domingo, julio 31, 2005

el parque de ayer.

Hoy es el último día de la semana de vacaciones en la U. Mañana empiezan los exámenes y como si fuera poco es también el inicio del primero de quince de pasantía en una radio muy cholifláis que no vale la pena mencionar en este prestigioso medio de comunicación.

Los profesores-científicos de la U han determinado que no hay mejor cosa para fregarles la vida a los estudiantes que mandándoles deberes pendejos en época de exámenes. Así que desde aquí, en este Sunday Morning ((el de Maroom Five, no, porque es muy cholo, sino el de No Doubt)) estaré faenando ((con vaquitas incluidas)) hasta que alguien me moleste que estás gastando mucha luz. Sí y qué, no seas pendejo que la luz la pago yo. Ese gusto puedo darme porque ya me chanté las planillas del agua, luz y fono para fin de mes. Así que tenemos Internet gracias al gentil auspicio de mi sueldo en la farmacéutica. Claro, si antes no me botan a patadas cuando me vean salir al medio día de la mentada radio, o peor, si se enteran que estoy faltando a la verdad de las mentiras que dije para que me contraten. Está seguro que sus estudios no interferirán con su trabajo. Seguro. Lo jura. Por mi madre. No tendrá distracciones cuando labore. Ni aunque Dios venga a buscarme. Palabra de hombre. Que me muera yo si no es cierto.

Sí, así son las entrevistas de trabajo en el tercer mundo, pero no importa porque estoy muy contento por las tantas cosas buenas me han ocurrido. Ya me doy cuenta que entre la alegría y la amargura no hay otra diferencia que el estado de ánimo. Yo, a Dios gracias, me encuentro muy bien y espero seguir así a pesar de lo mal que puedan quedarme mis Ángeles guardianes. Para que vean, hasta devoto me he vuelto.

jueves, julio 28, 2005

caballo bayo.

Salgo de mi casa con tan poca frecuencia que limpiar el patio es casi una excursión. Y claro, hay algunos bloggers con tal conducta antisocial que se entretienen lanzando piedras a las casas de los vecinos. El día que me descubran lo sabrán porque ya no escribiré y luego ustedes recibirán una notificación en sus respectivos lugares de estar diciendo que han sido llamados al Tribunal Internacional por alentar mi comportamiento, así que les advierto vayan reuniendo para el abogado.

Con todo, anoche fuimos con unos amigos al Mac Donals de la Víctor Emilio Estrada, al norte de la ciudad. Yo bien creído estaba que el Mac Flurry era un sánduche y resulta que ha sido un helado. A la chica de la que últimamente he hablado la miré con no sé qué cara de hambre atrasada, le di lástima. Quieres un poquito, me preguntó. Y cuando le devolví el envase con los bordes mordidos me dijo, qué pena, si hubiera sabido antes que te gustaba tanto te hubiera dejado un poquito más.

Cuando estaban despachando el pedido me acordé que Héctor, del blog Déjalo Ser, estuvo un tiempo trabajando en un Mac, pero no sé a ciencia cierta cuál, de modo que al ver a la única chica simpática y alegre que estaba atendiendo y cuyo nombre no recuerdo o no logré ver me animé hacer una pregunta impertinente. Disculpe niña, conoce usted a Hector. Hector qué. Galarza. Y me miró como si estuviera viendo a Drácula. Me dijo con una expresión difícil. No, por qué, era su amigo. Sí, es un amigo. Ah. Hm.

Bueno, discúlpame por ser tan sapo, ya ves que se contagia.

lunes, julio 25, 2005

la fiesta del blogger.

Esta mañana me levanté temprano, tomé dos tazas de café, una con leche y otra con agua, pues no hay plata para tantos lujos. Lavé los platos sucios de la navidad pasada. Alimenté al cocodrilo que vive bajo mi cama con uno de mis recuerdos, para que vean, soy muy compasivo con los animales. Cuando me alistaba para salir a trabajar, qué creían, que me mantienen, me di cuenta que hoy es veinticinco de julio, día de fiesta nacional en el calendario cívico de Ricardo weblog y por lo tanto hoy no trabajo.

Sin embargo hay obligaciones impostergables que debo cumplir y estoy esperando a que el sol escampe un poco. Apropósito de sol, el sábado pasado, mientras buscaba el ángulo adecuado para mi insolación diaria se me vino a la cabeza una idea providencial, supe cómo hacer plata sin esfuerzo. Lo malo es que la creatividad se me quedó en alguno de los aparadores donde se exhibían, entre banderas celestes y blancas de julio, una cámara de 5 megas y al llegar a la casa descubrí que mi plan había desaparecido.

