Es medio dia en la ciudad, el sol derrite todos los seres vivientes de la tierra y del agua tambien, a esta hora del dia el olor a cafe de la fabrica de DON CAFE esta durmiendo.
Aparece en las noches, en contadas ocaciones, cuando los borrachos se suicidan y los ladrones estan llorando de lastima por su mala suerte, solo entonces sale de su escondite para penar por las calles de una ciudad que ya no es la misma por la que Nebot (el alcalde de Guayaquil) se rompe el espinazo por mejorar.
Anoche ese olor de cafe no estuvo. No lo encontre a la salida de la U, ni al bajarme del bus, tampoco me la tropece cuando destape el frasco de cafe descafeinado que tomo todas las noches antes de dormir.
Por lo menos sale dos veces a la semana, solo entonces el aire es mas respirable, y la vida mas util. Solo cuando el olor de cafe se esacapa de su carcel prematura vale la pena seguir viviendo y tener una esperanza en las estrellas.
Por cierto, la parada obligatoria es en el blog de Karem, tenga sus tiketes a mano, gracias.