un ángel, vista desde la tierra.
cuando entré a su cuarto la encontré en la misma posición en que la dejé, boca arriba con los brazos extendidos. le hablé, tuve que mecerla un poco para que despertara, ella me pidió que la deje seguir durmiendo. yo le dije, lorena, ya son las cinco y media, si sigues durmiendo te vas a despertar en la madrugada con dolor de barriga, no has comido nada en todo el día. y ella, no tengo hambre. y yo, es por tu bien, después me lo vas a agradecer. y ella, déjame, déjame. pero yo ya la tenía afuera de la cama.
si puedes levantar un saco de arroz puedes sin dificultad situar a lorena en la ducha. le dije, ya, lore, despierta, sigues dormida. y ella, ah, quiero el divorcio! le ayudé a quitarse la ropa, ella me pidió que salga. salí. volví a conectar el teléfono de la sala.
ya estaba quedándome dormido frente al televisor cuando salió del baño. se vistió y me preguntó a dónde vamos? y yo, donde quieras. y ella, al chalán! y yo, chévere, vamos al que esta aquí cerquita en la víctor emilio. y ella, no, ese ya está choleado, vamos al de las torres del norte. y yo, ya, ok.
llegamos, el lugar esta bonito aunque excesivamente decorado, predomina el color amarillo, se parece al frutabar. lorena elige la mesa, allá ese lugar me gusta. nos sentamos y a simple vista podíamos ver a los chefs cocinando.
nos traen la carta, lorena pide el chalán especial y me dice, espero no sorprenderte copiando la orden de mi plato. y yo le digo, lo mismo espero yo. y la distraigo, esos no son xavier pimentel con carolina jaume y toño palomino? lorena se voltea y yo le hago una seña al mesero para que me traiga lo mismo que pidió ella. el mesero escribe la orden y se va riendo. y lorena, no, no son. y yo, bueno, parecían.
luego de un rato nos trajeron los platos, ni bien los pusieron en la mesa lorena me dice, qué copión eres!! y yo empecé a engullir el mío. lorena se me queda mirando y dice, cuando te veo comer me acuerdo de los camiones de vachagnon. y yo, ah, sí, tú muy fina. y ella, sí ricardo, tú no comes, tú compactas la comida, te escuchan hasta en el baño, sólo falta que tengas por ahí escondida una corneta y la hagas sonar para que los meseros se apuren trayéndote la comida en bandejas. y yo, ah, que mala! y ella, la manera que tienes de comer dice mucho de ti, por ejemplo, mira al señor de allá.
dos mesas mas adelante estaba un señor calvo y gordo acompañado de una señora un poco más joven que él, posiblemente su mujer, que lo miraba con asco.
lorena me dice, mira, seguramente así es ese señor en todo, en el trabajo, en la casa y con la mujer, seguramente deja a su mujer con ganas de todo, en la mesa y en la cama, tú y ese señor son del típico caso de dos cucharadas a la sopa y mano a la presa. y yo, ja ja ja, entonces como debería ser? y ella, tienes que saborear, no te persiguen, no es tu última cena, a ver.
lorena me mete a la boca una cucharada de papitas cortadas en cuadritos con salsa, me tapa los ojos con la mano y dice, a ver, has un esfuerzo y mastica despacio, eso despacito, trata de sentir los sabores. y yo con la boca llena, jjjs sdudysd wgydgwydd. y lorena riendo, no seas cochino, primero traga, ya, ahora sí, dime qué tal? y yo, estan muy ricas estas papitas con no sé qué cosa. y ella, salsa a la huancaína. y yo, ah, bueno, eso. y ella ahora prueba los langostinos despacio, cuidado te atoras. y yo, ñam ñam ñam ñam. y ella avergonzada, ay, ricardo, a ti hay que enseñarte todo. le digo que mejor así, qué aburrido sería que yo lo supiera todo y conociera las respuestas a todo. y ella me dice, sí, pero es igual de malo que no sepas nada de nada.
le pregunto que tal su viaje a buenos aires, ella me dice que bien, bastante cansado, cuando llega se pega un susto, se entera que en argentina hay mas de 160 fallecidos por la gripe del chancho y cien mil infectados, con solo escuchar esa cifra se le empeoró el resfriado.