Por lo pronto no pierdo las esperanzas de que para el fin de año pueda comprar un carro con la fama espontánea del dinero en efectivo que me proporcione el blog, y quién sabe, puede ser que hasta invite a pasear a Cinthya que al fin y al cabo ustedes quieren más que a mí, no se hagan.

miércoles, julio 20, 2005

tirarse desde un puente.

Se supone que ésta tarde cruzaría toda la ciudad hasta llegar a los Sauces donde vive Anita, tomarnos un café en Plaza Mayor y entrar a la segunda hora para explicarme por qué había faltado a clases todos estos días. Pero apenas se cumplió la mitad del plan.

Cuando nos dirigíamos a la cafetería ella me dijo, primero vamos a visitar a una amiga tuya. A quién. A tu prima. Estaba en casa, casualmente hoy tenía libre, la encontramos con guantes de plástico tinturándole el cabello a la mamá. Yo no sabía dónde ponerme para no estorbar. Apenas nos quedamos unos minutos y para apurarnos pusimos el pretexto de que se nos hacía tarde para llegar a la U, la mamá dijo desde la silla del comedor, uy, vista de médico, y le respondí riendo, sí señora, es que soy visitador médico.

La muchacha muy alegre dijo que no nos iba a dejar salir, y que sólo había escape por el balcón y para eso había que saltar las barras de la ventana. Anita dijo que pasaría a través porque ha estado haciendo dieta. Me causa gracia porque minutos antes yo le cuestioné porque a mí no me agradaría que una amiga, por muy amiga que sea, trajera a casa a un extraño, te regresara por donde viniste, pero me dijo que no, estás equivocado, ella se pone tan alegre cuando la ve que la confunde con Papá Noel.

Nos pasamos de largo en el camino de la U y Anita llamó a su enamorado, le dijo que íbamos a buscarlo en la Nueve de Octubre. Ya me imaginaba cuál era la idea de que yo también fuera, ponerme de parte de uno de los dos en alguna discusión inconclusa.

Desconozco por qué tengan tantas discusiones, lo único que me quedó claro fue la respuesta a una pregunta que le hice a Carlos Luis, el enamorado de Anita, se piensan casar, y él contestó, sí.

jueves, julio 14, 2005

Las chicas sedal

Andrea me preguntó ayer, oye amigo, te gusta que te pidan chicles, y a mi se me formó un signo de interrogación de dibujos animados sobre la cabeza y dije que nop, por qué. y ella me sonríe triunfante, porque lo leí en cierta página donde había un gatito. y claro, fue como si me hubieran sorprendido haciendo algo malo, como si hubieras descubierto mi colección de pornografía, caracho, o la cajita de zapatos donde guardo mis muñecos budú. En ese momento traté de recordar todas las cosas que he dicho de Andrea, veinticuatro meses de historia del blog pasaron por mi delante en el instante en que me sonreía.

Andrea sabe bien que la considero mucho y que es mi amiga y la única que me cae bien del curso y que al resto detesto ((no no, es mentirita)) y que tiene el derecho total o parcial de imprimir estas páginas y pegarlas en los corredores a manera de panfletos. Cualquier falta que haya cometido puedo disculparla alegando locura.

Para ser sinceros, me he dado cuenta que hay mucha diferencia entre mi discurso y las cosas que hago, de modo que de aquí en adelante trataré de parecerme más a las cosas que digo o hacer lo que escribo.

Pasando a otra Andrea, hace unas semanas en que fui a visitar a Anita pasó por la acera una chica muy bonita y yo le interrumpo lo que estaba diciendo para decirle, oye, mira mira, le digo señalando con el dedo, esa chica es muy bonita y Anita la mira y comienza a llamarla. Yo le pego con el cojín de un mueble para que pare, pero mas bien ella me dice deja loco, ella es mi amiga. La invitó a pasar y estuvimos habla que habla hasta las diez de la noche en que la mamá llegó.

Ayer, cuando llegué a mi casa de la U, Anita me llama y me pregunta que si quieres salir con Andrea y yo le pregunto, nuestra Andrea, y ella dice que no tonto, la que te presenté el otro día y yo le dije que sí, esta bien, para cuándo y ella me dice que para la semana próxima, no tengo plata, no importa, dijo, de todos modos aun no le he preguntado si quiere salir contigo pero le he hablado de ti y la he visto entusiasmada, y como así, es que ella terminó con el enamorado y anda así como tú con ganas de tirarse de un puente.

domingo, julio 10, 2005

no quiero ser nominado.

