry esta con su varita encendiendo una luz que se desborda y da origen al logo de warner bross. qué bonito.

ayer le dí gusto a dios y fui a la iglesia, en realidad mi mamá me obligó. mejor eso no lo cuento.

así que si en este momento me muero dios como el diablo tendrán los mismos argumentos para decir que estuve de su lado. aunque la verdad espero que ninguno de los dos note que estoy haciendo compritas en horario de trabajo.

a pesar de las cruzadas medievales, de las acusaciones de curas pederastras, de las calumnias de las otras religiones, de la manía de adorar al niño bendito, del código da vinci. a pesar de todo eso y mucho más yo creo que la religión católica es la que menos mal está. amén.

viernes, diciembre 16, 2005

capítulo vigésimonoveno: si el amor está en el aire, podremos verlo si le tomamos una fotografía?

ayer estuve en mi primer accidente de tránsito, fue divertido.

no hubo muertos.

ni heridos.

nada.

miércoles, diciembre 14, 2005

capítulo vigésimoctavo: pop mata blog

este podía ser un post muy largo, muy explícito, con mucho contenido. una historia de amor, dinero y soledad. pero no.

lunes, diciembre 12, 2005


capítulo vigésimoquinto: el siglo de los bloggers

ADVERTENCIA, Ricardoweblog.Co es una alegoría de lo que podría llamarse la hiperrealidad, por lo tanto, su contenido está sujeto a discusión.


capítulo vigésimosexto: merry xmas

por si acaso, yo sí celebro la navidad, lo que pasa es que no sé cómo ponerle motivos navideños a esta mierdita.


capítulo vigésimoseptimo: post dedicado a Carol, ella sabe porque

SE HACEN DEPILACIONES POR INTERNET. BARATITO, BARATITO.

domingo, diciembre 04, 2005

capítulo vigésimocuarto: pensé que iba, pero regresaba

cuando piensas todo lo que has hecho y todo lo que dejaste de hacer y todos los lugares que visitaste, te mueres.

lo peor es cuando estas en la universidad y te mandan hacer tareas del periódico. te sientas en la mesa con el gomero del perrito y las tijeritas y el cuaderno para pegar. y coges así el periódico para que no se dañe. con una pluma y una regla le haces una raya por donde cortás con la tijera, despues los pegas, y si los dedos se te pegan te limpias con la tela de la silla. y cuando tú piensas que has terminado descubres que tu sobrinita de tres años lo ha hecho mejor y mas rápido que tú.

en ocasiones como esas uno puede sentirse un parvulo y cagarse en los pantalones de la rabia. yo tuve un amigo que trataba de enseñarme latín, era chistoso y siempre usó lentes. se comportaba como niño de escuela y discutían, cada vez que podía, con el maestro, allí es cuando usaba el latín, le decía, la putis de tu madris, y el profesor que no era ningun quedado le respondía mi verguis en tu culis y asi, y terminaban a golpes.

para aprender a insultar en latín, primero lo primero, tines que aprender hacer planas de palitos y rayitas. una vez que lo has logrados te sientas en la mesa del comedor y recortas las letras grandes y los pegas formando palabras. si logras escribir tu nombre, aunque sea el primero lo habras logrado.

no es que haya enloquecido, sólo estaba probando una nueva forma de escritura. creo que no se los dije, pero hace unos meses estuve leyendo unos libros. una compañera, el el curso, lo vio y gritó, ricardo está leyendo un libro de orgía, claro, ella leyó mal el apellido del autor, loriga, ray loriga, el libro se llama, lo peor de todo, que lo estuve buscando desde que tenía 21 años y también, la pistola de mi hermano, que la verdad simplemente lo vi en un aparador y lo compré por impulso. El tipo tiene un modo de escribir bastante directo y desnudo.

luego de haber leido tanta cosa he descubierto que si bien los libros te dan un poquito de cultura, te quitan bastante la plata. también me he dado cuenta que puedo copiar casi cualquier estilo de escritura. aun no estoy desesperado por generar mi propio estilo, talvez el mio sea mimetizar cualquiera, desde el disecado del periodico hasta el romántico cojudo de la revista Industrias.

ahora estoy escribiendo otra cosa a la cual aun no le he puesto título, le digo cosa porque no es libro, ni cuento, ni nada, sólo una cosa, voy a ver hasta dónde llego. el anterior que tenía lo dejé porque simplemente dejó de interesarme, se llama o se llamaba, nadie te amará, le puse así por una canción de shakira, no creo, en cuyo fragmento dice, nadie te amará así como lo hago yo. claro que lo que mas me impresionó fue la primera parte de la frase.

para ser honestos, temo a que pasen veinte años sin tener nada concreto y termine como, no sé, profesor de la laica mandando a mis estudiantes como tarea recortar el periódico que por cierto no encuentro por ningún lado.

miércoles, noviembre 30, 2005

Capítulo vigésimotercero: Edición Especial de Aniversario

Ya son dos años de estar escribiendo tonteras en el blog, y más verguenza debería de darles a ustedes eso de alentarme. Qué es eso de no trabajar como se debe, sino quemando tiempo leyendo blogs. Qué es eso que miras y te encandila, nunca lo sabrás.

El día que le ponga más atención al cumpleaños del blog que al mío, me asustaré.

En serio, muchas gracias por hacerme crecer un ego enorme, por creer en todas las mentiras que digo, por perdonarme la falta de honestidad.

Prometo que pa este nuevo año voy a tener mas de lo mismo.

Cuando alguien te cae bien tienes muchas ganas de creerle todo lo que te dice. Creo que una frase tan profunda debo patentarla como mía, aunque pienso que a lo mejor lo leí en algún lado, ya ni me acuerdo.

Ya, en serio. Estuve revisando el primer post y no puedo creer cómo he cambiado en dos años. Me habría gustado empezar esto desde los quince pero más vale tarde que nunca, almenos eso dicen.

Con respecto al blog he pensado en infinidad de cosas, cerrarlo, cambiarle de nombre, ponerle otra dirección. Para ser honestos yo aquí sólo cuento cosas light porque me estan viendo feo por ahí.

Si dijera todo lo que pienso creo que Blogger colapsaría y tambien los amigos que me quedan, que ya veo me duran poco. Cosa rara, cada vez que pierdo a uno me salen dos nuevos. Me olvido de cinco y me regresan veinte. Me peleo con seis mil y conozco a seis millones. A este paso terminaré siendo amigo de toda la nación y podré cantar esa canción que tanto detesto de Roberto Carlos, quisera tener un millón de amigos. Pero me alegra que todos los amigos que tengo son mis mejores amigos, Andrea, Anita, Tamara que la verdad no me cuadras mucho pero bueno, Paola y Princesa de la Tinieblas.

Como regalo me tomaré la tarde libre.

En la noche iré a la universidad a ver qué hay de examen.

domingo, noviembre 27, 2005

Capítulo vigésimosegundo: ayer, hoy y siempre

Cuando creces descubres que los días del fin de semana son muy cortos, que el sueldo completo de un mes te lo quemas en una hora y que el azúcar endulza cada vez menos.