cambió dólares por pesos a una chica de taca y se fue corriendo a la farmacia y se compro dos cajas de tamiflú porque allá si las venden libremente en las farmacias y se las escondió en la cartera. me dice que cuando regreso para agencia de iberia y abro el botiquín del baño, encuentro cientos de pastillas y frasquitos y pomadas. me dice, te lo juro, cuando vi ese montón de pastillas me dije, chuta, encontré la despensa de una familia hipocondríaca. me dice que todos modos, a pesar de todas las seguridades sanitarias, andan con el trauma de infectarse, las chicas de las otras aerolíneas se han vuelto adictas al alcohol en gel, vio a dos chicas de aerolíneas argentinas y a otra de american airlines tomando tragos de alcohol en gel y guardando la botella en una funda de papel.
me río. y le digo que la que debería ser escritora eres tú, a ti te pasa cada cosa.
y lorena me dice que para mirar a esas chicas de frente tiene que mirarlas para arriba, al menos las europeas parecieran que anduvieran en zancos, tienen cara de que pasan un hambre atroz, yo entre todas ellas me siento gorda como un tractor, te lo juro ricardo, yo de un piernazo mando al hospital a esas chicas de klm. las pobrecitas parecen que no tuvieran sangre, parecen lagartijas superdesarrolladas y sin cola.
todos en el restaurante me escuchan reír. lorena mira para los lados y se tapa la cara con la servilleta.
terminamos de comer y pedimos dos pisco sour, lo pruebo y me sabe a rompope con bastante alcohol. me lo tomo de una alzada. lorena me llama la atención, oye, no estas tomando cerveza, no vayas a eructar!
le pregunto que si me trajo el libro del gayly, ella me cuenta que sí, que lo encontró cerca de su hotel, en un centro comercial de palermo, cuando entra a la librería se le acerca un chico, guapísimo, me dice, porque todos los argentinos son guapos y andan peinados a la moda, no hay argentinos feos, y este chico le pregunta con su acentuación rioplatense, qué busca, señorita? ella le dice a ver, déjeme ver en la cartera. y el chico nota su acento y le dice, ay, usted no es de aquí, de donde es?? y ella, de guayaquil! y él, ah, qué linda ciudad, llena de mujeres guapas, pero usted es sin duda la mas linda! y ella se pone coloradísima, saca el papelito de primax y dice, ya, busco, fue ayer y no me acuerdo de jaime bayly. y él que se había portando tan atento e incluso le había dicho amiga ecuatorianita, se la queda mirando como si estuviese pidiéndole condones y lorena piensa, este ricardo que me hace pasar vergüenzas, me manda a comprar un libro porno. y le dice al chico, ah, es que es para mi novio del ecuador. y el chico decepcionado le pregunta, seguro a tu novio le gustan las mujeres?? y ella, sí, creo que sí, no me consta, pero él me ha dicho eso. y el chico, ah, es que bayly es un escritor para gays. y ella, ah, no puedo creerlo, ha sido tan mañoso este ricardo, ha tenido su rabo y su armario de paja.
el argentino le pide que se quede para mostrarle toda la ciudad. y lorena le dice, uy, encantada. y me cuenta que salimos por todo buenos aires, me mostró toda la ciudad, el microcentro de la plaza de mayo, las galerías del pacífico, el correo central, la casa rosada, los bares de moda y luego hicimos el amor en mi hotel y va a venir a verme la semana próxima y te cuento esto para que nos peleemos y así podré pasar con él tranquila toda la semana metidos en mi casa. y yo pego un golpe en la mesa, el calvo que seguía comiendo se sobresalta, y yo muy tranquilo le pregunto, dónde quieres tu tiro, lorena? dónde quieres que la policía encuentre sus cadáveres?
lorena se ríe, no tonto, cómo se te ocurre, acaso crees que soy una zorra? mas bien deberías agradecerme por contarte estas cosas, lo cierto es que el chico fue bien lanzado, super atento, yo ya me los conozco, yo ya sé para dónde van, como me decía una amiga chilena, yo ya conozco tu tiro, cuando ellos van yo ya estoy de regreso de la segunda vuelta. le dije, mil gracias, pero mejor lo dejamos para la próxima vez y agarré el libro y él no quiso cobrármelo, yo insistí, cuando se puso pesado le dejé el dinero y me salí de ahí corriendo con verónica, y si tus celos son tan enfermizos y no me crees, llama a verónica y pregúntale! y yo, bueno, sí te creo. y lorena, ah, bueno, sorry, es que me gusta jugar con tu credibilidad, yo te digo, papá noel está afuera en su cadillac preguntando por ti y tú sales corriendo, es irresistible! y yo, qué bien, qué bien que tengas esa idea de mi.