Hoy le puse los cachos al Ciber evangélico porque estaba muy lleno y me vine a éste que está en la esquina contraria y que recien lo abrieron la semana pasada. Ojalá éste acto no conste en mi hora del juicio final.

Será por media hora pues a las nueve empieza el Gran Hermano por el Cuatro que según mis compañeros es un canal muy cholo. El primero lo transmitieron hace dos años y entonces yo no sabía si la vida me alcanzaría hasta el día siguiente para saber si por fin se arreglaba tanto agravio entre el Lobo y Vladimir o si por fin saldría desnuda Katherine. Como que en ese tiempo había más emoción. En cambio ahora veo que esos muchachos están flojos. Hay que enseñarles a pelear.

Acabo de llegar de la calle buscando una medicina que más para curar parece una cosa de comer. En la Fibeca había un guardián vestido como para una excursión custodiando un fono, y del otro lado de la calle nadie más que las gentes ateridas de frío esperando el bus bajo el único charco de luz. En la 145 venía escuchando la gota fría, el único ballenato que me cae bien.

miércoles, julio 06, 2005

Lucio construye.

Si hace un mes alguien me hubiera propuesto jugar a la botella me habría muerto de la indignación, pero durante la semana pasada mis defensas anduvieron bajas y me dejé tentar. Lo bueno es que esa ya es una fiebre curada.

El primer día caí inocentemente, Anita estaba jugando con sus amigas durante la hora de clases en que faltó un profesor. Cuando me vio entrar retrasado como siempre gritó, un macho, mátenlo. Pero en realidad me sentaron y jugué a preguntas y respuestas con pocas ganas.

La última vez no me tuvieron que obligar, todo el grupo se vino a buscarme de modo que nos organizamos tan bien y en tan poco tiempo que más que algo espontáneo parecía una emboscada. Estaban justamente quienes no debía estar, una chica llamada Liliana de quien tenía noticias ciertas que le gustaba, la prima de ustedes y por la que tanto han preguntado Cinthya, su otra prima Tamara y Anita que era la más asustada y la más entusiasta.

Al principio tocaron retos simples, Cinthya, tienes que abrazar a Ricardo como si fueran amigos. Luego fueron subiendo los tonos hasta que alguien dijo, Liliana dale un beso a Ricardo y la muchacha se levantó y me besó en los labios en medio del estruendo unánime del alboroto del salón de clases entero en el grito de aja, eres un bandido, esa no te la conocía. La chica se fue apenada y olvidé el suceso hasta más tarde en que ella me mandó a llamar. Así mismo fue el turno de a ver Tamara dale un beso a Ricardo, y Tamara reclamó que sólo a Ricardo, pero se levantó, y buscó afuera del curso, y debajo de las bancas, y detrás de las ventanas, y en cada uno de nuestros recuerdos la imagen de su enamorado, y cuando por fin se convenció de que está todo despejado me lo dio. Con ella sí sentí una chispita. Luego fue mi turno y alguno dijo dale un beso a cualquiera de las chicas que están aquí. Me moría por besarla a Tamara y a la vez sentía temor de comenzar a extrañar esa descarga eléctrica, pero Anita me toreó cuando me quedé pensando por demasiado tiempo, tómate desaguevin forte, dijo. Y yo ah, con que esas tenemos a tí es que te voy a besar y ella muerta del susto, porque no puede ser, tú y yo somos como hermanos y es cierto porque con Anita he desarrollado una muy fuerte amistad y sabía que si la besaba no sentiría nada de lo que sentí con Tamara o que podría sentir con su prima, la de ustedes, Cinthya, así que tuve que pedir que me la agarren bien, no la suelten no la suelten, no vayas a moverte y se lo di, y no me equivoqué, sólo sentí la satisfacción de una curiosidad.

A la salida de clases, la primera muchacha Liliana, apareció y me enteré de lo que ya sabía, que le gustaba. Trataba de tener mucho tacto, pero le dije la verdad, que no sentí nada con el beso. Se le notó la desilusión en la cara y creo que hasta me odió por un momento. Aparte de eso tuve una discusión con Anita, porque te comportas como una niña de quince años Ricardo, tú dices que no tienes nada y ella tampoco tiene a nadie y yo le dije que no que las cosas no son así y ella me dijo que sí son así.

El domingo que fuimos para Durán con un grupo de compañeras. Anita habló con Liliana por el celular, lo puso con el altavoz para que también yo escuchara. Se la notaba un poco triste, para animarla Anita le dijo mirándome, ya no le pares bola, lo que pasa es que tiene una enfermedad muy parecida a la que nos da cada mes.