Cuando era chico podía pasarme horas completas jugando plei esteishon. No sentía ningún remordimiento. Era muy feliz hasta el momento que reconocía que ya era domingo por la noche. No había movido la mochila de su sitio donde la dejé el viernes en la noche. Los problemas del álgebra seguían muy tranquilos en la página 35.

Al principio podía estarme muriendo y no pedirles las tareas resueltas a ninguno de mis amigos, creo que para no deberles ningún favor. Luego aprendí hacer las cosas a última hora, así descubrí que el tiempo de trabajo es mucho menor.

Carlos Hidrovo era un conchudo. Hacía los deberes frente a Daniel Guin, el profesor de matemáticas. Los presentaba así, con el liqui peiper aún fresco. El maestro siempre lo regañaba por eso mismo, de todas maneras terminaba asentándole la nota en el cuadernillo de control.

Nadie lo que quería a mi compañero, ni siquiera su propia novia. Una tarde le escondimos su mochila. Estuvo loco de iras buscándola. Se metió tras la puerta y en el tacho de la basura. Removió las bancas y descuadró los rectángulos de yeso del techo. Nadie supo cómo llego al sitio donde la encontró, colgada en la parte de afuera de la ventana a unos cuatro pisos de altura de la calle.

En mi paralelo éramos muy pocos, tan pocos que bastaba con mirarnos el uno al otro para saber quién había faltado.

Ahora que han pasado los años me doy cuenta que no los extraño. Es un poco extraño, pero no extraño a nadie. Miro mis fotos del colegio y descubro que ahora soy tan distinto. En ocasiones creo que he cambiado para mejor y otras para peor. Al menos creo que ya no soy tan ingenuo. Yo creo, yo pienso, no sé.

A veces creo que sin saberlo me he enfrascado en un nuevo juego de plei esteshon y que cada partido, cada punto ganado, cada minuto de evasión me llevarán inevitablemente a la noche del domingo histórico en el que sienta de golpe el remordimiento de haber olvidado al mundo real. Entonces diré sin sorpresa, luc guat yuv don. Cómo me gusta esa canción, es tan arrecha que seguro el pasado no volverá a buscarme.

jueves, noviembre 24, 2005

Capítulo vigésimoprimero: primero Dios y después vos

Lo mejor de las cosas buenas es que te ocurran y hoy me ocurrió algo fantástico. Iba a la universidad y en uno de esos puestos pulgosos de discos piratas, en aquellos sitios oscuros donde igual a uno le venden una pastilla de éxtasis que el último éxito de dady yanki estaba sonando la canción de Sedal.

Yo que pasaba por el parqueadero de la U y salgo escuchándola distorsionada por el sonido de las frituras, transfigurada por los pitidos de los carros, y yo que busco un televisor para ver a plenitud los diez segundos que dura el comercial del shampoo y resulta que era una radio que destripaba lentamente la canción tierna y dulce y yo me dije, qué mierda, ya me morí y ni cuenta me di porque no puede haber en la vida nadie tan bruto que ponga en cidi un comercial de televisión para venderlo. Pero no, en realidad yo no estaba muerto, sino más vivo que nunca cuando le pregunté al tipo que atendía que quiero llevarme el cidi de Sedal y él me pregunta intrigado que qué disco de Sedal y yo le digo que ese mismo que tiene en la grabadora y fue entonces cuando el tipo dijo, ah, como quien dice, pero qué bestia, pero qué pendejo, y luego dijo como si estuviera diciéndolo sólo para él que el grupo se llama Jet, y yo dije en voz alta, Jet, y alguien repitió desde el fondo de lo que parecía un baño, Jet, y de pronto fue un grito al unísono la universidad y luego del mundo entero pronunciando una sola palabra, Jet, y entonces se escucharon tambores lejanos, se escucharon danzas desiertas, se escuchó el sonido de papel celofán de las flores que se abrieron antes del amanecer, sonidos de lluvias devastadas por el olvido, vientos supersónicos que sólo los perros pueden escuchar, y el tipo que atendía el puesto de cidis piratas me dice que la canción se llama Look What Youve Done y yo dije luc guat yuv don y desde ese instante no he parado de escucharla ni para escribir este testimonio de vida que escribo.

La canción que compre hoy, al precio de un dólar, es idéntica a la que escuché por primera vez, es una canción triste, melancólica, tierna y muchas mariconadas más que no me queda otra que rendirme a sus acordes demoledores de los cuales no entiendo nada, pero no quiero echar a perder la magia traduciéndola, la voy a dejar así. Seré feliz en mi ignorancia.

Hoy estoy de buenas, esa canción me gusta muchísimo, me gusta más que la nalga paradita de la Reportera del Drama del canal 10 que yo la vi, con estos mis ojos misericordiosos, la vi en la cafetería del hotel Oro Verde la tarde del lunes mientras ella pedía una taza de café y se la tomaba de pie con un pudor indescriptible de presentadora de noticias, y era una nalga que como dice mi nuevo y mejor amigo del mundo, Jaime Gayli, era una nalga más olímpica que una piscina de natación profesional, una nalga que no sirve para hacerle una zambullida, sino una zambullada.

domingo, noviembre 20, 2005

Capítulo decimonoveno: i dont believe

A Paulo le gustaba la lluvia. Le gustaba tanto que cuando hacía sol él se ocultaba en la sombra del patio de su casa, llenaba una lavacara de agua y se sentaba allí el día entero. El chico tenía un extraño parecido con Dino, el perro de los Picapiedras, que veíamos con mis hermanas en el 4 mientras comíamos mangos con sal.

Una tarde, a la salida de la escuela, me invitó a jugar a su casa. Era navidad y mi mamá me había comprado un carrito de radio control. Consumía tanta plata en pilas que si hubiese reunido todo ese dinero, seguramente, ahorita tuviera un carro de adeveras.

Lo que más me gustaba era juntar la antena del control con la del televisor. Le daba marcha al carro. Se producía una distorsión en la pantalla que persistía durante un mes. Le enseñé tanto el truco a Paulo. Quedó encantado. Lo hizo tantas veces que una vez fue llorando a la escuela porque la mamá le había pegado por dañar el televisor.

Tenía en el patio de su casa, junto a la lavacara, un saco de arroz donde guardaba todos los juguetes que iba dañando. A mi tampoco me duraban mucho los juguetes y cuando se les salía una rueda o un brazo, mi hermano que es mayor a mi, lo terminaba de despedazar. Le ponía una camareta y lo reventábamos en media calle. Yo me tapaba los oídos, pero el estruendo era tan intenso que las gentes salían de sus casas pensando que se trataba de un coche bomba.

Paulo tenía todos los días un juguete nuevo, lo fabricaba con las refacciones de los juguetes que él mismo dañaba. Una ocasión me mostró cómo elaborar un ventilador de mano con el motor de un carrito, y la primera lámpara sumergible que vi en mi vida. La había hecho juntando dos baterías viejas y un foquito de navidad.

Un día se obstinó en que quería fabricar un televisor a base de piezas de juguetes, no sé si lo habrá logrado. Yo creo que no. El pobre era bien bruto y a lo mejor terminó por construir una licuadora, no sé, al poco tiempo me cambiaron de escuela.


Capítulo vigésimo: se vende blogger, baratito

La semana pasada nos citaron en el Hilton. Yo, feliz, porque estaba bien creído que era para subirnos el sueldo.

