blog cívico,
para mejorar su vida, mejorar su entorno y mejorar su comunidad a través del weblog.
una semana atrás llegó a mi correo varios comunicados del ministerio de educación y cultura de mi país, ganímedes, en los cuales se me cuestiona sobre el pobre contenido didáctico de este blog. a lo cual contesté presionando el botón, delete.
luego me di cuenta que a ustedes se les nota en la cara las ganas de aprender algo. eso se percibe en las entradas a través de los enlaces del pentágono. lo dejé pasar porque pensé que ustedes sólo buscaban cosas inocentes como armas biológicas.
lo que hoy sucedió fue más espeluznante. estaba frente a la compu, no le hacía daño a nadie, sólo a mi mismo. cuando de pronto sonó un trueno en lo alto, tras lo cual el cielo se nubló y cayó un rayo directo sobre la compu. ardieron unas llamas celestiales que no la consumieron, más bien le dio un aire místico que contrastaba con la página porno que tenía abierta. retumbó un rugido.
oye, conchatumadre, cuándo piensas dejarte de escribir chistes agrios y poner algo útil, dijo la voz que parecía venir de todos lados. asando unas hamburguesas en los fuegos divinos respondí que lo haría el día que me paguen, pues lo mas parecido a un sueldo que recibo de blogger son los clicks y los comentarios que les dan sus visitantes a este blog.
me mandó a buscar trabajo porque ya te estas pasando de vago y yo le dije que he buscado, pero que yo no tengo la culpa de que nadie aprecie mi talento. entonces la voz me mandó a otro sitio que no cabe escribir en este blog. no pude responderle porque en ese instante la llama ascendió al cielo riendo y comiéndose mis hamburguesas.
lo peor de todo es que tiene razón. yo no aporto nada. así que hoy, me siento generoso y voy a compartir con ustedes algo que nadie nunca le ha dado a nadie. lo voy a escribir una sola vez y por dios santo, si veo que esto sale del blog, les dejo de hablar. de escribir. lo que sea.
empecemos con una triste realidad. no importa cuánto ganemos, siempre tendremos la sensación de que si ganásemos un poco mas podríamos saciar nuestras necesidades. yo tengo la solución y se la daré a cambio de nada.
primero, tiene que dirigirse a un cajero automático. mucho ojo, no será de esos que se tragan la tarjeta y la arrojan al finalizar la operación, sino de los otros, en los que se les pasa la tarjeta en una ranura y se retira a los dos segundos. luego, el usuario, empieza la transacción como si nada. hay que ponerles atención a las personas nerviosas. lo mas fácil es reconocerlas, son las que se bajan de un auto con el motor encendido o detienen un taxi para luego ir corriendo al cajero para sacar el dinero. los pobres se traban con sus propios dedos pensando en el trauma de que en cualquier momento les caerá un hampón. es allí cuando intervenimos. les preguntamos como quien no quiere la cosa, oiga, el cajero da sueltos. entonces la persona entra en pánico. en cuanto el cajero les expulse el dinero se meterán corriendo al auto y se perderán tras un rechinar de ruedas. en ese momento queda el cajero automático a nuestra merced con la pregunta que el pobre cliente no pudo responder, desea continuar? y usted verá si decide entre presionar el botón, sí, o vestirse de franciscano y ponerse a tocar una matraca de penitente en medio de una plaza.
tiene que ser muy diestro para esto y practicarlo con un amigo que finja ser cajero automático para que la cosa sea más realista. luego, una vez familiarizado con el procedimiento, ponerlo en práctica.
que no se les haga costumbre y si caen, recuerden, yo soy el producto de su imaginación. no sean como igor, le hice repetir la cosa cien veces y a la hora de la verdad, lo hizo mal. ahora está en malas y se va quedar allí hasta el lunes, por pendejo.

igor, el tristemente célebre asistente-gato de ricardo weblog, segundos antes de ser arrestado por intento de robo a un cajero automático.