Con eso se me quitaron las ganas de andar jugando a cosas que no debía. Ah sí, discúlpenme por no poder visitarles más seguido, trataré de ponerme al día. Esta advertencia va para las personas que también ven lo que no deben y las tengo contadas. A veces he pensado que debería de cerrar el blog y cambiarlo a otro sitio, pero sin perder la dirección, así como una especie de filtro anti sapos, si algún informático sabe cómo hacerlo estaré muy agradecido.

lunes, junio 27, 2005

el último de la fila.

Allí seguían las lámparas de plata de Transilvania en el techo clavadas con la seguridad de que nunca se desprenderían por la mano solícita de otro que se ofreció puerilmente cuando ella en la puerta del apartamento se quejaba de que pobre de mí que no tengo quien vele por mi seguridad y necesidades que son pocas, qué haré entre estas cosas de hombres con mis frágiles de manos de mujer y él dejó de hacer lo que estaba haciendo, el automóvil parado sobre sus cuatro gatas hidráulicas tuvo que esperar mucho tiempo hasta que se desocupara el hombre que corrió en su auxilio para poner las cosas en su cuarto de acuerdo con el criterio de ubicación que ella aprendió de las revistas de moda que leyó en las tardes de más sol para no pensar que estaba en la ciudad del humo y polvo sino en una playa exótica donde se aparecía ese descamisado para mover de un sitio a otro la lavadora como si fuera de juguete, cambiar por duraznos el color de fresa de las paredes con tanta eficacia como si cerrara una puerta, arrancar el suelo de concreto como si se tratara de hojas de papel y reemplazarla por la mullida alfombra que ahora imitaba el sueño de los grandes mamíferos en la atmósfera de hielo seco de la habitación en la mañana de nieve. Se acordaba de los bombillos inalcanzables que él alcanzó de un salto elástico mientras ella, con un vaso de ensalada de frutas enlatadas, le iba señalando con el dedo el lugar de los objetos en el techo. El obedecía con tanta humildad que parecía un esclavo y fue así como obtuvo la confianza suficiente para decirle que no seas bruto, hombre, más cuidado con esos cristales de China que fueron confeccionados a mano en mas tiempo del que le tomó a Dios la creación del mundo, le dijo que fíjate bien donde pones las patas, pendejo, no vayas a dañar los tejidos de puntos ciegos de musulmanes cristianizados en la India que hilaron esta alfombra con más cuidado y más precisión que el engranaje secreto del universo, le gritó desesperada que casi me destrozas la vajilla de barro cocido a fuego lento por el rescoldo de la sabiduría vaporosa de los incas que aprendieron sus buenas artes de Atahualpa, carajo. Así que el hombre estuvo aprisionado a sus órdenes por mucho más tiempo del que le hizo falta, aprovechándose de su buen corazón hasta que ella misma se convenció que no lo resistiría otro día más sin enamorarse de él. Lo agarró de la camisa y lo bajó de la escalera en la que se había trepado para arreglar unas fisuras del techo, lo sacó por la puerta a empujones, sin agradecerle, con la única dicha de saber que te llamo cuando vuelva a necesitarte, quédate afuera si quieres. El se quedó afuera atosigándola con flores y cartas deslizadas en silencio por debajo de la puerta. La persiguió con recados indeseados hasta que después de tanto desengaño en el supermercado, tanta frustración a la salida de la universidad, tanto despecho por las mañanas, tanta amargura en sus tardes, tanto amor en los sueños y tanto coraje en las pesadillas llegó el día fulminante en que ella le dijo en su cara que ya no, hasta aquí cholito, ya me fastidiaste bastante, pégate un tiro si tanto te quieres morir por mí al que finalmente él accedió en la penumbra lúgubre del llanto sin consuelo en el cuarto de tinieblas mientras escuchaba el último pensamiento de la última frase desgastada en el carrete de la memoria que ella le cantó con su extraña voz de muchacho adolescente, ya no te quiero. Ella nunca pudo escuchar el disparo distante que asustó a los vecinos, los gritos de pánico que alertaron a la policía, no se enteró del cuerpo que fue sacado entre cuatro en la hamaca improvisada por unas sábanas blancas ensopadas de sangre, nunca supo del funeral del infortunado, nunca vio las flores de tristeza, los adioses de dolor de quienes lamentaron su temprana partida porque era un buen hombre, porque era sano y su corazón limpio porque yo lo conocí de toda la vida señorita periodista, porque ella se olvidó de él hasta aquella tarde de congelación en que su recuerdo la persiguió y ella se lamentaba metida entre los colores sofocantes de sus edredones si por lo menos estuviera ese tipo tan complaciente que se desvivió por tantos meses para servirla y que ella ni siquiera tuvo la delicadeza de preguntarle el nombre, dónde se habrá metido ese pendejo, si por lo menos le hubiera pedido el número, qué tontera.

miércoles, junio 15, 2005

ese moño.