Pero nadie sacó un saquillo de billetes para repartir. Eso sólo ocurre en Machala que está un poco lejos. Nos hablaron de muchas cosas de las cuales no recuerdo ninguna. Luego fue nuestro turno de hablar. En mi vida había visto un servilismo tan matrero como el de aquella noche. Como yo no quería participar mejor me quedé callado. Cuando todos terminaron de decir lo que debían el Gerente dijo mirándome, el señor Tobar ha sido bien callado. Entonces, por compromiso, abrí la boca.

Después entramos al restaurante del sitio, olía a comida agria y a Glade. Lo que más me gustó fue que los camareros nos dijeron señalando con el dedo, esta es la sombra del charco de sangre que dejó el Bolillo Gómez, y acá es donde estaba el Loco, y esta es la huella de la bota del tipo que tenía el peinado de Pedro, El Escamoso, y que le partió la nariz al Bolillo y que luego se hizo diputado y después apareció muerto en una vuelta de la Perimetral.

A mi no me gusta trabajar, tengo vocación para vago o para artista. Ni siquiera me gusta hablar, al instante siento que he dicho alguna tontera. Menos me gusta estar en esas cosas corporativas en las que todo el mundo se dedica a decir cuan fantástica ha sido su gestión.

Los jefes muestran, por medio de diapositivas, a gente feliz trabajando en oficinas amplias. Nos condicionan. Nos convertimos en personajes tan bien vestidos y embargados de tanto éxito viviendo en la quimérica ciudad de la felicidad que apenas si nos reconocemos a nosotros mismos. Esos gringos son la muerte.

jueves, noviembre 10, 2005

Capítulo decimoctavo: no se lo digas a nadie

Una tarde, después de fumar marihuana, Joaquín y Alexandra se echaron en la alfombra del departamento, se besaron, se quitaron la ropa y él le pidió que se la chupase.
- No sé, mejor no –dijo ella-. Sólo lo he hecho una vez con Ricardo, y creo que no me gustó.
- Si me la chupas a lo mejor se me para me curas de mi trauma- dijo él y se sintió un manipulador.
Ella dejó de lado todo su pudor y empezó a chupársela.
- Se te ha parado, se te ha parado -dijo con entusiasmo, al ver que el sexo de Joaquín se había puesto duro.
- Ven, hay que aprovechar, siéntate encima mío -dijo él.
- Joaquín, hay algo que quiero decirte.
- Dime, pero apúrate antes de que se ponga blanda de nuevo.
- Soy virgen.
- No te preocupes, yo también.
- Pero yo no sé si quiero hacerlo. Después me voy a arrepentir, voy a sentir que he perdido una parte muy íntima de mi ser.
- Sólo la puntita, Alexandra. Te prometo que sólo la puntita.
- Por fa, sólo la puntita, ¿ya?
- Te lo prometo.
Ella se quitó el calzón y se sentó encima de Joaquín. Él trató de metérsela.
- Ay, despacito, no seas bruto –se quejó ella.
- Perdón, es la arrechura –dijo él.
Luego se la fue metiendo con dificultad. Sudaba. Estaba tenso.
- Joaquín, me dijiste que sólo la puntita –protestó ella.
- Perdón, se me resbaló –dijo él-. Muévete nomás, no te preocupes.
- Pero no la vayas a dejar adentro, ¿ya?
- Te prometo que te la saco antes de darla.
Alexandra recién comenzaba a moverse cuando Joaquín ya terminó adentro suyo.
- Estúpido, te pedí que no la des adentro –gritó ella y se separó bruscamente de él.
- Lo siento, no pude evitarlo –dijo él.
Ella se sentó en la cama.
- Mierda, la cagada. De repente me has dejado embarazada –dijo ella.
- Luego se paró de un salto y corrió al baño. Joaquín se subió los pantalones. Poco después ella salió del baño, estaba llorando.
- Te apuesto que estoy embarazada –gritó- ya nos jodimos, Joaquín ¿ahora qué vamos hacer?
- No estas embarazada Alexandra –dijo él-. No digas cojudeces.
- Estos son justo mis días más peligrosos, Joaquín. Te apuesto lo que quieras que estoy embarazada.
Joaquín pensó que debía hacer algo para tranquilizarla.
- No te preocupes –dijo-. Tengo un tío que es ginecólogo. Lo llamo ahorita y él nos arregla el problema.
Alexandra se sentó en la cama con las piernas cruzadas.
- Aunque no me creas, sentí cómo corrían tus bichitos en busca del óvulo –dijo-. Fue como si me hubieran metido una alkasetlzer por la chucha.
Joaquín buscó el número de teléfono de su tío, el doctor lucho Tudela. No bien lo encontró, llamó a su consultorio.
- No le vayas a decir mi nombre, no quiero que todo Lima se entere que he perdido mi virginidad –dijo ella.
- No te preocupes, nadie se va a enterar. Mi tío lucho es buenísimamente –dijo Joaquín.
El teléfono timbró varias veces. Por fin Joaquín escuchó la voz de su tío.
- Tío, hola, soy yo, Joaquín Camino, tu sobrino –le dijo-. Te llamo porque he sufrido un percance.
- Cuéntame, sobrino, en qué puedo ayudarte –dijo el doctor Tudela con una voz muy cordial.
- Acabo de acostarme con mi enamorada y ella esta segura que la he dejado embarazada, y no sabemos qué hacer, porque como tú comprenderás no podemos tener un hijo, tío.
- Caramba, Joaquincito, veo que usted no pierde el tiempo, ah –dijo el doctor-. Pero qué gusto me da oir eso, porque por ahí decían que usted es del otro equipo, mi querido sobrino.
- No tío, cómo se te ocurre, eso jamás.
- Mira Joaquincito, vente ahora mismo con tu chica que les voy a dar una pastilla que nunca falla. Se llama píldora del día siguiente. Ella se la toma ahorita y tiene una bajadita del motor. Con eso, problema arreglado.
- No sabes cuánto te lo agradezco, tío. Voy para allá inmediatamente.
- Aquí te espero, sobrino.
Joaquín colgó el teléfono. Alexandra seguía llorando.
- Mira lo que me has hecho –dijo-. Yo estaba tratando de ayudarte con tu trauma y tú me dejas embarazada.
- Bueno, ya, pero no hay problema porque mi tío lucho te va a dar una píldora del día siguiente –dijo él-.
- ¿y qué cochinada es esa? –preguntó ella haciendo una mueca de asco.
- Alexandra, no hables así. Mi tío lucho es el mejor ginecólogo de Lima. El me ha dicho que te tomas la pastilla y tienes una bajadita de motor, o sea, te viene la regla y ya no estas embarazada.
- No puede ser. Debe ser un invento del mañoso de tu tío.
- Vamos, apúrate, que mi tío nos esta esperando.
Salieron del apartamento y trataron de bajar por el ascensor, pero les fue imposible, pues acababa de producirse un apagón. Bajaron por las escaleras y se subieron al carro de Alexandra. Él arrancó a toda prisa mientras ella se agarraba la barriga.
- Si es hombre, ¿qué nombre le ponemos? –preguntó ella camino al consultorio-.
- No tengo idea –dijo él-. Nunca he pensado en eso.
- Felipe me encanta, Diego no esta mal. Paúl es mi preferido.
- Sí, Paúl es bonito.
- ¿Y si es mujer?
- Ni idea. Tú dirás.
- Si es mujer tendría que llamarse Paola o Verónica. Esos son mis nombres preferidos.
Poco después llegaron a un edificio alado de la clínica Americana. Joaquín cuadró el auto y apagó el motor.
- Yo me quedo –dijo ella y prendió la radio.
- Baja, no seas tonta –dijo él.
- No, me muero de la vergüenza. Tu tío va a pensar que soy una puta.
- Bueno, como quieras.
Joaquín bajó del carro, se metió a la clínica, subió doce pisos y llegó al consultorio de su tío. Jadeando, le dijo su nombre a la secretaria. Ella lo hizo pasar en seguida.
- Hola Joaquincito, qué a sido de tu vida, sobrino –dijo el doctor Tudela levantándose de su escritorio.
- Aquí pues tío, no tan bien como tú –dijo Joaquín y abrazó a su tío.
- ¿Y tu enamorada, sobrino? –dijo Tudela.
- Se quedó en el carro, no quiso bajar.
- Cuéntame, pues, de ella. ¿Qué edad tiene la chica?
- Dos años menos que yo, o sea, diecinueve.
- Qué rico, está en la flor de la juventud la chiquilla. Qué tal Joaquincito, caray, o sea que te la has llenado a tu hembrita, ah. Y yo que pensaba que usted tenia la huacha medio floja, sobrino.
- No tío, qué ocurrencia, cómo va a ser eso.
- Cuéntame sobrino, ¿Cuánto tiempo aguantaste allí dentro de su chuchita? Porque tú debes ser un gallito de pelea, la metes y allí nomás entierras el pico, ¿no?
- Sí, pues. Al toque nomás la doy, no aguanto nada.
El doctor Tudela soltó una carcajada.
- A tu edad todos somos así, sobrinos, no aguantan nada, se rinden al toque –dijo-. Yo en cambio, así viejo como me ves, ¿sabes cuánto aguanto? Media hora como si nada. Media hora de polvo.
- Carajo, qué envidia, tío.
- Tiempo al tiempo sobrino, tiempo al tiempo. Con el tiempo vas aprendiendo a tirar cache. Yo ya tengo muchos kilómetros recorridos.
- Me imagino, tío, me imagino.
- Pero tú tienes que cuidarte, pues. Ponte un jebe, ¿ya?
- No te preocupes, tío, esto no vuelve a ocurrir.
- Mira, sobrino. Aquí tines la pastilla que te prometí, dile a tu novia que se la tome ahora mismo.
El doctor Tudela le dio una pastilla envuelta en un plástico transparente.
- Caramba, tío, no sabes cuanto te agradezco, me has sacado de un apuro –dijo Joaquín- ¿Cuánto te debo, por favor?
- No pues, Joaquincito, qué ocurrencia, todo queda en familia.
Se rieron, Joaquín se guardó la pastilla y se despidió de su tío.
- Qué tal pinga loca ha resultado el Joaquincito, carajo –dijo el doctor Tudela, sonriendo, haciéndole adiós a su sobrino.
Joaquín bajó corriendo las escaleras del edificio. No bien entró al carro, le enseñó la pastilla a Alexandra.
- He cambiado de opinión –dijo ella.
Joaquín la miró sorprendido.
- Si es mujer se llamará Alexandra como yo, pero le pondría Alessandra, con doble ese, porque me parece que eso le da cierto caché, ¿no te parece? –dijo ella.
Él la cogió de la mano.
- Acompáñame a la sanguchería de enfrente –dijo- . Tienes que tomarte esta pastilla ahorita mismo.
Ella bajó del carro, caminaron a la sanguchería frente de la clínica Americana. Joaquín pidió dos jugos de fresa.
- ¿Solos o con leche? –preguntó la mujer que atendía.
- Aj, leche ni hablar, que ahorita me comienzan a crecer las tetas –dijo Alexandra.
Poco después, la mujer le dio los jugos a Joaquín. Él sacó la pastilla y se la dio a Alexandra.
- Tómatela –le dijo.
Ella se persignó y cerró los ojos.
- Perdóname, Diosito, pero nisiquiera he terminado la universidad –dijo.
Luego se llevó la pastilla a la boca y se la tomó con un poco de jugo.
- Chau Paúl, chau Alessandrita –dijo, y rompió a llorar.