y lorena sigue contándome que cuando llegué al hotel y leí ese libro entendí del por qué ese chico pensó todo eso de ti, porque el gayly escribe de puras cochinadas, ricardo, habla que de las drogas, del sexo, del sexo con la novia, del sexo con el novio, del sexo consigo mismo y así todo con una crudeza total. y yo, deberían de matar a todos a los escritores que cuentan sus intimidades. y lorena, sí y deberían quedarse impotentes para que se les quiten ganas. y yo, y si escribiera un libro sobre ti, te molestarías? y lorena, depende de qué es lo que dices, de mi sólo tienes que contar cosas lindas. y yo, no, yo cuento lo que es y lo que me pasa y lo que siento y lo que pienso. y ella, también tienes que considerar lo que la persona involucrada piensa, ponte que no esté de acuerdo, si escribes cochinadas como el gayly, estas muerto, ni tu mamá te va a llorar, porque te lo juro, cuando venía en el avión pensé ahora diosito me castiga haciéndolo caer por la cantidad de depravaciones que tiene ese libro que traigo en la maleta. y yo, pero no te paso nada, verdad? y ella, verdad!
ya estaba de noche, pero de todos modos salimos a caminar cogidos de la mano, le mostré el sitio donde casi me estrello cuando estaba aprendiendo a conducir en un vehiculo de all transit. seguimos caminando abrazados, no hablamos, estábamos en silencio, sin embargo no era un silencio incómodo, mas bien era un silencio que infundía bienestar y comprensión.
cuando nos cansamos de caminar fuimos a buscar el carro. le pregunté si quería ir a algún otro sitio. me dijo que sí, a la casa, quería seguir durmiendo. llegamos como a las diez de noche. le pedí quedarme, ella accedió.
fuimos a la cama, pero no hicimos el amor, aunque yo sí tenía ganas. le pregunto si quiere que le haga un masaje. ella me dice que sí. le quito la blusa y se tumba bocabajo. le desabrocho el sostén, agarro un frasco de crema hidrante y se lo exprimo sobre su espalda y con movimientos circulares empiezo por los hombros y voy bajando cada vez un poquito mas, muy disimuladamente. entonces lorena se percata de mis intenciones y me dice, ricardín, ya se acabó hace rato la espalda.
yo le beso la espalda, los hombros, el cuello, le muerdo despacito la oreja. le digo al oído, lore, lorenita, te amo. y ella, yo también, pero ahorita no tengo muchas ganas. y yo me quejo, pero por qué? y ella, es que estoy cansada y me siento un poco enferma. y yo le digo, cuando tú tienes ganas yo no te digo nada, yo siempre estoy disponible, pero cuando yo tengo ganas, tú me dices no. y lorena me dice, no es así, cuando lo hemos hecho, los dos hemos tenido ganas. y yo le digo, la vez pasada, tú me llamaste, dejé a un lado mi trabajo y cuando llegué te quitaste la ropa y lo hicimos en el acto, no recuerdo que me hayas preguntado si tenía ganas o no, si yo fuera una chica diría que abusaste de mi. y lorena se ríe, me dice, no, ricardo, yo no te obligo a nada, ni jamás te obligaré a algo como tú deseas hacerlo ahorita conmigo, y aclaro, si tú no hubieras tenido ganas ese día me habrías dicho, lorena, qué pena contigo, pero no tengo ganas, tengo que seguir trabajando, mejor lo hacemos la próxima vez. y yo, no lorena, qué equivocada estas! ya empiezo a creer que yo debo tener ganas siempre y cuando tú tengas ganas. y ella me dice, lo que pasa es que tú, siempre tienes ganas, por eso es que cuando yo tengo ganas, tú también tienes ganas. y yo, abatido por el reconocimiento de la verdad de su argumento le digo, no lo sé, la verdad es que nunca antes había llegado tan lejos con alguien, temo estar haciendo algo mal e interpreto este tipo de situación como falta de amor de tu parte. y lorena, no ricardo, que nos acostemos no es amor, eso calentura, calentura tuya y mía, el amor, el verdadero amor es otra cosa, es anteponer los intereses de la otra persona por sobre los tuyos, en realidad, hacer el amor en este momento sería que me dejaras no hacerlo, porque no me siento bien.