Como todos los días de mis desmesurados días idénticos ayer tuve un taller grupal. Participaban muchas personas a quienes no vale la pena mencionar porque ustedes no las conocen y porque la sapada es grande y no falta quien vaya con vientos infidentes a calentarles las orejas a quienes no debieran de que hay un compañerito suyo que habla pestes de ellos. Y esto va para la gente del curso que se quiénes* son, cuántos son, cuándo están y cómo desquitarme.

Tamara estaba en ese grupo y andaba sonriente y alegre, hasta me hizo bromas, hubo quien mencionó que el libro de las Putas Tristes es muy interesante y yo dije que yo lo tengo y Tamara dijo que a ver cuando te sacas el de las Putas Alegres.

La semana pasada le dio una rabieta y yo muerto de la risa y eso más la amargaba. Para molestarla fue José Tumbaco quien se puso en guardia como los boxeadores. Hagámosle un círculo a ver quien gana, dije. Eso la hizo enfurecerse más todavía y terminó yéndose. Llegó hasta el umbral de la puerta donde mi compañero la detuvo con muchas disculpas y diciéndole que todo era una broma.

En ocasiones ella me mira gracioso y veo una estrella lívida en el cielo de sus ojos, me conmuevo, de repente le digo cosas que sé que la halagan. Pero otras veces se siente superior a mí, como que intuye que me gusta y que eso le diera alguna ventaja, quiere imponérseme, entonces me siento defraudado y me hago el pendejo y le digo sí con una sonrisa indestructible a todas las bromas que tratan de achicarme.

Tiene un enamorado que la cuida como si fuera de oro y cuyo único oficio conocido parece ser el de ser su sombra, no estudia con nosotros, pero nunca falta a clases de ese modo se aparece en la mesa de la cafetería opinando cómo debemos llevar una investigación o de manera espontánea en las escaleras y con mala cara cuando se ha demorado en salir.

Y esas son todas las mentiras que mi fuero constitucional de ciudadano de bien me permite contar. A propósito de mentiras, he sido de tantas formas en el transcurso de mis años que hasta yo me olvide cómo era al principio.

jueves, junio 09, 2005

un nuevo día.

La tarde de ayer jugó la selección nacional de fútbol, no resistieron ni cinco minutos que les metieron el primer gol, al final del partido perdieron tres a cero. Todas las ilusiones y esperanzas que había puesto en ellos los principales poderes del estado, radio, televisión y prensa en más de una semana de fábulas se han transformado en reclamos.

Es así como esta mañana miraba en la televisión los análisis deportivos y sacaban las cuentas alegres de que para no perder el rumbo del mundial de fútbol los Brasil se murieran de un soplo devastador de dengue al visitar los barrios pobres de Guayaquil, y que a los Bolivia por economizar el avión los arrasara la guerrilla en la frontera en una emboscada por tierra, y que los Chile y los México y todos los países de la región de Hispanoamérica los matara un colapso de enfermedades impunes y ataques a los cuales los mismos periodistas se ofrecían inconvocar con las estampitas certeras de las metrallas de sus sicarios personales.

Y ya, no quiero volver a escuchar que aquí no se habla de fútbol.

lunes, junio 06, 2005

se busca.

Una computadora puede tener mucha mega y mucha giga pero esta comprobado que a la hora de las vainas eso es lo primero que lo friega a uno. Pues, ayer se me comió lo que por tanto tiempo me costó y con lo difícil que es para mí escribir cosas originales.

Había terminado de escribir de treintaicuatro páginas listas para imprimir. No imaginaba otro sitio en el mundo más seguro que la memoria de la compu. Lo que más me duele es que se me perdieron sin oportunidad de rescate tantos párrafos que me dieron tanto problema y de los cuales me sentia muy orgulloso y no aparecieron por más que recé de memoria la oración de la Gran Maestra y Maga Girófora de las Tinieblas que mantienes a los perros en la casa y las obligaciones en el trabajo, bendíceme, guíame con tu mano. Pero nada.

Anoche mismo llamé a Técnica en Computación y Periodista de ocho a once Anita y nos quedamos hasta la media noche, encontramos el archivo, pero no lo pudimos abrir, me salía que fue removido de su sitio en mis documentos cosa que es completamente falsa Doctora Anita porque no lo he tocado para nada que no sea actualizar lo que escribía. Que se me hace que le cayó virus a tu compu, me respondió. Pero no creo, según mi etapa de la negación de adolescente embarazada me indica que yo siempre le paso el Norton.