JAIME BAYLY, no se lo digas a nadie.

domingo, noviembre 06, 2005

Capítulo decimoséptimo: y de pronto un post

Acabo de llegar de la farmacia. Compré un Pedialite, unas Omeprazol y unas Flazinil. Estas últimas son pastillas para dormir.

De un tiempo acá me ocurre que me enfermo con una frecuencia de anciano. Nunca nada grave, pero sí fastidioso. Crucé el umbral del bienestar cuando empecé a escribir mi edad con el dos por delante.

Yo siempre rehuía como mosquito al que echan Baygón de las personas que tenían carácter de enfermo confinado en terapia intensiva, de los que se curaban de la gastritis para caer en las infecciones de las vías urinarias. Los pobres estaban salados, si no les montaba cuernos la novia se les perdía la plata, si no se fracturaban un pié los echaban del trabajo.

Luego de tantos empujones he logrado meterme del lado de los optimistas y ahora mi cuerpo quiere echarme. Mi organismo se revela y me dice que no, no te hagas el pendejo que tú eres de los jodidos.

no se qué ponerle a esta foto.

Ahorita ya me tomé mis pastillas de viejo. Guardé mi inhalador debajo de la cama y el pijama de lana ya esta colgado en el clavo, junto al cuadro del niño bendito donde acabo de encender una vela.

Las pastillas para dormir no las tomo porque piense en suicidarme o como pensó el de la farmacia porque quiera tirarme a una desconocida drogándola. Si ese fuera el caso hay una fórmula muy sencilla, mezclas licor con éxtasis y le das una buena dosis, si no resulta con eso la emborrachas, si no resulta con eso la amenazas con un arma, si no resulta con eso te pones la pistola en la sien y le dices que te matas si no te cumple, si no resulta con eso te pegas un tiro. Por supuesto, yo nunca he recurrido a eso, aun estoy vivo y virgen.

En realidad las tomo cada vez que a los ladrones y los pandilleros se les ocurre hacer la fiesta de la buena vecindad. Entonces, como todo viejito, me tomo un par de Flazinil y con eso tengo hasta el día siguiente. Están programadas para seis horas.

Podría salir y callarlos, pero a cambio recibiría en mi casa la visita de la Reportera del Drama y un pantallazo en el canal diez con el titular de lo machetearon por reclamar. Podría llamar a los policías, pero salen un lujo muy caro, cobran diez dólares por redada, que a razón de tres veces por semana me dejarían en la quiebra.

Talvez todo sea una señal, talvez el entorno me indica que mi periodo en este sitio ya culminó y que debo salir. Buscar nuevos rumbos. Si a alguno le sobra un pasaje para la Tierra Media, me avisan. Yo siempre he querido ser un hobbit.

jueves, noviembre 03, 2005

Capítulo decimosexto: un minuto de silencio

Estaba viendo una película, pero ya me aburrió. Muy sangrona la condenada.

