Un duro revés ha sufrido el mundo de los asaltantes de barrios y los pandilleros de colegios fiscales ante la temprana pero deseada muerte de uno de los mayores exponentes del arte del Perreo 2004.
El ajusticiamiento habría ocurrido en un hecho tan confuso que todavía no se ha podido esclarecer la circunstancia de la muerte, ni la identidad del occiso. Se cree que la víctima puede ser Luni Tun o Dadi Yanqui, “no importa, todos los perros se parecen”, ha declarado el asesino confeso que habría sorprendido al artista robándose una gallina de su propiedad. “Lo bajé a bala de los alambres del techo”, y lo remató cuando estaba dando tumbos de agonía sobre las piedras del patio.
Sin embargo, otra hipótesis indica que el homicidio habría ocurrido por una gresca entre pandilleros surgida en una fiesta de cumpleaños, indicó la viuda poco antes de preguntarnos si le daríamos dinero por sus declaraciones.
“El Perreo 2004 ya no será igual”, declaró el conocido Don Omar mientras le sacaba con alicates las muelas de oro al cadáver en su ataúd. “Qué pena que se haya muerto”, dijo, “me debía mucha plata”.
Capítulo octavo: llegué y ya quiero irme.
Tengo la extraña sensación de que he dormido todo el día. Siento como si acabara de amanecer, pero no. Son las nueve de la noche y yo acá con una taza de café que es el que tomo todas las mañanas antes de empezar el día. Juraría que acaba de cantar el gallo que el vecino tiene amarrado en el patio.
Esta tarde fui al cine. Cuando salí tuve la sensación de haber trasnochado. No me acuerdo el nombre de la película, pero si hubiera sido mala me acordaría. Como la de Sin City. Al terminar de verla me preguntaron, entendiste algo, y yo, ni madris. Qué película tan mala. Si piensan verla, piénsenlo dos veces. Y si les ofrecen a cambio de sus entradas una función de dos por uno en el Circo del Cholito on Ice, acéptenla.
A veces hay cosas mejores en la televisión que en el cine. Como el comercial de Sedal. El video es estúpidamente alegre, en comparación con el soud trank melancólico. Allí es cuando uno dice, qué canción tan buena, cada vez que la escucho termino llorando.
Apropósito de llantos. Mañana toca clases con dos profesores que se empeñan en hacernos perder el tiempo, y yo aún no he preparado mi mochila, ni he planchado el uniforme. Estuve buscando por todos lados mi lonchera de Rambo y apenas si encontré el termo debajo de la cama. Como si fuera poco perdí el chismógrafo de una amiga y la revista porno que me encomendaron. La tarea de matemáticas se la comió el perro y he olvidado cómo se hace el nudo de la corbata.