El primer capítulo no me convencía mucho y de todos modos pensaba en reescribirlo. Si ustedes se dan cuanta en el primer capítulo se plantean muchas cosas que suceden en el transcurso de la historia de la cual ni yo mismo se cómo ira, pero voy. No me gusta hacer trampas y dar giros inesperados, creo que las cosas que escribo son muy predecibles, sin embargo, el arte no está en lo ingenioso de la historia, sino en la escritura que es como ustedes han visto que es, muy exagerada y que a veces siento que la mano me calca muchos aspectos del Otoño del Patriarca. El sentimiento de culpabilidad es menos intenso en el blog, por supuesto, donde cojo lo que se me antoja sin tener que rendir cuentas del copy rigth.

Así que si alguien sabe cómo recuperarlo le estaré muy agradecido, cualquier información sobre el perrito desaparecido por favor escriba a ricardotobar@hotmail.com

viernes, junio 03, 2005

XXV

CANDY BELÉN cumple años hoy, es por eso que como rey absoluto de este blog ordeno que hoy sea el día de tu onomástico y no me importa contrariar a las leyes del calendario y modificar el espacio de los meses y corregir el tiempo de los días de los años que no llevan tu nombre, para que lo celebres hoy y no otro día como te escuché que alguien dijo que tu dijiste =P

Te mando un beso muy grande que desafía los vientos más terribles de los desiertos de los manglares y sobrepasa las llanuras de los bosques de las cordilleras de coca de América Central y se pierde en los horizontes sin fin de los atardeceres lejanos en la antigua ciudad de Monterrey, allá donde cortaron a Violetta.

cortesía de Candy Belén.

Que pases feliz cumpleaños y que te recuperes de todo mal, amen.

martes, mayo 31, 2005

baratito baratito.

Estaba viendo en el Diez la novela que mi mamá ve todas las tardes y que dan a esta hora, La Madrastra de la Mafia en Matrix, se trata de una madrastra que esta metida en vainas con uno de los carteles de Cali o Medellín o será el de Monterrey, no importa, de todos modos todos son iguales, estaba persiguiendo con una pistola cargada a su hijastra que para evadirla se mete en un centro comercial que en el tercer mundo es mas o menos como quién dice una sucursal del primer mundo con su propio clima primaveral y en eso la Hijastra de la Mafia es sorprendida por un montón de matrix en las escaleras y los ascensores y los corredores y las mesas de las cafeterías y en los salones de juegos de plei estishon, por todos lados están esperando los matrix para agredirla y entonces ve como única solución pegarse un clavado suicida desde el barandal más alto del edificio y descubre para nuestro asombro que sabe volar. No es broma, eso es lo que vi.

Hice tiempo porque tengo que salir y me da harta pereza, afuera el ambiente no es nada alentador, el sol es tan intenso que ha dejado reducido a un montón de huesos petrificados a los pobres perros callejeros y en las esquinas hay montículos de arena de desierto y bolas de espinas que son arrastradas por los remolinos del viento de polvo. Tengo tanto sueño que no sé si esto que escribo lo estoy viviendo o soñando. Habrá que preguntarle a la Madrastra de la Mafia, pero cuando se desocupe de esos matrix.

viernes, mayo 27, 2005

3.2 megapixeles.

Los días nublados en Guayaquil/Macondo son menos frecuentes que los eclipses de sol y a la vez son más periódicos que los libros que valgan la pena leer. Hoy no ha salido el sol y estoy leyendo el Código Da Vinci de Dan Brown.

Hoy estoy corto de palabras poéticas, así que sólo voy a decir dos cosas. Primera, Como nunca, esta es una tarde fría, lo suficiente para dormir. Y Segunda, estoy leyendo el Código Da Vinci que muy al contrario de lo que pensaba ha resultado ser un libro muy maldito. No recomendado para religiosos y/o jodidos. Bloggers vallenateros absténganse, fanáticos del Perreo 2004 ni lo sueñen.

En esta hermosa tarde la cabeza no me da para estar poético. El lobo feroz me ha salido al paso y ha gritado para que todo el mundo lo oyera, pinche blogger (se cree mexicano el muy cholo) te vas a quedar sin trabajo, sin U, sin plata y nunca serás un aniñado, allí te dejo con tu mundo de mierda para que veas cómo te las arreglas sin mi.

Yo no sé, pero el día que tenga plata voy a poner un letrerito en la puerta de mi habitación lujosa en el piso número 2431907549045287921034605 del Hilton, not cholos admitance.

domingo, mayo 22, 2005

ha llegado.