Algo me dijo que la diversión sin límites se encuentra en el blog. Antes de postear lo escribo en Word. Luego me conecto vía telefónica a Blogger, después a Blogdir, y finalmente el lujo fotografía que sirve para ilustrar el tema de hoy a Photobucket. Es un trámite largo y tedioso, como acudir a las oficinas estatales, pero en cibernético. Todo un parque de diversiones para el blogger aburrido.

con la mesa servida.

Ayer la vocecita del sentido común se me manifestó a las ocho de la noche. Me indicaba que marque el uno ochocientos siete siete siete siete siete siete. Averigua cuanto hay que pagar, me sugirió el engendro del mal. El número de área cero cuatro, el telefónico, bla bla bla. Acaso me van a llamar. Por pagar dijo la grabadora, ciento diecisiete dólares con alguito más. No pude dormir en el resto de la noche. Pero no la pasé mal. Me hice a la idea de que era una forma de alargar el feriado del día de los muertos y la independencia o fundación, una de esas cosas, de la ciudad de Cuenca. Como sea las vacaciones se terminan hoy.

Hace cuatro días murió mi abuela. Le dio un paro cardiaco y estuvo en coma por varios meses. Finalmente, la madrugada del domingo, dejó de vivir. Más de ochenta años en este mundo. Vio cómo llegó el hombre a la luna, las dictaduras, el cine, la televisión y los celulares. En realidad nunca le interesaron estos asuntos.

Los funerales terminaron el martes. Yo no asistí. En parte porque mi trabajo no me lo permitía y en parte, para ser honestos, porque no sabría cómo estar en un sitio donde hay tanta gente llorando. Simplemente no sabría dónde ponerme.

Recuerdo que cuando niño me llevaba a misa. En esos tiempos yo usaba mameluco, cuando se lo contaba a Anita ella se moría de la risa. Los domingos compraba café en el mercado y lo tostaba dentro de la casa. Producía un humo tan espeso que era necesario abrir las ventanas y sacarlo con las manos. Hasta la ropa guardada en los armarios se impregnaba con el olor y a mi me gustaba mucho.

Es muy curioso, cuantas veces he llorado por personas que tan sólo estuvieron de paso y por las que debería no me sale ni una lágrima. Como sea, la muerte es parte de la vida, eso ustedes lo saben. Además es inevitable e irreversible, eso ustedes también lo saben. Muchas veces las cosas son bastante obvias y no nos damos cuenta.

domingo, octubre 30, 2005

Capítulo decimoquinto: historia de un blogger contada por él mismo

Durante la semana pasada no actualicé nada y se nota que a ustedes les ha importado. Estaba inmerso en un trabajo de investigación individual. Ya terminé la parte indagatoria* y ahora le estoy dando los últimos toques a la presentación final que será mañana, lunes. Digamos que recién me entero para qué sirve Power Point.

no se admiten aniñados.

El tema que elegí fue, una de cada diez personas podría ser la persona número diez. Bueno, ese no es el planteamiento verdadero, pero me habría gustado hacerlo. No me resultó complicado investigar el tema que no les voy a decir. Y la recompensa ha sido un trabajo del cual me siento orgulloso. Treinta páginas acerca de todo lo que uno tiene que hacer aunque no quiera, de lo raras que son las cosas, de los días que pasan y que uno no avanza, del desaliento, sobre el desamor y la inercia. Un escrito sencillo sobre un punto de vista y un montón de cansancio. En ninguna de todas sus páginas hay un adorno literario, ni un solo pensamiento profundo, ninguna imagen narrativa. Tiene todo lo que necesita un best seller. Quien sabe, puede ser que lo mande a encuadernar y lo envíe para el Premio Planeta.

Desde la semana pasada estoy en un grupo de trabajo. Por alguna extraña razón nos hemos integrado en uno solo los estudiantes más capaces del curso, los representantes del diario Súper Andrea y José Antonio, Juan Carlos del 4. Además de las exiliadas Tamaras, Anitas y Paolas. A las Cinthyas no las invitamos porque ya sabemos que a ustedes no les caen bien.

Si logramos nuestro objetivo entraremos en la historia del Ecuador. Sabrán de nosotros en la parte de crónica roja de los diarios de sus respectivas ciudades. Yo voy a ser el asesino misterioso del cual la policía no tiene rastros, y Andrea la chica encantadora que hace bromas inteligentes y que resultó ilesa. Sí, yo ya te la tenía jurada y todavía me falta el Hi5 =)

domingo, octubre 23, 2005

Capítulo decimotercero: banana republic

Todos los presidentes constitucionales de la República del Ecuador han sido raros, cuando no locos.

Por ejemplo, tanto me acuerdo de Abdalá Bucarán, pasaran trescientos años y lo veremos en Roma convertido en una estatua y dignificado a la categoría de santo.

Al hombre le daba por creerse Batman y que vivía en ciudad Gótica. Cuando nadie lo veía amarraba una cuerda en los candelabros históricos del palacio de gobierno y descendía a una velocidad endiablada rompiendo los bordados de los gobelinos del poder. Para los que no sepan, los gobelinos son el papel tapiz de color amarillo del salón presidencial. Pasaba zumbando por sobre las cabezas de sus ministros y el cuerpo de diplomáticos en pleno. Pero más que un super héroe parecía un enorme moscardón con alas de vampiro sideral que no lograba impresionar a nadie.

Una vez lo vimos en la televisión dando un discurso sobre la situación fiscal del país en mandarín. Por si acaso, el mandarín es el idioma de los chinos. Por un buen tiempo nadie supo de donde le había venido el segundo idioma. Hasta que la prensa lo descubrió fotografiado en la primera plana en reuniones extraoficiales con su similar del Perú y mejor amigo del mundo, Alberto Fujimori.

Por las noches hablaba con los retratos de los próceres de la patria y luego, él mismo se encargaba de guardar en las caballerizas a los caballos de la escolta presidencial. Una ocasión despertó a la mitad de la madrugada y vio que lo apuntaba a la cabeza con un rifle arcaico el cadáver insepulto del presidente García Moreno, tenía el rostro demacrado por la machetiza que recibió ciento cincuenta años antes en las gradas del palacio. Desde esa noche tuvo la costumbre de santiguarse antes de dormir.

El presidente Gustavo Noboa, luego de la misa del gallo, congregaba a los ciudadanos madrugadores con un cencerro de misa. Los cencerros son las campanillas que antiguamente usaban los curas. Una vez que tenía un buen número de jubilados y funcionarios públicos empezaba la mañana contando una ronda de cachos. Acá les decimos cachos a los chistes, no sé cómo les dirán ustedes en México. Y a los que no se reían, por decreto presidencial, ordenaba un juicio sumarial por traición a la patria.

Cuando culminó su régimen, y antes de ceder la banda presidencial al otro mandatario, tuvo que irse a esconder a la embajada de Puerto Rico. Allí permaneció casi un año el pobre, sin salir porque en las puertas estratégicas lo esperaba el ex presidente León Febres-Cordero con una docena de perros entrenados para despedazarlo. Las únicas visitas que tenía estaban prohibidas, pero los de las prensa se las arreglaban para tener sus declaraciones de cómo cocinaba la mujer del embajador y los comentarios deportivos del por qué los jugadores del Barcelona son tan brutos y los de Emelec tan borrachos. Los diálogos eran a gritos desde los balcones de los edificios de frente a la embajada.