me siento en la cama y pienso que ella ya esta dejándome de querer, siento ansiedad. lorena se sienta a mi lado y se pone la blusa. le pregunto, lorena, me quieres? y lorena me abraza y me dice, claro que sí, ricardín, yo te quiero mucho mucho, pero entiéndeme tú a mi, a ver, mira, tú eres escritor, no? bueno, pues piensa como escritor el argumento que te presento, yo vengo de viajar, he pasado toda la noche entre aeropuertos y aviones, tengo una gripe atroz, estoy tomando pastillas, analízalo! no crees este es un argumento válido para comprender por qué no estoy bien, no es un argumento creíble?? y yo insisto a pesar que ella tiene la razón, no quiero darme por vencido, mira, tú no tienes que hacer nada, yo te lo hago despacito, así como te gusta, qué dices? y lorena, no ricardo, ponte en mi lugar, te lo pongo así, te lo explico con figuritas y mapas?? las pastillas para dormir no sólo reducen los mocos de la nariz, también los de otro lado, ya te imaginas dónde, no creas que no re-quiero. me tumbo en la cama, estoy mas tranquilo, lorena tiene toda razón.
ella se acuesta a mi lado y me susurra con muchísimo cariño, si no te quisiera, no habría salido contigo, ni siquiera tendría motivos para estar contigo en esta cama, si no te quisiera, no tendría motivos para verte, tú sabes bien que yo no me complico, si no te quisiera ya habríamos terminado, no cargaría con alguien que me resulta una carga.
y yo tranquilo, conciente de una verdad tremenda, como los momentos de claridad que tienen los alcohólicos. le digo, es que empiezo a creer que yo te quiero mas de lo que tú me quieres a mi. y lorena, yo no soy la culpable de tus traumas, ni de tus pensamientos, yo no estoy dentro de tu cabeza, aquello de que me quieres más que yo a ti, depende sólo de ti.
yo suspiro. lorena continúa, anda, ricardín, no te compliques, no te ahogues en un vaso de agua, no arruines esto porque en tu cabeza hay una voz que te dice que algo falla, no le hagas caso, no te dejes, tú eres muy inteligente para creer una mentira tan grande.
la miro a los ojos. le pregunto, por qué me quieres? y ella me dice abrazándome, porque sí, ricardo, porque yo decidí hacerlo, porque tú me das las razones, porque eres un buen chico, eres muy bueno, yo he pasado toda la vida tratando con malditos infelices mal paridos bastardos, pero por fin me doy cuenta que los chicos buenos son los buenos y los malos son los malos, qué equivocada estaba tratando de convencerme de lo contrario y creo que algo parecido te sucede, te quiero por como me haces sentir conmigo misma, porque no tengo que ocultarte nada, porque puedo contarte cualquier cosa, por mas dolorosa que sea y termino riéndome, tú conmigo, a mi lado, y sobre todo, te quiero porque sé que tú, de ninguna manera, harías algo para lastimarme.
nos besamos y ella me pregunta, por qué me quieres, ricardo, porque lo hacemos rico?? y yo, sí, por eso y porque tu también me haces sentir bien, me haces vivir a mil, estar contigo es como ir en un carro con el pie hundido en el acelerador, corriendo a mil por hora, porque me has mostrado tantas cosas que yo desconocía, contigo vivo a plenitud, porque tú tienes estas alas tan maravillosas, porque eres un ángel y me haces volar contigo. y lorena, dice, sí, volamos como piojos cuando nos metemos éxtasis, y nos reímos y nos besamos y me dice, entonces, ya, estamos a mano, no? ya sabemos por qué estamos juntos. y yo, porque somos cómplices. y ella, entonces tratemos de seguir así.
salgo a comprar un litro de helado cartedor de pingüino. cuando llego, lorena saca uno de los regalos que le dieron para su cumpleaños. me dice, nunca pensé que iría a utilizar esto alguna vez. jugamos monopolio hasta las doce de la noche. luego apagamos las luces y nos dormimos abrazados.
a diferencia de chávez que a duras ha terminado el colegio, correa, ha vivido en estados unidos y obtuvo su título universitario en bélgica y un phd en illinois.
él percibe que le causaron algunos perjuicios y se ve que tiene una fuerte incapacidad para recuperarse.