La gloria de la noche e ayer se ha diluido en el agua con detergente de hoy. Pero no importa, nadie me quita de la memoria el recuerdo indeleble de lo bailado. Ayer fui al concierto de Julieta Venegas.

Hace casi veinticuatro horas abordé un taxi conducido por una señora que llevaba en el asiento contiguo a su pequeña hija dormida. Y mientras conducía a toda velocidad por el área en tinieblas de la autopista del trueno del aeropuerto me hablaba sobre lo peligrosidad de tener encuentros sexuales casuales, pero ese no es su caso, a usted se le nota que es un chico sano, me dijo. Para entonces ya le había dicho que me dirigía a una discoteca. En realidad lo que me inquietaba era la idea de estar en la penumbra en un automóvil vacío que se conducía solo con la rara certeza de estar hablando conmigo mismo mientras un avión levantaba el vuelo a pocos metros de altura.

Me esperaban mis compañeras de la U. Cuando llegué me dirigí al escenario, a la primera fila. Esperamos un rato. La música para hacer tiempo era tan intensa que tuvimos que adivinar lo que decíamos, a todo lo que me preguntaban respondía que sí sí. Y entonces, luego de un largo preludio, apareció en el escenario. Era ella, vi sus cabellos negros, su aire extraño, la densidad de su presencia, era menos conciente que nosotros de todo su poder, era mucho más doméstica que su imagen idealizada en la televisión. Se presentó, cantó y conforme pasaban los minutos se hacía más evidente la virtud de su naturaleza humana, pudimos ver el sudor del cansancio de los mortales y fuimos, al igual que ella, propensos a sentir el amor, el odio y la muerte.

y cantó.

Cuando escuché los primeros acordes de dime si tu quieres andar conmigo, cuéntame si quieres andar conmigo. Guardé mi cámara y canté con tanto corazón que las chicas que estaban junto a mí casi me besan de lástima y para curarme de la desilusión se me apegaban por la espalda y podía sentir a través de las telas de las ropas la densidad tibia y tranquila del sosiego.

nos tocó uno a uno en el área de nuestros defectos.

Lo más extraño ocurrió cuando estuve de regreso a casa por el mall del sur, a bordo de otro taxi vi en un reloj publico la hora, las dos y cuarenta y seis de la madrugada. Se me pasaba el desvelo.

martes, mayo 17, 2005

pop art.

Una tranquila mañana un blogger estuvo frente a una compu de un ciber. Luego de descuidar sus tareas de la U por la cual se supone que pinche vine, se puso a andar por ahí, vagando por las ciber páginas de blogs desconocidos.

Luego, su mala conciencia le dice, anda, vamos a ver que hay de bueno en las páginas porno. Para mi horror y desgracia descubrí que ahorita no se me antoja. Hijo mío, preguntó la conciencia, estás en drogas. Y luego de una exhaustiva búsqueda en la que descalifiqué al café como tal y también la costumbre de permanecer en blanco por horas y horas sobre la hoja de una agenda en la cual se supone que estoy escribiendo mi bla bla bla, me dí cuenta que no señor, yo nunca, lo que pasa es que estoy fastdiado.

Resumen de la historia: me molesta ser tratado como un número impersonal de personas. Por supuesto, esto no tiene sentido, pero así son las cosas, enfatizó la mala conciencia desconcertada mientras llenaba su arma con municiones de goma.

viernes, mayo 13, 2005

carro cholo.

Recién empieza el día y ya tengo ganas de que se acabe pero si me acuesto en la cama voy a estar allí con la placidez tranquila de pescado varado sin pescar el sueño.

Para variar el televisor está encendido y así se quedará hasta esta noche a las doce y media cuando lo apague por unas cinco horas que es el tiempo que me dura el sueño y luego alguien vuelva a encenderlo todos los días a la misma hora para quedarse así hasta el fin de la eternidad en que se queme para siempre y haya que echarlo a la basura.

Me da no sé qué cuando escucho que alguien dice, uy qué televisor tan malvado, muy malo, hace bruta a la gente. Dios mío qué estupidez, yo no sé a quien se le haya ocurrido esa tontera, debió de ser el mismo que dijo que comerse libros lo vuelve a uno más inteligente. Por mi lado yo sería feliz con una cama y un televisor y muchas películas. No espero para jubilarme, pues desde ya tengo la enfermedad de viejo de despertarme en la madrugada y andar con sueño durante todo el día.

Los gallos y el ballenato vuelven bruta a la gente, y el perreo 2004, por supuesto.

viernes, mayo 06, 2005

fúnebre.