León Febres-Cordero, el más importante líder político vivo del país y nombre de animal felino. Su régimen comprendido en el periodo del ochentaicuatro al ochentaiocho. La verdad es que entonces estaba muy chico como para acordarme, pero hasta estos días quedan los estragos de su temible política represiva que acabó con los primeros levantamientos guerrilleros en el país.

Recuerdo como si fuera ayer el día en que vino un primo de mi mamá, un tal Frías. El señor no tenía oficio conocido, ni un trabajo estable, ni nada que justificara el lujo de los vehículos aparcados en su cochera. La primera vez que lo vimos llegar por sus propios pies fue una remota tarde. Yo abrí la puerta y lo vi con la ropa sucia, con el aliento a aguardiente y con la cara de no haber dormido en muchos días. Le contó a mi mamá que había mandado a su mujer y a las hijas a Colombia y que él no había dejado el país por temor a que lo sorprendiera el escuadrón de la muerte en la frontera. Resulta que el señor con cara de político, camisas de hilo y de modales de Carreño en la mesa era el cabecilla de una célula del grupo clandestino Alfaro Vive Carajo. Mi mamá cerró la puerta cuando le contó su afán de ocultarse en la casa hasta que la requisa terminara. Creo que del miedo ella llamó a la policía. Desde esa tarde nunca lo volvimos a ver.


Capítulo decimocuarto: Y todavía falta más.

Anoche me acosté a las dos de la madrugada. Desperté y vi la hora en el fono, las ocho de la mañana. Según yo había dormido un día completo y ya era el amanecer del lunes.

Quise dormir un poco más, pero no pude. Creo que se me quitó el sueño por el cargo de conciencia de tener la ropa sucia acumulada en dos semanas. Me levanté, encendí la lavadora y, después, la bomba. En el tercer mundo sólo tenemos agua por bomba de succión y cuando se va debemos arrojar por el pozo en el centro de la alcea un balde amarrado con una soga. A veces los médicos de la Onu se enojan, pero ese es otro cuento.

Aunque estoy despierto desde las ocho de la media madrugada hice unas tareas pendientes, me entretuve barriendo el cuarto para no aburrirme, y para qué, todavía tengo energías. También tengo un cartón lleno de películas, ya me las vi todas, pero talvez me ponga a verlas de nuevo. Todas todas todas.

La semana pasada me dio por prestarles a mis amigos las que yo creía las mejores películas, trataba de adivinarles el gusto. A Anita le presté el Efecto Mariposa en la aparece el chico al que le digo el Efecto Mariposa, Colateral con el Ton Cruz y Celular protagonizada por la novia de Batman. A Paola, el Eterno Resplandor de una Mente Brillante con el, éste, Jin Carry. A Juan Carlos se me olvidó llevarle La Belleza Americana en la que aparecen el Hombre Araña cuando aún era chiro y la niñita que hacía de Merlina en los Locos Addams, ahorita me acuerdo en que hay una parte en que ella se levanta la blusa y el Hombre Araña la filma con su camarita, nunca me olvidaré de eso. Y finalmente, Tamara que me pidió que le preste una porno sólida. Já, no me crean, yo siempre miento. En realidad no me pidió nada, pero de todos modos pensaba llevarle la Pasión de Jesucristo pero también lo olvidé.

no, yo no vivo aquí.

Este creo que ha sido el post más extenso que he logrado escribir. Una evidencia de todo el tiempo libre que tengo. Se me ha ocurrido hacer más experimental a este sitio y no atarme a los mil quinientos caracteres regulares en cada post. Así que quedan advertidos. También quisiera sincerarme en otras cosas mas, pero ya está muy largo esto, yo mismo ya me aburrí.

martes, octubre 18, 2005

Capítulo decimosegundo: ranchito day.

Acá sentado frente a la compu, sin sentir remordimientos por la tarea que no hice hoy. Será porque yo no le hago caso a nada que no sea del tamaño de mi grandeza.

Debería de cobrarles por cada poste, en especial a los que no comentan. Se admiten bonos del Estado o fotografías de cuerpo entero de chicas bonitas, de preferencia sin ropa.

Apropósito, a la salida de la U, Anita me llevó a dar una vuelta en su automóvil nuevo. Tan aniñada la muchacha que no condujo porque tiene chofer. Entonces comprendí cuán grande es mi carestía, era la primera vez que me subía a un auto con vidrios eléctricos. Que cosa tan linda jugar con los botones. Fue un fugaz retroceso en la edad. Como en los tiempos de mi niñez cuando me divertía poniéndole granos de café tostado en el plato de la sopa de mi abuelo, para infundirle el temor a Dios que tanto quería mi abuelita.

forever and ever too fast.

Mi día laboral terminó hace una hora. Mañana sí tendré una jornada agitada. Tengo una hoja llena en la agenda de citas previas. Así es como yo le pongo a mis clientes, citas previas. De modo que si alguien quiere verme a las, no sé, pónganse a las cuatro de la tarde, pues a ver en la agenda. Toda la vida estuve creyendo que lo que a uno le daba la mayoría de edad era el cartón de la cédula de identidad, pero no, en realidad ha sido tener una agenda en la que anotas los nombres de las personas que hacen fila por verte o en qué hora debes de tomar la pastilla para la ulcera gástrica, la Ranitidina MK de trescientos miligramos, la bonificación es de diez mas cuatro, o si prefiere cien mas cincuenta, mire que los de Difare y Ecuaquímica son unos sabidos de mierda, yo le doy el siete por ciento de descuento y ellos apenas el cinco y el resto ni siquiera eso, se comen solitos la plata, qué mas quiere, por qué cree que no tengo carro, porque me dedico el día hacer feria mi sueldo, porque al fin y al cabo yo no estoy aquí para venderle sino para aconsejarle pues la felicidad no es una obligación.

domingo, octubre 16, 2005

Capítulo décimo: la alegoría de la hiper realidad.

De lunes a viernes, antes de salir a trabajar, estoy puntual frente al único espejo de la casa. Cuando mi mamá me ve listo para un nuevo día, empieza con el interrogatorio de que si acaso trabajas para los hermanitos. Y yo le respondo que no. Entonces, por qué estas vestido de camisa celeste y pantalón negro. Ese es el uniforme que obligan usar. Qué haces con ese maletín que usan sólo los hermanitos. Aquí llevo mis carpetas de Sophia. Y por qué andas a cargar a todos lados esa Biblia y yo le digo que no es nada la Biblia sino un libro que estoy leyendo, no le digo cuál porque si le digo que es del Gayli seguro me pregunta si ahora me creo Juancho, el del Gran Hermano.

En ocasiones me va bien en mi trabajo y mi día rutinario termina en algún Servipagos. Otras veces terminan de forma absurda, como el viernes en que me tocó visitar a un tipo tan cara dura que ni siquiera tenía desarrollado el instinto de auto conservación, porque ya era la enésima vez que le insistí cuándo va a pagar todas las facturas que tiene atrasadas. Sin levantar la vista del periódico me dice que mañana. Yo le digo ayer me dijo lo mismo. Y me responde, seguro mañana. Qué pena pero ya me dijeron que le diga que ya no habrá mañana. Y él me responde mentira. Y yo le dije, tendré que levantarle un informe. Hágalo. Y yo le digo esta bien, usted cargara con el peso de sus palabras y entonces, en lugar del informe, me toca hacer una llamada a la central y antes de terminar de comunicarles la novedad llega un furgón en cuyas puertas está pintado el inocente logotipo de la farmacéutica y en el techo lleva un letrerote que dice le estamos cobrando a un moroso y antes de que termine de detenerse, antes que el señor de la farmacia termine de leer el Bonil del día, se bajan cinco gorilas bárbaros que apenas si saben expresarte en lengua de cristianos. Enseguida arrancan los letreros y quedan los tornillos torcidos como muelas extirpadas. Saquean los aparadores. Sacan el cascarón de la pintura del color de la medicina de la fachada. Remueven los cimientos y las personas en el interior caen confundidas por la ventana. Buscan todo lo que pertenece al laboratorio y si la mujer del moroso está rica, también se la llevan.

Y antes de perderse en una esquina del camino, todavía agarrados de las puertas del furgón, me gritan que si otra vez caes con un cliente así te capamos, y yo digo, con que para esto quedé, quedé para ver cómo se llevaron todo, como dejaron un hueco en el terreno donde antes estuvo la farmacia. Ni siquiera me dieron como bonificación la colonia de Juancho que les pedí, qué desgraciados, malparidos, hijos de puta.


Capítulo decimoprimero: ya, enserio.

Hoy me desperté con la bulla que hizo mi hermano frente a la tele. Él estaba viendo como todos los domingos el programa del Guapo Vera por el 2. Entonces el muy burro comenzó a agarrar a patadas a la tele, porque según él no sintonizaba bien el canal. Mi mamá le gritó desde la cocina. Pero luego de un rato descubrimos que no era el televisor que fallaba, sino que desde el canal llegaba la señal distorsionada. Lo más sorprendente fue cuando el mismo Guapo Vera dijo frente a las camaras para toda la población nacional que los militares en complot con el defenestrado presidente Gutiérrez eran los culpables de la anomalía.

Sí, sí, eso mismo.

Desde entonces hasta esta hora no he vuelto a ver el canal. Estoy esperando a que sean las seis de la tarde para ver Sabrina. Si encuentro la señal dañada ahí sí me va a doler. A mí que me quiten la libertad de expresión, pero no el show de Sabrina. Ahora eso faltaba, militares desgraciados, por qué no le quitan la señal cuando están dando Doraemon, que ya me sé de memoria los diálogos de tanto que lo repiten y eso que ni lo veo.

miércoles, octubre 12, 2005

Capítulo noveno: si tiene un problema sin solución, póngase un blog.

Ya son quince días de cuando culminé mis prácticas en la revista de la Cámara de Industrias. No sé si sea por mi terquedad congénita, pero quería quedarme trabajando en ese lugar, y no porque fuera una realización personal, ni mucho menos porque me gustara recibir las órdenes caprichosas de mi jefa que me pedía que por favor consígame el horario de dormir del Secretario de Comunicación de la República. Esta bien doña Maruja. Averígüeme a qué hora llega el canciller de Irapuato. Esta bien doña Maruja. Dígale al señor Toral, cuando llegue, que se bañe porque no lo voy a recibir así de puerco. Esta bien doña Maruja. Si vienen los agentes de la DEA dígales que me morí de sobredosis de talco mezclado con pólvora. Esta bien doña Maruja. Riegue las tumbas de mis últimos asistentes que se suicidaron antes que usted. Esta bien doña Maruja.

No me habría quedado en este sitio por el sueldazo porque las secretarias que ahorita me acuerdo son bien nalgoncitas, me decían que lo que ganaban apenas si les alcanzaba para cubrir los gastos que generaba su propio trabajo, sino por sacarme la mala conciencia de estar estudiando una carrera que no aplico para nada.

Y para terminar de ponerme pesimista. Me proyecto al futuro donde termino con mucho esfuerzo los seminarios y obtengo por fin mi título de Periodista Profesional para al instante estudiar una carrera igual de inútil, publicidad. Y así, hasta que en una de esas me encuentre a mí mismo llegando atrasado a la segunda hora de Diseño de Interiores, me reprenden en un injusto estado de igualdad, y descubro que tantos años como estudiante apenas han servido para saber que he tenido siempre la misma edad de mis compañeros adolescentes.

PAUSA: Allí esta otra vez la canción del comercial de Sedal. Qué bonito. La escucho en el otro cuarto donde está el televisor encendido. Por eso digo que no vale la pena amargarse la vida por tonteras.

siga para adelante. no se quede.

domingo, octubre 09, 2005

Capítulo séptimo: la noticia Pilsener.

Un duro revés ha sufrido el mundo de los asaltantes de barrios y los pandilleros de colegios fiscales ante la temprana pero deseada muerte de uno de los mayores exponentes del arte del Perreo 2004.

El ajusticiamiento habría ocurrido en un hecho tan confuso que todavía no se ha podido esclarecer la circunstancia de la muerte, ni la identidad del occiso. Se cree que la víctima puede ser Luni Tun o Dadi Yanqui, “no importa, todos los perros se parecen”, ha declarado el asesino confeso que habría sorprendido al artista robándose una gallina de su propiedad. “Lo bajé a bala de los alambres del techo”, y lo remató cuando estaba dando tumbos de agonía sobre las piedras del patio.

Sin embargo, otra hipótesis indica que el homicidio habría ocurrido por una gresca entre pandilleros surgida en una fiesta de cumpleaños, indicó la viuda poco antes de preguntarnos si le daríamos dinero por sus declaraciones.

“El Perreo 2004 ya no será igual”, declaró el conocido Don Omar mientras le sacaba con alicates las muelas de oro al cadáver en su ataúd. “Qué pena que se haya muerto”, dijo, “me debía mucha plata”.


Capítulo octavo: llegué y ya quiero irme.

Tengo la extraña sensación de que he dormido todo el día. Siento como si acabara de amanecer, pero no. Son las nueve de la noche y yo acá con una taza de café que es el que tomo todas las mañanas antes de empezar el día. Juraría que acaba de cantar el gallo que el vecino tiene amarrado en el patio.

Esta tarde fui al cine. Cuando salí tuve la sensación de haber trasnochado. No me acuerdo el nombre de la película, pero si hubiera sido mala me acordaría. Como la de Sin City. Al terminar de verla me preguntaron, entendiste algo, y yo, ni madris. Qué película tan mala. Si piensan verla, piénsenlo dos veces. Y si les ofrecen a cambio de sus entradas una función de dos por uno en el Circo del Cholito on Ice, acéptenla.

tóma tu música. y tu sánduche.

A veces hay cosas mejores en la televisión que en el cine. Como el comercial de Sedal. El video es estúpidamente alegre, en comparación con el soud trank melancólico. Allí es cuando uno dice, qué canción tan buena, cada vez que la escucho termino llorando.