Estoy escuchando Shine de Collective Soul. Me imagino que ninguno sabe quienes son esos, pero ahí está, se los dejo de tarea. Ese era mi grupo, o es mi grupo favorito desde la adolescencia y escucho esta canción luego de, no sé, diez años de haberla escuchado por primera vez.

La última vez que me enfermé de gravedad fue a la edad de catorce años. Una irritación tremenda en el brazo izquierdo me mandó para el hospital. Estuve una semana con dolores intensos pero me recuperé.

El martes amanecí con los síntomas de la gripe común. Pero a los dos días no podía ni tragar la saliva, tomar agua era un martirio. Perdí el habla y no por hablar tanto. Se me cerró la garganta por una amigdalo-faringitis muy agresiva.

Hoy me pusieron una inyección y un suero con el flujo abierto, estuve diez minutos conectado a esa cosa. Aún tengo la molestia en la garganta de la campanita de la úvula dilatada como una ciruela sin piel, sin embargo ya no me duele tanto. Lo que me dijeron es que debo hacerme el tratamiento de hoy por tres días más con la respectiva limpieza del pus de las amígdalas, no quiero dar detalles sobre eso.

En este momento siento el sabor de almizcle de las pastillas que he tomado sin parar desde hace cuatro días. Por lo pronto creo que ya voy saliendo y tengo ánimos para escribir, y aunque quisiera no podría tener un dialogo, por ahora me comunico con monosílabos, la voz no me da para más.

Y ya, eso es todo, he inaugurado esta computadora con un post. Es que ya tengo compu en mi casa. O sea, ya estoy volviéndome aniñado de a poquito. Lo malo es que me conecto con tarjetas de Internet y me da mucho cargo de conciencia de usar la línea telefónica. Es por eso que escribo esto en Word y luego me conecto.

Mañana regreso a trabajar, luego de tres días y medio de vacaciones obligatorias vuelvo a aspirar polvo. Lo único que le pido al cielo es que llueva. Me gusta cuando llueve, ya saben, Im only happy when it rains, Im only smile in the dark. Esto último viene gracias al gentil auspicio plagiado a Garbage y el Diablo Guardián.

miércoles, mayo 04, 2005

ignominia.

No tengo ánimos para decir una palabra y menos para soportar un diálogo, pues ahora siento que tragar saliva es un tormento. Se me ha inflamado la amígdala del lado izquierdo.

Como tengo una boca muy grande me metí un celular con foquito para ver cómo está esa cosa. Descubrí que hay unas manchas blancas con la terrible evidencia de que contienen mucha purulencia, por no decir pus que eso suena muy asqueroso.

Desde ayer por la mañana sentía una irritación en la garganta e imaginé que ya era la gripe del mes que me tocaba, pero no era. Hasta las muelas me duelen y ya tengo el estomago saturado de antibióticos.

Esta mañana llamé a Rosa, mi hermana, que es la médico de la familia y le conté el caso. Me dijo que siga tomando lo que mi mamá me dijo que tome por intuición y que me aguante el dolor, que por lo menos me va durar tres días. Además me recomendó que trague mucha saliva y que sostenga diálogos muy largos.

Pasando a otras cosas. Luego de las vacaciones me di cuenta que no me he portado muy bien con quienes digo que son mis amigos, entre ellos Patricia, que se ha visto en la obligación de recordarme en la pizarra del salón de clases algo que no puedo olvidar. Muchas disculpas por mis olvidos involuntarios, tú sabes.

martes, abril 26, 2005

sagrada bandera.

CRÓNICA DESDE UN CIBER EQUIVOCADO: Erase una vez un blogger que salió de su casa a las ocho de la mañana y cuando iba para su trabajo el lobo feroz le salió al paso y le ordenó que no, que no vayas a trabajar carajo, que mejor te metas al ciber. Y claro, el blogger muy obediente, muy ingenuo, se metió al ciber. Pensó que en aquel sitio podía quedarse a vivir, o mejor, quedarse a dormir, pues todos los días desde hace dos semanas sólo dormía en su cama seis horas. Pero para mi horror vi en una computadora a un poco de peladitos desgraciados escuchando el perreo 2004.

El desgano que traigo ahorita es porque no he dormido lo suficiente estos días. Lo bueno es que en la U no me mandan muchas tareas que requieran de mi diligencia, por lo que puedo prescindir de ellas hasta que nuevamente corra el riesgo de arrastrar el año. Todo está bajo control, mi vida me pertenece.

Ah, si lo olvidaba, el concejo estudiantil de la facultad dispuso la aprobación del reglamento 255656525.55255 que decreta echar gas lacrimógeno a los estudiantes que se quedaron para junio.