Apropósito de llantos. Mañana toca clases con dos profesores que se empeñan en hacernos perder el tiempo, y yo aún no he preparado mi mochila, ni he planchado el uniforme. Estuve buscando por todos lados mi lonchera de Rambo y apenas si encontré el termo debajo de la cama. Como si fuera poco perdí el chismógrafo de una amiga y la revista porno que me encomendaron. La tarea de matemáticas se la comió el perro y he olvidado cómo se hace el nudo de la corbata.

sábado, octubre 08, 2005

Capítulo sexto: todo mi amor.

Cuando tú sientas calor sin saber porque. Es que alguien desde lejos piensa en ti, créeme. Cuando duermes en tu cama y una llama te quemó. Alguien te busca. Yo te quiero en la distancia, colgada del estrés. Entre mares y ciudades yo te busco en donde estés. No se muy bien tu nombre, ni dónde te veré. Yo quiero. Quiero. Yo quiero que me quieras como soy. Yo quiero que me quieras porque sí. Un palacio en el espacio, sólo para ti. Yo sueño que me sueñas en color. Viviendo, y desviviéndote por mí. Para tí todo mi amor, todo mi amor. Busco por las calles tu inicial, tu mirada en un papel. Y te llamo y te reclamo dónde estás, contéstame. No se nada de tu cuerpo, ni tus ojos, ni tus labios, ni tu piel. Yo quiero. Quiero. Yo quiero que me quieras como soy. Yo quiero que me quieras porque sí. Un palacio en el espacio, sólo para ti. Yo sueño que me sueñas en color. Viviendo, y desviviéndote por mí. Para tí todo mi amor, todo mi amor. Sabes que no miento, esto es lo que siento. Para tí todo mi amor. Te quiero. Yo quiero que me quieras como soy. Yo quiero que me quieras porque sí. Un palacio en el espacio, sólo para tí. Yo sueño que me sueñas en color. Viviendo, y desviviéndote por mí. Para ti todo mi amor, todo mi, todo mi amor. Yo quiero que me quieras como soy. Yo quiero que me quieras como soy. Yo quiero que me quieras porque sí, como soy. Un palacio en el espacio, sólo para ti. Sólo para ti. Yo sueño que me sueñas en color. Sueño que me sueñas viviendo, y desviviéndote por mí. Como soy. Para tí todo mi amor. Para ti, mi amor. Todo mi amor. Yo quiero que me quieras como soy. Todo mi amor. Yo quiero que me quieras porque sí. Todo mi amor. Un palacio en el espacio. Para ti, sólo para ti. Yo sueño que me sueñas en color. Viviendo, y desviviéndote por mí. Para tí todo mi amor, todo mi amor.

border girl. la mujer más hermosa del mundo.

miércoles, octubre 05, 2005

Capítulo cuatro punto cinco: con la soga al cuello.

Anita Y Carlos Luís se casaron. No importó las veces que le dije a ella, arrepiéntete. Lo hizo y de buena gana. Es la primera vez que una amiga se me casa.

La verdad es que yo estuve esperando toda la semana pasada la llamada en la que me dijera, no nos casamos, pero ayer me timbró y le dije, el sábado a esta hora estabas casándote, no te arrepientes y ella me dijo que no, nunca.

Anita sabe muy bien que en toda decisión que tome yo estaré allí, llevándole la contraria. Sólo para mortificarla. El día que nazca el bebe le voy a insistir, ponle Ricardito, para que sufra el muchacho, para que aprenda lo que es bueno, porque los que llevamos ese nombre nos atormentamos una barbaridad, al menos eso dicen.

Lo que no me gustó fue que aquella noche ella estuvo llorando, como si yo me hubiera muerto.

A veces discuten muchísimo y se los he dicho, no tienen nada en común. Ella es locutora de nueve a once de la mañana en 11-Q y él de radio Disney en el horario de las tardes de domingo. Ella sube todas las mañanas por un ascensor que produce un lúgubre sonido de cadenas de penitente hasta el piso 25 del Forum, mientras él trepa las escaleras apurado, hasta algún piso del edificio del Comisariato de la Nueve de Octubre.

el feo Forum.

Un día lo fuimos a ver al trabajo y tenía cara de prófugo de escuela, le sacamos unas hamburguesas para alegrarlo. En otra ocasión me tocó poner los Mac flurrys porque el triste era yo. Eso se llama terapia grupal.



Capítulo cinco: una guerra de hombres.

Si yo veo en la calle, vestido de mortal, al Gayli me le arrodillo, me le santiguo, hasta un padre nuestro le rezo, y de paso le pregunto qué es lo que se fuma antes de escribir.

Yo no sé cómo un marica de esa calaña puede escribir una cosa tan hermosa con las mismas manos con que se ha masturbado. Maldito perro. Un día lo sabré y entonces yo tendré el poder y me acordaré con cierta compasión del pobre muchacho sin sueños, sin amor y sin dinero que escribía en un blogo muy afamado.

Los últimos días de la prensa es un libro bien maldito, sólo para hombres, caracho. Un día, mientras lo leía en clases, se me ocurrió recitar un elogio en voz alta para el autor. Paola logró escucharme y me preguntó, te le quitarías la ropa a quién. Claro, la muchacha exageraba.

incluye muchas mentiras.

Lo primero que hice esta tarde, luego de cobrar mi sueldo en el Produbanco del Mall del Sur, fue comprarme en la Científica, la mujer de mi hermano del mismo Gayli. Lei unas páginas, y lo encontré un poco aburrido. Confío en que mejore.

domingo, octubre 02, 2005

Llega un momento en que un blog llega a tener tanta fama que los amigos terminan por decirle a uno lo que debe escribir.

Por supuesto, ésta es la vida de Ricardo reallity weblog. El blog desconocido pero crucial en la historia de la humanidad.

Por tratarse de una edición especial y solicitada previamente al concejo editorial, he decidido separar mi vida por capítulos para disimular un poco la monotonía.


Capitulo primero: Tamara llega a las siete.

Fue a la segunda hora de clases del jueves que estuve conciente de la acogida que tiene este medio informativo. Tamara estaba a la mitad de su tarea de diagramación. Cuando me acerqué decidió ponerse más cómoda. Acostada en la incómoda silla y con las piernas extendidas sobre las de Paola me dice con dejo de mujer fatal, quiero aparecer en el blog. Y yo le digo que únicamente con la condición de que te dejes fotografiar como a las chicas de la Extra. Yo no sé cómo es que ahora tengo tanta facilidad para decir cosas absurdas, y lo que más me intriga es que no me devuelvan una cachetada. La fotografié al día siguiente sin que ella se dejara, durante una exposición.

Tamara FM.


Capítulo segundo: La chica que apaga incendios.

Paola es voluntaria del cuerpo de bomberos de guayaquil. La verdad es que yo no me la imagino en una situación incendiaria, pues es bastante delicada. El viernes la vi muy entusiasmada porque le tocaba guardia. Le dije mas o menos así, si quieres provoco un incendio. Y ella me dijo pirómano. O sea, mi voluntariosa contribución fue rechazada. No importa, ya veré qué quemo en el patio de mi casa. En eso estaba pensando cuando me pidió prestado el fono para enviar un mensaje, tal y como consta en la fotografía.

Paola MsM


Capítulo tercero: yo robot, y a mucha honra.

Bip, bip.